26 de julio de 2012
Christian Bale - Batman se quita la máscara
Por: Steven Weintraub
El actor no necesita las máscaras para ser tan enigmático como Batman. Con “The Dark Knight Rises”, la trilogía del hombre murciélago llega a su fin y Christian Bale nos confiesa lo que más extraña del personaje.
A los 38 años, Christian Bale es una celebridad mundial, pero asegura que su vida no ha cambiado. No tiene asistentes ni choferes; él mismo sale a hacer sus compras en el supermercado y maneja su propio auto, que, según afirma, no es nada lujoso. Es lo mejor para un famoso que busca escapar del centro de las miradas.
–Ha existido mucha expectativa alrededor de esta película. ¿En algún momento dudaste de hacer otra cinta con Christopher Nolan? –Yo estaba amarrado a este proyecto. Si no lo hubiese hecho, quizás estaría en las calles y sin un centavo, y pienso que Chris pudo elegir no hacer esta última película. Pero él siempre se refería al proyecto como una trilogía. Además, contaba con el antecedente de que muchas cintas habían fracasado en su tercera entrega, y creo que este reto debe haber llamado su atención.
–¿Incluso ponerte el traje?
–A pesar de la incomodidad, el calor, el sudor, los dolores de cabeza y todo, cuando te sientas a ver la película al final del día, reaccionas y dices: “Bueno, se ve jodidamente bien”. Voy a extrañar eso.
–¿Qué nos puedes contar acerca de la relación entre Bruce Wayne y Gatúbela en esta película? Hemos visto fotos de los personajes tomándose las manos.
–¿En serio? Creen que las han visto, pero ¿las han visto?... ¿O tal vez no saben qué es lo que ven?... Es interesante observar y oír lo que la gente cree que hacemos. Uno piensa, “eso no es lo que estamos haciendo, pero no importa, dejemos que piensen que en realidad estamos haciendo eso”.
–¿Qué tanto se enamora Bruce Wayne de Gatúbela?
Recién me voy enterando. Estoy viendo a Chris sentado en un hombro y a Emma Thomas (productora) sentada en el otro, diciéndome, mientras me preguntas, “¡No digas nada! ¡No tienes permiso para hablar de esto!”. Dejemos eso para cuando vean la película. –––Tu pelo está un poco más largo en esta película… ¿Tiene algún significado? –Sí, un poco. Nos gusta divertirnos con eso. En cada película que hemos hecho de Batman hemos tenido un look, nos hemos podido amoldar a diferentes peinados. Y mientras más largo tienes el pelo más cosas puedes hacer con él. ¿Estoy haciendo mi trabajo? Más o menos te respondo la pregunta, pero en verdad no te digo nada.
–Has hecho una trilogía con Nolan. ¿Eso te dio libertad para crear un buen personaje en esta última entrega de la saga? –Yo no sé qué pensará la audiencia sobre la película. Por suerte, tengo a alguien como Chris, que es un termómetro. Él, para nosotros, representa al público en el set. Si por mí fuera, me gusta tanto el personaje que tendrías una película muy bizarra acerca de Batman, en la que la gente se preguntaría: “¿Qué diablos? ¿Por qué estamos profundizando tanto en su psicología?”. Es un personaje fascinante y todo lo que tiene que hacer Chris es decirme en qué punto se vuelve tedioso y aburrido. Es bueno tener a alguien como él al mando. Confía mucho en sus impulsos. Varias veces le he dicho: “¿Estás seguro de que no quieres que haga alguna otra variante? Puedo hacer esto de acá. Si quieres, puedo darte tres o cuatro formas de llevar esto a cabo”. Y él responde: “No, no. Sé lo que quiero”. Y eso es exactamente lo que necesitaba, él es muy firme con esas cosas. Es una persona encantadora. Honestamente, puede haber un montón de historias sobre Batman. Por ejemplo, a mí me gusta la idea de él envejeciendo sin poder hacer ya mucho. Pero creo que uno debe dejar el personaje a tiempo, y es ahí cuando Chris decide, y ese es el momento correcto.

–¿Estás feliz por cómo termina esta historia?
–Sí, mucho.
–En esta tercera película, ¿la motivación de Batman se sigue nutriendo de la muerte de sus padres? ¿O acepta una mayor responsabilidad con Ciudad Gótica?
–Pienso que todo está ahí. Él sigue siendo básicamente ese niño. Lo que sí sé, y de esto hay mucho en la novela gráfica y nosotros nos hemos tomado muchas licencias, es de la noción de él como un playboy. Contrastándolo con lo que hemos hecho, él sigue presentándose como tal, pero su corazón no está de lleno en eso. El eterno problema que tiene Alfred es el de ver a este chico que no tiene vida. Él ha puesto toda su vida al margen porque, claro, todavía se acuerda de sus padres. Tiene todos los sentimientos y la violencia, que no lo dejan olvidar el dolor. Para la mayoría, el tiempo cura todas las heridas, pero para él no. No quiere olvidarse, quiere mantener todo su rencor ante tal injusticia, pero de igual forma quiere seguir presentándole a Ciudad Gótica este personaje vacío y sin alma para que nadie sospeche de él; para que piensen que se trata de un simple bastardo que está mal de la cabeza. Pero, consecuentemente, en sus momentos más íntimos, tiene a Alfred y a Rachel, y no hay mucho más allí, porque está como en un arresto domiciliario. Y reconoce que, en cierto punto, tiene que vivir. Porque está atrasado en términos de disfrutar la vida. Todo eso ha sido un sacrificio. Sin duda, su tragedia lo define, pero en un grado en el que ha sacrificado muchas cosas que otras personas considerarían imprescindibles en la vida.

–¿Hay algo de las películas anteriores en esta nueva entrega? –Hay muchísimos descubrimientos nuevos, verdades que salen a la luz, y toda la cuestión sobre cuál es la decisión correcta que hay que tomar: sigues con la mentira y haces que la gente se sienta bien o revelas la verdad y arruinas la vida de las personas. Entonces, sí, hay mucho de “Batman Begins” y de “The Dark Knight”. –¿Cuánto tiempo ha pasado? Diría que años. No creo que Chris quiera que diga cuánto tiempo exactamente. Pero no es al día siguiente. Hay algunos cambios con el personaje. –Cuéntanos sobre tu trabajo con Marion Cotillard y Tom Hardy… –Es un muy buen elenco. Yo he trabajado muy brevemente con Marion en “Enemigos públicos”, y es una actriz muy buena y versátil. El trabajo con Anne (Hathaway), igual. Me parece que está haciendo algo muy distinto de lo que la mayoría de la gente está acostumbrada a ver en ella.
La historia completa en la edición 498.