“Antes de conocer a Brian, casarme nunca había sido una prioridad en mi vida. Ni siquiera lo había pensado (risas). Cuando él llegó a mi vida, y supe que era mi verdadero amor, fue la primera vez que sentí que podía pasar toda la vida con alguien; y cuando me propuso casarnos fue una total sorpresa, pero no dudé ni un segundo en decirle que sí. Durante los meses de preparación de la boda tenía muchas expectativas, cada vez más, y realmente todo salió tal como lo quería, y hasta fue más de lo que esperé. Estuvimos dos años de enamorados antes de comprometernos. Los primeros ocho meses fueron a distancia, aunque, bueno, entre comillas, porque durante mi reinado de Miss Perú, en el cual no se me permitía viajar seguido por compromisos con el país, era Brian el que iba y venía al Perú para verme. Como me decía: ‘Sabía que tenía que hacer un esfuerzo para conquistarte’”, cuenta la novia.