Everybody Wants Some!!

Tenía muchos ingredientes para ser un éxito: es una película de Richard Linklater, llegó después de Boyhood y fue promocionada como la secuela espiritual de Dazed and Confused. Pero pasó todo lo contrario. Además de ser ignorada por la Academia, solo recaudó USD 4.6 millones, menos de la mitad de lo que costó. El tiempo, podemos apostarlo, la convertirá en una película de culto.

Morris from America

Un niño afroamericano de 13 años, interpretado por Markees Christmas, se muda a Alemania con su padre, papel de Craig Robinson, conocido por su trabajo en comedias. La película, escrita y dirigida por Chad Hartigan, retrata la adaptación del protagonista con los niños alemanes y todo lo que experimenta tras enamorarse de una chica que lo anima a compartir su talento en el rap. Christmas y Robinson es para muchos la mejor dupla cinematográfica de padre e hijo de 2016. Pero ni esto le bastó al filme para superar los USD 91,181 de recaudación.

Sing Street

John Carney asumió el papel de director, guionista y productor para llevar a cabo uno de los filmes más queridos de la temporada. Con un cast entrañable, Sing Street narra la historia de un adolescente irlandés que se las arregla para formar una banda de rock teniendo como gran objetivo impresionar a una aspirante a modelo. Se estrenó en Estados Unidos a comienzos del año pasado y solo consiguió recaudar USD 3.2 millones. Sin embargo, su popularidad se vio favorecida por su posterior llegada a Netflix en el último trimestre el año. Por eso fue casi un desencanto general que no tuviese ni una nominación a los Oscar. Ni siquiera en la categoría de Mejor Canción Original.

Por Omar Mejía Yóplac