Durante su segunda visita a nuestro país, como parte de la campaña promocional del perfume Magnat, de Ésika, William Levy contó que “donde mejor he comido en mi vida ha sido en Perú, y lo digo en todos los lugares a los que voy. ¡Este es como un país extraterrestre!”.

Según la descripción del perfume que has venido a promocionar, eres “un hombre que disfruta de un estilo de vida exclusivo, lleno de experiencias intensas”. ¿Cuáles son esas experiencias intensas que disfrutas? ¿Dirías que tienes una vida lujosa?

No necesariamente, pero sí me gusta vivir cada momento intensamente. Nací y me crié en Cuba, y, la verdad, nunca tuve nada. Hoy en día, después de alcanzar lo que quería, agradezco lo que la vida me da y disfruto todo al máximo. Por eso, me gusta tener un carro bonito, ¡porque en Cuba nunca tuve ni una bicicleta! Si el trabajo me lo permite, ¿por qué no comprarme un carro que voy a disfrutar junto con mi familia? Una de las cosas que más amo es compartir mi éxito con la gente que me rodea.

¿Has regresado a Cuba?

Tres veces. Me fui hace veintidós años… y para qué contarte…

¿Sigue igual que cuando te fuiste?

Es triste… Pero, a la vez, digo: “Wow, Dios mío, ¡gracias!”, porque no podría imaginarme en esa situación con mis hijos. Con catorce años, veía la vida muy diferente. Me metí a una balsa, corrí el riesgo de morir en el mar; sin embargo, también veía la posibilidad de obtener una vida mejor para mí y mi familia. Pero ahora no lo volvería a hacer, porque tengo mucho que perder. Ya cuando fui a Cuba de visita dije: “Valió la pena arriesgar todo lo que arriesgué”. Cuando volví, vi amigos de la infancia que estaban destruidos, al igual que el barrio en que me crié. Todo está peor. Me da mucha tristeza ver eso e imaginarme que podría haber estado ahí.

Milla Jovovich, tu coprotagonista en “Resident Evil: The Final Chapter”, dijo: “En esta cinta no van a ver al William Levy que están esperando”. ¿Sientes que ha sido el papel que te sacó la etiqueta de galán de telenovela?

Creo que sí. De hecho, ¡estaba buscando eso hace rato! Estaba viendo cómo alejarme de esa imagen de galán de telenovela, porque a mí lo que me gusta es el cine, interpretar papeles diferentes; y, normalmente, las novelas siempre terminan siendo lo mismo.

¿Estás un poco cansado de hacer telenovelas?

Siento que, como artista, tengo que seguir renovándome; y la televisión también. Hay un público que anhela eso, y a mí sí me importa lo que el público piense de lo que hago, porque trabajo para él. Siento que las novelas no quieren hacer nuevas y mejores historias.

Milla y su esposo, Paul W. S. Anderson, director de la última entrega de “Resident Evil”, te han comparado con Chris Hemsworth…

Sí, cuando Chris trabajó con Milla, en un papel superpequeño, dijeron que iba a ser una estrella. Conmigo fue igual. Ellos me llamaron y me dijeron: “William, tú vas a ser una estrella de Hollywood. Espero que cuando lo seas, recuerdes que nosotros fuimos los que te trajimos”… Yo no sé si vaya a pasar eso; mi interés es seguir haciendo lo que me gusta, porque, para mí, hacer lo que uno ama es tener éxito. No me importa si soy una estrella; quiero hacer algo hermoso que la gente pueda disfrutar. Ya si viene acompañado de un éxito en Hollywood, sería bonito, porque soy latino y me importa que los latinos tengamos éxito.

¿Cómo ha cambiado el mundo de Hollywood para los latinos desde que llegaste a Estados Unidos?

Cuando estudiaba cine e inglés en Los Ángeles, hace catorce años, era muy duro ser latino. Hoy hay más puertas abiertas, pero todavía somos poquitos los que estamos ahí. El mercado afroamericano es más pequeño que el nuestro, y aun así tiene a muchos más artistas trabajando en Hollywood. Eso se debe al apoyo que ellos se dan. Siento que a los latinos nos falta un poco más de apoyo entre nosotros.

Describes a tu personaje en “Resident Evil: The Final Chapter” como “un sobreviviente”. ¿Tú te sientes un sobreviviente?

Sí, con todo lo que he pasado en la vida, soy un sobreviviente. Es lo que me hace quien soy, lo que me da chance de vivir intensamente y arriesgar, como me gusta.

¿Con la familia no cambia un poco la intensidad?

No, yo vivo intenso con todo el mundo: con mis hijos, mi pareja, mis amistades, en mi trabajo. Soy un poco loco… Me identifico con esa manera de vivir, no puedo cambiar.

Por Vania Dale Alvarado

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