Entre Dubái y Nueva York, la nieta de Mario Vargas Llosa impulsa una plataforma de moda sostenible con mirada peruana y asume el reto de Miss Perú USA 2026 como parte de una etapa personal de crecimiento y proyección cultural.
Desde Madrid, por Diego Ochoa Acosta y Renzo Espinosa Mangini
Ariadna Vargas Llosa (Madrid, 1996) es hija de Gonzalo Vargas Llosa y de la chilena Josefina Said. Creció entre Ginebra, Boston y Madrid, y hoy divide su tiempo entre Dubái y Nueva York. En ese tránsito constante fue afinando una mirada propia sobre la moda: viaja para conocer artesanos, representa a diseñadores emergentes de distintos países y vende principalmente a través de activaciones temporales y espacios en concept stores en Dubái. Su proyecto, Beau Street Shop, funciona como una plataforma curada donde cada marca tiene una historia y un proceso detrás.
Hace apenas dos meses dio un paso más y lanzó su propia línea. Trabaja con sastres de España y Emiratos Árabes, desarrollando piezas que dialogan con la estructura clásica y la producción cuidadosa. “Prefiero menos piezas, pero con significado y longevidad”, cuenta, y esa frase resume el ritmo que quiere sostener. Su marca es reciente, y por ahora convive con su foco principal: visibilizar el trabajo de otros creadores que, como ella, apuestan por procesos conscientes.

Entre raíces que evocan memoria y movimiento, Ariadna reafirma su apuesta por una moda con identidad y proyección global. Vestido de organza largo estampado de flores con volantes en el bajo de TOT-HOM / Stiletto en piel metalizada de AQUAZURRA / Pendientes de REDONDO BRAND
El Perú aparece de forma permanente en su discurso. “La artesanía peruana no es una tendencia: es memoria viva”, afirma, convencida de que el trabajo manual, la relación con la tierra y la gastronomía cuentan una historia que vale la pena proyectar. Esa identidad la acompaña incluso cuando negocia en otros mercados o arma su próxima selección de marcas.
Este año decidió entrar a un terreno inesperado: el Miss Perú USA 2026, cuya gran final se realizará el 26 de marzo en Salt Lake City, Utah. El certamen, si bien no es dirigido por Jessica Newton, es una franquicia que elige cada año a mujeres peruanas o de ascendencia peruana residentes en Estados Unidos; la ganadora viaja luego al Perú para participar en el Miss Perú, concurso dirigido por Newton, a mediados de año. En esta edición también participará su prima, Milena Said.
Ariadna describe su postulación como un reto que la obligó a exponerse más y a fortalecer su voz pública. En esta conversación, habla de sostenibilidad, legado familiar y liderazgo femenino. No es la primera vez que su familia se vincula con estas páginas: años atrás, su hermana Josefina Vargas Llosa protagonizó un shooting con nosotros en la casa de su abuelo, el Nobel, en Madrid. Hoy es Ariadna quien empieza a construir su propia narrativa, con una plataforma que busca tender puentes entre artesanía, identidad y mercado global.

“Quiero consolidar una plataforma que conecte diseño, artesanía y pensamiento cultural con impacto social real”. Vestido largo de punto negro con drapeado sobre el pecho de Beau Street Shop. Zapatos con plataforma de Aquazzura.
Tu vida ha transcurrido en distintos países y culturas. ¿Cómo crees que esa experiencia ha definido tu sentido de identidad personal y cultural más allá de lo profesional?
Haber crecido entre culturas me dio una identidad muy diversa. No me siento limitada a una sola geografía; siento que pertenezco a varios lugares a la vez. He aprendido a sentirme en casa y a adaptarme a diferentes culturas muy fácilmente. Haber vivido en distintos países me ha dado la oportunidad de conocer personas de todas partes del mundo y me ha enseñado a ser más abierta y comprensiva. Al mismo tiempo, siempre he intentado preservar mi esencia peruana y compartirla con las personas que conozco. Siempre he querido impulsar a mis amigos a que vayan y conozcan el Perú. Incluso los he ido introduciendo a la cocina peruana organizando comidas en mi casa, donde preparaba diferentes platos.
Has comentado que estás “orgullosa de tus raíces peruanas”. ¿Qué aspectos del Perú sientes que son más importantes de preservar y proyectar al mundo?
La riqueza artesanal, la relación con la tierra y la tradición cultural. En el Perú, la artesanía no es una tendencia: es memoria viva. Me interesa proyectar la idea de que lo hecho a mano tiene historia, tiempo y alma, y que eso es un verdadero lujo. También la gastronomía es muy importante para mí. La comida peruana cuenta historias de migración, mezcla cultural y tradición, es una de las formas más directas y emocionales de conectar con nuestra identidad y une culturas cuando el idioma es una barrera.
Viajas constantemente para descubrir artesanos y nuevas propuestas. ¿Qué criterios utilizas para decidir qué marca o creador formará parte de tu universo?
Busco autenticidad y coherencia ética. Me interesa cuando la estética nace de una tradición o de una visión personal, no solo de tendencias. También valoro mucho la relación directa con los artesanos y la cultura que representan. Quiero que las marcas en Beau Street tengan un precio justo y una calidad real. Por ejemplo, trabajo con muchas marcas egipcias de cuero porque allí tienen una calidad excepcional y precios justos. Tienen una industria muy avanzada que permite crear piezas especiales.

“Haber crecido entre culturas me dio una identidad muy diversa. No me siento limitada a una sola geografía; siento que pertenezco a varios lugares a la vez”.
¿Cuál ha sido el desafío más grande al intentar equilibrar las demandas del mercado global?
El mayor desafío es el ritmo. El mercado global exige rapidez y volumen, mientras que la artesanía exige tiempo y paciencia. Mi reto es educar al consumidor sin perder viabilidad comercial.
¿Te interesa crecer en volumen o en posicionamiento? ¿Cómo defines el éxito en tu negocio hoy?
Me interesa el posicionamiento. Prefiero ser una plataforma curada con una voz clara, en lugar de crecer en volumen sacrificando identidad. No quiero producir en fábricas masivas, hoy el éxito es construir una comunidad fiel. Ver a alguien en Nueva York usando una marca egipcia que descubrió gracias a Beau Street es una de las cosas más gratificantes para mí.
Tu abuelo fue una figura de enorme influencia cultural. ¿Qué lecciones personales te dejó que sigues aplicando hoy?
Mi abuelo siempre nos animó a hacer lo que realmente nos apasionaba, incluso si no era el camino más fácil. Ser escritor o diseñador no son carreras tradicionales en las que sigues una ruta específica; son caminos más inciertos, casi un emprendimiento personal. Pero él nos enseñó que, si es lo que verdaderamente amas, tienes que seguir haciéndolo, porque es la única manera de ser feliz. Y quizá la lección más importante que me dejó fue la del valor de la familia. No importaba cuánto trabajo o compromisos tuviera, siempre encontraba el tiempo para estar presente y compartir con nosotros.

Para Ariadna, Miss Perú USA 2026 representa una oportunidad para conocer y conectarse con diseñadores de la industria de la moda en Estados Unidos. Smoking en seda con estampado “paisley” de Philippa 1970. Stiletto en piel metalizada de Aquazzura. Pendientes de Redondo Brand.
¿Qué significa para ti llevar un apellido tan emblemático y cómo convives con las expectativas que eso puede generar en relación con tus propios sueños?
Nunca sentí presión por continuar el legado de mi abuelo. Más bien, lo siento como una motivación para hacer algo propio y que esté orgulloso de nosotros, siguiendo los valores y la dedicación que siempre tuvo. No se trata de replicar un legado, sino de honrarlo con independencia y criterio. La manera en que me manejo a mí misma y mi negocio refleja los valores que he aprendido de mi familia: respeto, cultura y autenticidad.
Esta es tu primera experiencia en un certamen de belleza (Miss Perú USA 2026). ¿Qué te llevó a dar este paso?
Nunca pensé participar en un certamen de belleza. Es un reto personal que apareció en mi camino y sentí que tenía un propósito. Soy bastante introvertida, pero mi trabajo me obliga a salir de mi zona de confort, y este certamen ha acelerado ese proceso. En estos meses de entrenamiento he visto un cambio enorme en mi vida personal y profesional: me siento más segura, más cómoda hablando en público y con clientes. Lo veo como una plataforma para resignificar la belleza como liderazgo, cultura e impacto social.

“Prefiero menos piezas, pero con significado y longevidad”, dice sobre su propia línea. Top y falda larga en seda y pulseras de Beau Street Shop. Sandalias de Martinelli x Redondo Brand.
¿Qué rol puede jugar un certamen como Miss Perú-USA en la conversación sobre diversidad, liderazgo femenino y representación cultural?
Puede ser una plataforma muy poderosa si se usa con conciencia. Miss Perú-USA me puede permitir conocer a diseñadores peruanos que espero integrar en Beau Street en el futuro.
“Mi abuelo siempre nos animó a hacer lo que realmente nos apasionaba, incluso si no era el camino más fácil”.
Entre Dubái y Nueva York, ¿cómo eliges tus proyectos y asociaciones de moda o cultura? ¿Qué criterios personales te guían más?
Donde sea que esté, me gusta descubrir talento local. Cada país tiene textiles, técnicas y tradiciones específicas, y antes de viajar investigo qué es interesante y auténtico, para poder llevarlo a otros mercados. Para mí, viajar es parte del proceso creativo y de curaduría.
Mirando hacia adelante, ¿cómo te gustaría que evolucione tu relación con el diseño, la cultura peruana y el activismo social?
Quiero consolidar una plataforma que conecte diseño, artesanía y pensamiento cultural con impacto social real. Me gustaría conocer a más diseñadores emergentes y artesanos y llevar su trabajo a distintas partes del mundo. También quiero fortalecer la presencia de marcas peruanas en Beau Street cuando tenga más tiempo para descubrir talento ahí.

“Nunca sentí presión por continuar el legado de mi abuelo. Más bien, lo siento como una motivación”. Vestido corto negro en satén de Redondo Brand. Gargantilla de Beau Street Shop.
¿Qué diseñadora(es) o creativa(os) peruanas conoces en la industria de la moda, cuyo trabajo crees que convenga destacar?
CBT Creative, la agencia de Camila Basurco, donde conecta el diseño peruano y latinoamericano con el mundo a través de storytelling, branding y experiencias. Balkanica, de Tania Jelicic, se inspira en la naturaleza y en sus raíces peruanas y latinoamericanas para crear piezas atemporales que transmiten identidad y conexión cultural. La Granni, de Isabella Mitchell, es una marca independiente ética y sostenible. Utilizan materiales orgánicos y de comercio justo, creando piezas atemporales y de alta calidad que promueven el slow fashion; y Elisa Bags, de Annette Funcke, apuesta por la artesanía local, creando carteras hechas a mano por talentosas artesanas, lo que garantiza piezas únicas y de alta calidad.
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