Megève, el destino de esquí francés fundado por la filántropa Noémie de Rothschild en los años 20, estrena una opción de alojamiento de lujo que fusiona tradición y modernidad en un chalet de 1941 restaurado por Iconic House.

Por: Alessia Carboni

En los años 1920, la filántropa y desarrolladora inmobiliaria Noémie de Rothschild impulsó la creación de uno de los primeros centros de esquí franceses en la localidad de Megève, al este del país, con la visión de ofrecer una alternativa elegante a los destinos suizos favoritos de la alta sociedad europea. Su apuesta no solo fue inmobiliaria: buscaba crear un estilo de vida alpino refinado, accesible desde Ginebra y con un ritmo más íntimo que el de los grandes resorts internacionales.

Ya en 1925, la baronesa contrató al arquitecto Henry Jacques Le Même para erigir un chalet en este pueblo rural de los Alpes franceses, una estructura con techo a dos aguas y base de piedra que marcó el inicio de casi 250 diseños del mismo profesional en la zona. Su lenguaje arquitectónico —una síntesis entre el confort burgués parisino y la arquitectura vernácula alpina— terminó definiendo la identidad visual de Megève tal como se conoce hoy.

Entre bosques nevados y vistas abiertas a Mont Blanc, el perfil de madera y piedra de Megève reafirma su elegancia alpina, lejos de los excesos de otros resorts.

Entre bosques nevados y vistas abiertas a Mont Blanc, el perfil de madera y piedra de Megève reafirma su elegancia alpina, lejos de los excesos de otros resorts.

La experiencia après-ski se redefine en esta piscina interior bañada de luz natural, donde el paisaje invernal entra sin pedir permiso.

La experiencia après-ski se redefine en esta piscina interior bañada de luz natural, donde el paisaje invernal entra sin pedir permiso.

Interiores que combinan espíritu alpino y confort contemporáneo: líneas limpias, textiles suaves y ventanas que enmarcan la montaña como una obra de arte.

Interiores que combinan espíritu alpino y confort contemporáneo: líneas limpias, textiles suaves y ventanas que enmarcan la montaña como una obra de arte.

Un siglo después, este pueblo alpino conserva su esencia discreta, con calles empedradas, jardines cuidados y chalets de madera que esquivan los excesos del urbanismo de montaña. A diferencia de otros resorts franceses, Megève logró evitar los grandes complejos de hormigón y mantener una escala humana, donde conviven hoteles boutique, carruajes tirados por caballos y una vida de pueblo que sigue latiendo incluso en plena temporada alta.

Renovación Alpina

Esta temporada de esquí trae una novedad exclusiva: el chalet histórico Le Sarto, construido en 1941, ha sido revitalizado por Iconic House, firma especializada en alquileres de lujo en destinos icónicos como Cap Ferret y el Luberon. Su llegada a Megève refuerza una tendencia clara: recuperar propiedades con historia y actualizarlas sin borrar su memoria.

Para una estancia de cuatro noches en diciembre, el precio parte de aproximadamente 28.250 dólares, e incluye servicios como chef privado, ama de llaves, conserje y conductor.

Sauna, hammam y zonas de descanso completan la propuesta de bienestar, en un guiño a los sanatorios alpinos que marcaron la historia arquitectónica de la región.

Sauna, hammam y zonas de descanso completan la propuesta de bienestar, en un guiño a los sanatorios alpinos que marcaron la historia arquitectónica de la región.

La compañía ha incorporado este lodge art déco original a su portafolio, permitiendo a los viajeros alojarse en un espacio donde la madera tallada, los volúmenes generosos y la luz natural dialogan con las comodidades contemporáneas. Situado entre el centro del pueblo y las pistas, Le Sarto ofrece siete dormitorios y una ubicación estratégica que evita largos traslados, uno de los grandes atractivos del destino.

Diseñado originalmente por Le Même, el chalet buscó desde sus inicios integrar la sofisticación de un apartamento parisino con elementos de las granjas alpinas tradicionales. El amplio nivel inferior —pensado en su origen para animales— hoy se adapta al universo del esquí, con espacios destinados a guardar equipos y facilitar la vida en la montaña.

Elegancia Restaurada

El estudio parisino Claves Architecture fue el encargado de actualizar los interiores respetando el espíritu original. Los paneles de roble tallados se restauraron minuciosamente y la chimenea histórica se realzó con azulejos geométricos en tonos rosados y rojos, un guiño contemporáneo al lenguaje art déco del edificio.

Habitaciones que privilegian la calma: madera clara, vistas al bosque y una atmósfera pensada para bajar el ritmo después de un día en las pistas.

Habitaciones que privilegian la calma: madera clara, vistas al bosque y una atmósfera pensada para bajar el ritmo después de un día en las pistas.

Espacios amplios bajo techos inclinados que reinterpretan el chalet tradicional con una mirada sofisticada y acogedora a la vez.

Espacios amplios bajo techos inclinados que reinterpretan el chalet tradicional con una mirada sofisticada y acogedora a la vez.

Buena parte del mobiliario perteneció al propio Le Même, lo que refuerza el carácter casi museográfico del chalet. A ello se suma una nueva extensión subterránea con piscina interior, gimnasio, sauna y hammam, inspirada en los sanatorios alpinos que el arquitecto desarrolló en otras regiones. “Hemos trabajado con artistas actuales, rescatado piezas originales y priorizado el confort moderno sin perder calidez”, explica Robin Michel, cofundador de Iconic House.

Todo sucede a apenas una hora del aeropuerto de Ginebra, en un entorno dominado por los bosques alpinos y las vistas abiertas al Mont Blanc, que aparece entre los árboles como un telón blanco monumental. Ese equilibrio —entre paisaje, herencia y discreto lujo— es, desde hace cien años, la verdadera firma de Megève.

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