El posible indulto a Pedro Castillo por parte de José María Balcázar amenaza con reactivar a la izquierda radical y transformar al expresidente en un símbolo de poder electoral.
Por: Luis Mauricio Málaga Fuenzalida
El retorno de la izquierda radical a Palacio y con él un posible indulto a Pedro Castillo genera alarma en el escenario político tras la elección de José María Balcázar como presidente de la República.
Hombre cercano a Vladimir Cerrón, expulsado del Colegio de Abogados, defensor del matrimonio entre menores e investigado por estafa y cohecho, Balcázar habría ascendido a la presidencia tras negociar votos a cambio del sonado indulto, según fuentes internas.

José María Balcázar, abogado cercano a Vladimir Cerrón, con antecedentes disciplinarios y cuestionamientos judiciales, emerge como una figura clave del nuevo poder, asociado a la promesa de un eventual indulto a Pedro Castillo. (Créditos: Congreso de la República)
Aunque públicamente asegura que la medida no “está en agenda”, en distintas intervenciones ha defendido la liberación de Castillo, señalando que “el sur pide su liberación” y cuestionando a quienes critican su trayectoria: “El presidente Castillo no es un improvisado, es un hombre que viene de las bases sociales. Lo que pasa es que la derecha no tolera que un rondero esté en Palacio”.
Esta defensa constante dibuja la posibilidad de que el indulto a Pedro Castillo se convierta en un instrumento electoral, transformando a Castillo en un “mártir” capaz de movilizar a la base castillista en las elecciones de julio de 2026.
Cercanía con Pedro Castillo
Desde su llegada al Congreso en 2021, Balcázar se vinculó estrechamente con Pedro Castillo y Vladimir Cerrón, consolidándose como uno de sus principales defensores. Apoyó iniciativas del expresidente y relativizó denuncias de corrupción, incluso ante acusaciones de pagos ilícitos por ascensos en la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas. Durante la vacancia de Castillo tras el intento de autogolpe de 2022, evitó registrar su voto, dejando ver su fidelidad política.
Fuentes internas señalan que el exjuez prometió a las bancadas de izquierda, a fin de asegurar sus votos, que indultaría al expresidente Pedro Castillo, sentenciado en noviembre último a 11 años y cinco meses de cárcel por conspiración para la rebelión por el golpe de Estado del 7 de diciembre del 2022. Episodio calificado como Balcázar como «un anuncio, un mensaje político, pero no se concretó ningún golpe de Estado porque las instituciones no le hicieron caso. No hubo flagrancia”.

Fuentes internas revelaron que el exjuez habría prometido a las bancadas de izquierda indultar a Pedro Castillo para asegurar sus votos.(Créditos: ANDINA)
En el 2021, el entonces congresista destacó que los primeros 100 días de Castillo fueron fieles a sus promesas de campaña, minimizando cuestionamientos sobre la intervención en ascensos militares, responsabilizando al Parlamento y a sectores externos por la «crispación» política.
En cuanto a la Asamblea Constituyente, Balcázar defendió en aquel momento que “el presidente Castillo tiene el mandato popular de cambiar la Constitución de 1993, que es una constitución de dictadura. El Congreso está de espaldas al pueblo al bloquear el referéndum”. Este respaldo al núcleo ideológico del expresidente Castillo revela una potencial continuidad de la estrategia política de Perú Libre bajo su influencia.

La Asamblea Constituyente es el mecanismo propuesto para reemplazar la Constitución de 1993 y fue la principal promesa electoral del ala cerronista de Perú Libre. José María Balcázar defendió ese mandato atribuido a Pedro Castillo. (Créditos: Confederación Nacional Agraria)
José María Balcazar
Balcázar fue elegido presidente del Congreso con 60 votos y, según la sucesión constitucional, asumió también la Presidencia de la República. Su juramento enfatizó la continuidad institucional y el diálogo político, pero su cercanía histórica con Castillo sugiere que el indulto sigue siendo un asunto latente. Aunque afirma que no está en agenda, se advierte que podría formar parte de negociaciones políticas o decisiones discrecionales, dada la presión de sectores leales a Castillo.
Balcázar enfrenta cuestionamientos éticos y denuncias penales. Durante los debates sobre la prohibición del matrimonio entre menores, defendió uniones desde los 14 años y minimizó casos de abuso: “En las grandes ciudades, las uniones de hecho y relaciones sexuales ocurren a temprana edad”, calificándolos de “aislados”. Fue expulsado del Ilustre Colegio de Abogados de Lambayeque en 2022 por faltas éticas graves, y enfrenta investigaciones penales por estafa, cohecho y enriquecimiento ilícito, aunque niega irregularidades y califica las acusaciones de “venganza política”.

José María Balcázar arrastra cuestionamientos éticos: defendió uniones desde los 14 años, minimizó abusos y fue expulsado del Ilustre Colegio de Abogados de Lambayeque; enfrenta denuncias penales que atribuye a “venganza política”. (Créditos: ANDINA)
Castillo como “mártir”
Pedro Castillo mantiene una base leal en el sur y zonas rurales, donde se le percibe como un “preso político”. Su eventual liberación podría revitalizar a Perú Libre y aliados, profundizando la polarización. La condena a 11 años por conspiración para la rebelión en 2025 alimenta la narrativa de persecución política, reforzando la imagen de Castillo como víctima y fortaleciendo su influencia electoral.

Pedro Castillo conserva apoyo en el sur y zonas rurales, donde se le ve como “preso político”; su eventual liberación reactivaría a Perú Libre, acentuando la polarización electoral. (Créditos: ANDINA)
Candidatos como Arturo Fernández, Ronald Atencio y Mario Vizcarra ya han planteado el indulto a Pedro Castillo como medida para captar a este electorado, mostrando cómo el exmandatario sigue siendo un eje central de la estrategia política de la izquierda, incluso desde la prisión. Si Balcázar llevase adelante el indulto, Pedro Castillo podría incorporarse a la campaña electoral como un “mártir”, amparándose en la figura de “perseguido político”, lo que inclinaría la contienda a favor de candidatos de izquierda como López Chau o Bermejo.