Conversamos con Sofia Coppola en Los Ángeles, días antes del estreno de “The Beguiled”. Llegó vestida muy chic, con jeans de Acne, una blusa de Atlantic Escole y sandalias de Chanel. Habla con una voz baja que da la impresión de ser una mujer reservada y tímida, un carácter muy distinto al que expresa en sus películas.

En 2003, Sofia Coppola ganó el Oscar a Mejor Guion Original, por su película “Lost in Translation”.

Tienes una evidente veta artística…

A mi mamá siempre le interesó el arte contemporáneo, y yo y mis hermanos visitamos galerías y museos con ella desde que éramos muy pequeños. Nos impulsaba a que hiciéramos cosas artísticas y fuéramos creativos. Mi mamá fue un muy buen modelo para mí, porque es muy calmada, algo que he tratado de emular. Trato de mantenerme calmada en la “tormenta”. Ahora que tengo dos hijas, siento que puedo usar sus enseñanzas y valores, y comunicarles a ellas lo realmente importante, y mostrarles cómo expresarse como personas y mujeres. Mi mamá me enseñó mucho como madre y como artista.

De niña, ¿eras más cercana a ella o a tu papá?

Bueno, yo era la “hijita de mi papá”, y como muchas adolescentes tenía fricciones con mi mamá; te rebelas para desarrollar tu propia identidad. Ahora, soy cercana a ambos. Ya sabes cómo son las familias italianas, muy de piel.

Sofia y su padre, el director Francis Ford Coppola.

Cuéntame de tu propia trayectoria…

De pequeña dibujaba mucho, pero pensaba que mis dibujos no eran tan buenos como quería que fueran. Fue, entonces, cuando salté a la fotografía. Mi mamá me alentaba a coleccionar fotos, porque le gustaban mucho, sobre todo las de moda, los retratos y las fotografías artísticas. Después de terminar el colegio estudié en el Instituto de Arte de Pasadena, en California. Allí aprendí mucho de fotografía, lo que me ayudó cuando comencé a hacer cine.

¿Cuánto crees que influye la cultura europea y la estadounidense en tu trabajo?

Amo la cultura europea, pero crecí en el norte de California y siento que eso es gran parte de lo que soy. Aunque mi papá resaltaba siempre que éramos italianos y viví mucho tiempo en Francia, soy californiana de corazón.

DIRECTORA DE MUJERES

Estar junto a tu padre, durante el rodaje de “Apocalipsis ahora”, ¿influyó en tu decisión de convertirte en directora?

No sé si siendo tan pequeña me di cuenta de todo el drama que se desarrolló a raíz de esa película. Recuerdo que me encantó la idea de estar en Filipinas. Pero creo que aprendí mucho de mi papá; era obvio que sentía mucha pasión por lo que hacía y luchó por rodar el filme que quería hacer. Yo heredé eso de él, también lucho por lo que quiero. Por ejemplo, con “The Beguiled” conseguí el elenco que quería e hice la película que imaginaba. Fue muy gratificante.

Colin Farrell, Kirsten Dunst, Elle Fanning y Nicole Kidman, el reparto de “The Beguiled”, flanquean a Sofia Coppola, la directora.

Muchas de tus películas tienen que ver con mujeres que enfrentan una situación difícil. ¿Por qué te atrae ese tema?

Crecí rodeada de hombres. Fui la única mujer de mi generación, por eso, buscaba la atención masculina. En esta última película me gustó la idea de este grupo de mujeres aisladas del mundo real; mostrar su represión, su deseo, y cómo enfrentan estos sentimientos. Me gustó la historia de estas mujeres entre doce y cuarenta años, y cómo lidian con la llegada de un intruso.

En esta película trabajas por tercera vez con KirstenDunst y, por segunda vez, con Elle Fanning. ¿Qué cualidades hacen que sean tus actrices favoritas?

Me conecto con Kirsten como una especie de alter ego, es una socia perfecta para trabajar. A Elle la conocí cuando tenía once años y colaboramos en “Somewhere”; pensé que era única y aún me sorprende ver lo que hace. Me entusiasma ver lo que hará en el futuro, cuando sea mayor y enfrente roles más complejos. Existen personas con las que tienes una conexión profunda, y disfruto mucho el trabajo de ambas. Saben interpretar mi estilo.

“The Beguiled” ha sido muy bien recibida por la crítica. Ya es una de las favoritas para ser nominada a un Oscar.

¿Qué quieres transmitir con “The Beguiled”?

La película tiene una premisa muy interesante: la historia de estas mujeres que le dan asilo a un soldado, y la lucha de poder que se genera entre lo masculino y lo femenino. La primera versión de la cinta, dirigida por Don Siegel, era mucho más desde el punto de vista del soldado (Clint Eastwood). Yo volví a la novela y pensé que me gustaría mostrar la historia desde el ángulo de las mujeres de esa época, que fueron criadas para entretener a los hombres y ser damas recatadas, y que, de pronto, se encuentran con que los hombres han desaparecido. El soldado trae a la superficie deseos que tenían reprimidos.

Por Yenny Nun

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