Documentos judiciales divulgados en Estados Unidos exponen intercambios de 2009 y 2010 donde la exduquesa de York expresa urgencia financiera
Por: María Sarca
En mayo de 2010, mientras Jeffrey Epstein permanecía bajo arresto domiciliario en Florida tras cumplir condena por prostitución infantil, un correo electrónico enviado por Sarah Ferguson reapareció entre millones de archivos divulgados por el Departamento de Justicia. El mensaje, fechado pocos meses después de la sentencia, muestra a la exesposa del expríncipe Andrew solicitando empleo y describiéndose como “desesperadamente necesitada de dinero”, en un intercambio que vuelve a colocar su nombre en el centro del debate público.

Los correos electrónicos incluidos en los archivos de Jeffrey Epstein parecen mostrar a Sarah Ferguson rogándole al financiero que le consiguiera un trabajo.
Correos bajo la lupa judicial
La documentación forma parte de un conjunto de más de tres millones de registros, imágenes y videos recientemente publicados. Entre ese volumen destaca un texto atribuido a Sarah donde suplica una oportunidad laboral: «Pero no lo entiendo, ¿no me puedes nombrar tu asistente doméstica? Soy la más capaz y necesito desesperadamente el dinero. Por favor, Jeffrey, piénsalo. David Stern también vino a tomar el té ayer con Andrew; tiene novedades para ti».
La referencia a Andrew apunta a Andrew, con quien el empresario mantuvo contacto durante años. David Stern, mencionado en el mensaje, era colaborador cercano de ambos, según los propios archivos.
La respuesta del neoyorquino fue breve. Tras incluir dos nombres censurados, escribió: «¿asistentes?». En septiembre de ese mismo año, Ferguson insistió: «¿Cuándo me vas a contratar?«. Epstein replicó: «Iré a Londres en dos o tres semanas y hablaremos de ello».

Una mujer identificada como Sarah envió un correo a Jeffrey Epstein rogándole que la nombrara su asistente doméstica, asegurando que necesitaba “desesperadamente” el dinero.
Lenguaje afectuoso y propuestas sorprendentes
Los intercambios no se limitan a solicitudes laborales. En otro correo, fechado en 2009, la exduquesa agradece al financiero «a Jeffrey» por ser «el hermano que siempre he deseado». Un año después, el tono adquiere mayor intensidad. En un mensaje lo calificó de «leyenda» y añadió: «Realmente no tengo palabras para describir, mi amor, mi gratitud por tu generosidad y amabilidad. Estoy a tu servicio. Solo cásate conmigo«.
Otro fragmento revela una declaración aún más enfática: «mi amistad es firme hasta el final, incluso cuando el cuerpo se enfría… Te amo ahora y siempre… Y sé que tú también…».
Estas expresiones, difundidas ahora en el contexto de nuevas revelaciones judiciales, contrastan con la gravedad de los delitos por los que el financiero fue condenado y reavivan preguntas sobre la naturaleza del vínculo.

Los correos electrónicos de los archivos de Epstein parecen mostrar a Fergie rogándole al agresor sexual que le consiga un trabajo.
Visitas posteriores y entorno familiar
Los registros también señalan que Ferguson visitó a Epstein tras su salida de prisión. En uno de esos desplazamientos estuvo acompañada por sus hijas, Beatriz y Eugenia, integrantes de la familia real británica. Aquellos encuentros se produjeron cuando el empresario ya enfrentaba fuerte cuestionamiento público.
La exduquesa negó reiteradamente acusaciones vinculadas a cualquier conducta ilícita. Sin embargo, la divulgación de estos mensajes amplifica el escrutinio sobre figuras que mantuvieron contacto con el financiero después de su condena.

En el correo, la exduquesa de York pedía ser contratada como empleada doméstica.
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