14 de junio de 2012
Gian Marco – De carne y hueso
Por: Mariano Olivera La Rosa.
En su mejor momento, Gian Marco concede su entrevista más personal. Acaba de lanzar “20 años”, disco doble en el que ha regrabado los grandes éxitos de su carrera, y el 17 de agosto se presentará en el estadio de San Marcos en un concierto en el que celebrará su trayectoria junto a músicos como Diego Torres, Álex Lora y Eva Ayllón. En julio, con Kina Malpartida, Gabriel Villarán y Christian Bravo, será uno de los cuatro peruanos que llevará la antorcha olímpica.
Un charango sale de su estuche como una presa que escapa de su cazador. El estuche va al suelo, y el charango, a las manos de un cantante. Son las cinco y media de la tarde en la zona de embarques de la estación central del Metropolitano. Los buses llegan saturados de pasajeros que los abandonan de inmediato, mientras otras decenas de personas aguardan que se desocupen cuanto antes para poder abordarlos. Nadie quiere perder el tiempo en un lugar de paso; es hora punta y todos tienen algo qué hacer, un pendiente que cumplir, un destino que los espera. En medio del olor a papas fritas que despiden los locales de comida rápida, solo se oye el roce de los zapatos apurados sobre el piso de porcelanato, el agónico chirrido con que frenan los buses y un conglomerado de conversaciones telefónicas. Hasta que, en manos del cantante, el charango comienza a obsequiar sus primeros arpegios y una voz conocida se alza sobre el resto de sonidos. “Sácame de esta duda, mi amor. Si sigo así, me voy a arrebatar…”.

Gian Marco Zignago en persona canta “Lejos de ti”, la estación central del Metropolitano se convierte en un improvisado auditorio musical y sus usuarios ahora conforman un público entregado que ya corea y acompaña con palmas la canción. Los buses continúan llegando, pero ya nadie quiere abordarlos. La gente se olvida de sus deberes, forma un círculo alrededor del cantante y saca los celulares de sus bolsillos para perennizar en imágenes el insospechado concierto. En todos los rostros, una sonrisa. Luego de más de diez discos, dos Grammy, una Orden del Sol y cientos de presentaciones en algunos de los escenarios más importantes de Latinoamérica, Gian Marco ha vuelto a ser el chico de 16 años que subía a los micros para cantar unos minutos a cambio de unas monedas.

Fuera de escena
Carismático, cariñoso, extrovertido, romántico, exitoso… Quien solo lo conoce a través de sus canciones y sus apariciones en público, podría pensar que Gian Marco está en el top diez de los hombres más felices del mundo, que siempre sonríe y que vive en un planeta de ensueño repleto de amor y romanticismo. Podría detestarlo por eso, también, porque el que nunca sufre suele caer un poco pesado. Pero Gian Marco, fuera de escena, es un tipo normal. “A mí nunca me vas a ver en un auto de lujo; me gustaría, pero no es mi realidad. No podría gastarme 90 mil dólares en un carro, prefiero comprarles un departamento a mis hijos”, asegura.
La historia completa en la edición 495.