17 de mayo de 2012
Estudio Selgascano: un auditorio en el límite
Por: Pavel Robles/ Fotos de Iwan Baan
Un auditorio-puerto, un puerto-auditorio, un auditorio en el puerto. Todo esto es El B, la nueva cara del puerto de Cartagena, en España, y se debe al estudio Selgascano. Su arquitectura, que redibuja el estilo industrial de este embarcadero mediterráneo, es un émulo ortogonal por fuera y una ilusión de formas y colores por dentro.
El auditorio y centro de convenciones El B no puede, y no quiere, dejar de ser puerto en su aspecto exterior. Su estructura es la continuidad, en el uso y el tratamiento, de un espacio límite en la ciudad de Cartagena: el muelle. La vista exterior de El B imita la artificialidad lineal del puerto, como concepto, y prolonga un paseo paralelo al trazo recto del muelle, a lo largo de un kilómetro.

Los veinte metros obligatorios de retiro, que separan la construcción del mar, generan una franja ideal para disfrutar del panorama de una ciudad que, en los últimos tiempos, ha estado modernizando su habitual aspecto industrial. Tanto es así que esa idea de crear una especie de malecón, un lugar para el paseo al borde del mar, se traslada hasta el interior de este diseño.
La disposición espacial del interior favorece también la caminata en un ambiente marítimo. De tal forma, es una recuperación, pues mucho antes de que se construyera el muelle de Alfonso XII, donde se encuentra hoy El B, existía aquí una playa llamada El Batel.
La historia completa en la edición 493.