28 de junio de 2012
Gastón y Ferran Adrià – Distendidos y lujuriosos
Por: Gabriel Gargurevich Pazos.
Cuando presentaron el documental “Perú sabe. La cocina, arma social”, generaron un gran revuelo mediático. Pero a nosotros nos contaron otra historia, una en la que se cocinan los más íntimos secretos.
Así que ahí me encuentro, frente al cocinero con más prestigio en el mundo, Ferran Adrià, y frente al cocinero más influyente en América Latina, Gastón Acurio. Es la mañana de un sábado y ambos están exhaustos, pero satisfechos. Se ve en sus rostros. Ahí, en una suite del Country Club, parece que estuvieran a punto de decir “misión cumplida”, pero todavía falta un largo trecho para ello.

El día anterior presentaron el documental “Perú sabe. La cocina, arma social”. Pero dos días después estarían en la sede de la ONU en Nueva York, presentando el filme. ¿Y después? Viajarán a Japón y Barcelona para hacer lo mismo, aprovechando la inauguración de un nuevo restaurante de Gastón. Así, calentamos motores para una conversación que revelará datos igual de vertiginosos. Y esta comienza así:
–¿Cómo se estereotipa al cocinero? Por ejemplo, del artista se dice que es bohemio, excesivo, que se va de bares, de fiestas…
–Ferran: ¡Los cocineros ganamos en eso!
–Gastón: Lo que pasa es que no nos ven.
–F: Ten en cuenta que terminamos de trabajar en la madrugada…
–G: Nuestra diversión empieza cuando la del resto acaba…
–¿Cómo definirían la sensibilidad de un cocinero?
–F: ¡Hostias!, ¿cómo defines el amor? No sé…
–G: Hay cocineros como Michel Bras, quien se inspira en la naturaleza para generar una corriente culinaria. Hay otros que se alimentan de las nostalgias, de los sabores que van apareciendo en su memoria.
–F: Pero, ojo, que si no eres pragmático, la innovación y la creatividad pueden terminar en masturbaciones mentales.
–¿El sentido más desarrollado de un cocinero es el gusto?
–F: Es el que nos diferencia de otras actividades. ¿Para qué se utiliza el gusto? Para el sexo y la comida. Sí, sí, sí, no estoy haciendo una broma.
La historia completa en la edición 496.