Tras el derrumbe de 2022, la fortaleza chachapoya culminó un complejo proceso de restauración que permitió reconstruir piedra por piedra uno de sus frentes más importantes. La reapertura busca impulsar el turismo en Amazonas y fortalecer la conservación del sitio arqueológico.

Por Redacción COSAS 

La fortaleza de Kuélap vuelve a mostrar uno de sus sectores más reconocibles. Luego del derrumbe ocurrido en abril de 2022, la muralla sur del complejo arqueológico fue restaurada al 100 % tras más de dos años de trabajos especializados liderados por la Dirección Desconcentrada de Cultura de Amazonas.

La intervención permitió recuperar la estructura original de este frente monumental, que alcanza aproximadamente 17 metros de altura y forma parte de una de las postales más representativas del sitio construido por la cultura Chachapoya. Según informó la entidad, el sector será reincorporado al circuito turístico a fines de mayo, ampliando nuevamente las rutas de visita dentro del complejo y reforzando el proceso de reactivación turística en la región Amazonas.

La muralla sur de Kuélap colapsó en abril de 2022 debido a problemas estructurales y filtraciones de humedad acumuladas durante años.

Piedra por piedra

La restauración no consistió únicamente en reconstruir un muro. Antes de iniciar cualquier intervención estructural, los especialistas realizaron investigaciones arqueológicas y estudios técnicos para entender las causas del colapso y estabilizar la zona afectada.

Uno de los elementos clave fue el uso de registros fotográficos y estudios de fotogrametría realizados antes del derrumbe. Gracias a ese material, el equipo pudo identificar la ubicación exacta de cada bloque desprendido y recolocarlo siguiendo su posición original. Cada piedra fue codificada individualmente para facilitar el proceso.

La reapertura de la muralla sur forma parte del plan de recuperación turística de Kuélap, que proyecta recibir más de 80 mil visitantes este año.

Las labores incluyeron además la reconstrucción del núcleo interno de la muralla mediante morteros especiales y la instalación de geomallas para reforzar la estabilidad de la estructura y reducir futuros riesgos.

En el proyecto participaron arqueólogos, arquitectos, ingenieros y trabajadores especializados de la zona, varios de ellos vinculados a labores de conservación en Kuélap desde hace más de dos décadas.

Así luce actualmente la muralla sur de Kuélap tras culminar su proceso de recuperación y estabilización estructural.

Hallazgos arqueológicos y nuevos desafíos

Las excavaciones realizadas durante el proceso también permitieron descubrir fragmentos de cerámica, restos óseos y piezas metálicas elaboradas en oro, plata y cobre. Parte de estos hallazgos continúa siendo analizada por especialistas para determinar su antigüedad y función dentro del complejo.

Las investigaciones revelaron además evidencias de antiguos derrumbes y modificaciones hechas por los propios chachapoyas para reforzar algunos sectores vulnerables de la fortaleza. Incluso se identificaron entierros humanos en determinadas estructuras, un factor que podría haber influido en el debilitamiento de ciertas áreas.

La restauración utilizó registros fotográficos y estudios de fotogrametría para recolocar cada bloque en su posición exacta.

Aunque la recuperación de la muralla marca un avance importante, las autoridades reconocen que Kuélap todavía enfrenta desafíos vinculados a la humedad, la vegetación invasiva y la fragilidad acumulada por el paso del tiempo.

Actualmente, el complejo arqueológico mantiene un programa permanente de investigación y conservación que se extenderá hasta 2029. Mientras tanto, la expectativa es que la reapertura progresiva de nuevas áreas impulse nuevamente el turismo en Amazonas. Solo para este año, se proyecta la llegada de cerca de 80 mil visitantes, favorecida también por el aumento de vuelos hacia Chachapoyas y las campañas de promoción turística impulsadas por PromPerú.

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