02 de enero de 2012
2001: la chef Cinthya Lau en París.
Por: Mariana Pinillos, París
A nadie le cabe duda de que París es la meca de la cocina. Por esa razón, precisamente, Cynthia Lau decidió estudiar allá y, por supuesto, nada menos que en la más prestigiosa escuela culinaria. Ella ingresó al Cordon Bleu en setiembre y lleva actualmente el primer curso básico de pastelería. “Me decidí a estudiar porque pienso que aunque la cocina peruana está bastante desarrollada, a la pastelería le falta mucho. El paladar peruano es muy rico en lo salado, pero necesita educarse en lo que a dulces se refiere”, explica.
Ella cuenta que durante las clases no faltan las anécdotas divertidas. “Recuerdo que un día, un compañero se comió el postre que otro tenía que presentar, y también cuando confundieron azúcar con sal y los postres quedaron preciosos a la vista pero horribles de sabor”. La presión es bastante fuerte. “El chef hace demostraciones de los postres enseñando su preparación paso a paso mientras que uno toma apuntes, y en la siguiente clase hay que hacerlo igualito, pero no puede guiarse uno por las notas que tomó sino que tiene que hacerlo de memoria. El mínimo error es notado inmediatamente, así que debemos ser muy cuidadosos. El nivel de enseñanza es muy exigente”.
Sin embargo, Cynthia se da tiempo para practicar ballet, un arte que adora. “Dos veces por semana tomo clases cerca de mi casa en el centro de danza ‘Le Marais’ y tengo el privilegio de que mis profesores son los mismos artistas que bailan en la opera”, señala.
Además, el tiempo libre que tiene lo utiliza para recorrer la ciudad buscando nuevos restaurantes y probando díferentes platos, porque no basta con estudiar, sino que hay que probar.
En el futuro le gustaría poner un negocio propio ya sea en Lima o en la isla de Mykonos, en Grecia. “Antes de llegar a París estuve allá y descubrí que a la gente le encanta comer bien, por eso abriría un restaurante de mariscos para presentar platos peruanos y una buena pastelería”, puntualiza.