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18 de abril de 2012

La Perla Negra en Róterdam

Por: Óscar Miranda

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La casa estaba desocupada desde hacía 30 años. Rolf Bruggnik y su novia Yffi van den Berg la compraron a un precio relativamente bajo con la condición de que esta recuperara su viejo esplendor. El arquitecto Rolf, de Studio Rolf, decidió convertirla en su casa y centro de trabajo. Llamó a su viejo amigo Marnix van der Meer, líder del equipo de profesionales de Zecc Architecten, y se pusieron manos a la obra.

El resultado fue esta provocadora reinterpretación que bautizaron como Black Pearl o Perla Negra, y que está ubicada en el sur de Róterdam.

Viaje interior
A primera vista, lo que más impresiona del edificio es la fachada que, completamente negra, destaca en un homogéneo barrio residencial. Los tradicionales ladrillos, así como los marcos y cristales de las ventanas, fueron pintados de negro brillante. Las antiguas ventanas fueron clausuradas y se abrieron otras, de formatos diferentes, ubicadas de acuerdo con los nuevos niveles de las plantas. El conjunto, producto de la alquimia de los talentos de Rolf y Marnix, fue diseñado con audacia pero, a la vez, con el suficiente buen gusto y criterio como para que no se limitara a una cuestión anecdótica.

El interior de la casa sugiere un recorrido por los espacios donde las huellas del pasado quedan expuestas dentro de un solo escenario, contemporáneo y sugerente. Rolf se ocupó del diseño interior con la ayuda de su novia Yffi. Eliminaron muros, escaleras y puertas innecesarias. La tradicional idea de los compartimentos fue dejada de lado. Ahora existe una apertura que invita al visitante a recorrer los espacios continuos y que culmina en la azotea, convertida en un mirador. En esta, se instaló un invernadero en el que no hay plantas, sino un jacuzzi desde el que se pueden apreciar los tejados de Róterdam.

Una de las decisiones claves de esta intervención fue mantener los viejos muros de ladrillo del edificio. Uno de ellos fue pintado de blanco. El otro es un espectáculo en sí mismo. Las huellas del tiempo (agujeros, manchas y depresiones) le dan una textura irresistible, cargada de dramatismo. Las paredes y el piso de madera, pintados de blanco y gris, le otorgan frescura y luminosidad al interior.

Energía de la tierra
Hace varios años, Rolf creó Zecc Architecten, junto con Marnix van der Meer, en la ciudad de Utrecht. Llevaban a cabo intervenciones en edificios ya existentes: torres de agua, iglesias y escuelas. En el 2008, dejó Zecc para fundar Studio Rolf, con el que se ha concentrado en el diseño de muebles y productos. Marnix, por su parte, quedó a cargo de un equipo, que hoy integran siete profesionales, entre arquitectos y diseñadores. “La fuerza de un árbol es igual a la profundidad de sus raíces”, dicen los miembros de Zecc al explicar su filosofía. “Nuestra arquitectura es lo mismo. Se basa en tres principios: lo que construimos es funcional, es sostenible e involucra todos los sentidos al mismo tiempo. A ello lo llamamos arquitectura de la Tierra”.

“Se trata de un espectáculo arquitectónico en el que se ha experimentado con el espacio y con el tiempo”, ha escrito Rolf al referirse a este proyecto. La Perla Negra de Róterdam es un trabajo notable que acaba de recibir el Premio al Edificio del Año 2011 de la región Delta, que otorga el Real Instituto de Arquitectos de Holanda.

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