Una estructura de gran formato instalada frente a la Universidad del Pacífico sorprendió a los vecinos de Lince. Tras las protestas y reclamos presentados ante la municipalidad, el desmontaje ya está en marcha.

Por: Redacción COSAS

Lo que comenzó como una instalación realizada en silencio durante la madrugada terminó convirtiéndose en uno de los temas más comentados entre los vecinos de Lince. Un panel publicitario de 18 metros de altura por 12 metros de ancho, ubicado en la intersección del jirón Alberto Alexander y del jirón Coronel León Velarde, frente a la Universidad del Pacífico y a pocos metros de la avenida Salaverry, generó una rápida reacción de los residentes de la zona, quienes cuestionaron tanto sus dimensiones como el impacto que tendría en un sector de carácter predominantemente residencial.

La estructura metálica apareció durante la madrugada del 27 de mayo. Según relatan los vecinos, muchos se enteraron de la existencia del proyecto recién cuando el enorme soporte ya estaba instalado. La sorpresa fue mayor al conocer que contaba con autorización municipal para operar como pantalla LED de gran formato.

La estructura de 18 metros fue instalada durante la madrugada en el jirón Alberto Alexander, frente a la Universidad del Pacífico, generando sorpresa entre los residentes, (Fotos: GEC)

Una obra que tomó por sorpresa a los residentes

De acuerdo con la documentación revisada por los vecinos, la autorización para el elemento publicitario fue otorgada en abril a la empresa encargada del proyecto. Sin embargo, los residentes aseguran que nunca fueron informados sobre la futura instalación de una pantalla de estas características en una calle rodeada por edificios multifamiliares.

Los primeros movimientos se registraron el 26 de mayo, cuando personal técnico realizó mediciones y trabajos de excavación en el terreno. Horas después, durante la madrugada, comenzó el montaje de la estructura principal.

Para quienes viven en la zona, el problema no era únicamente la presencia de publicidad exterior, sino la escala del proyecto. Muchos consideran que las dimensiones del panel resultaban desproporcionadas para una vía relativamente estrecha y rodeada de viviendas.

Vecinos de Lince expresaron su preocupación por el impacto visual que tendría la futura pantalla LED en un entorno marcado por viviendas y edificios residenciales.

El debate sobre el paisaje urbano

La posible puesta en funcionamiento de una pantalla LED abrió además una discusión sobre el uso del espacio urbano y la convivencia entre actividades comerciales y residenciales.

Los vecinos expresaron preocupación por la contaminación visual que podría generar una pantalla luminosa de gran formato funcionando de manera permanente. También señalaron que la ubicación elegida se encuentra cerca de viviendas, centros educativos y zonas de tránsito peatonal.

Algunos residentes incluso advirtieron que los cambios constantes de imágenes y luces podrían convertirse en un elemento de distracción para los conductores que circulan por la avenida Salaverry, una de las vías más transitadas del sector.

La posición de los vecinos, según explicaron, no responde a una oposición al desarrollo o la modernización del distrito, sino a la necesidad de evaluar mejor el impacto de proyectos de este tipo en áreas residenciales consolidadas.

Tras los reclamos presentados ante la municipalidad, comenzaron los trabajos de desmontaje de la estructura, un proceso que se extenderá durante varios días debido a sus dimensiones.

Los reclamos lograron frenar el proyecto

La respuesta vecinal no tardó en organizarse. Residentes de distintos edificios, así como estudiantes universitarios de la zona, presentaron reclamos formales ante la Municipalidad de Lince solicitando la revisión del proyecto.

Las gestiones permitieron abrir un canal de diálogo con funcionarios municipales y, posteriormente, se dispuso la paralización de la iniciativa. Según los vecinos, la empresa responsable fue notificada para proceder con el retiro de la infraestructura.

Actualmente, el desmontaje ya se encuentra en marcha. Debido al tamaño del panel, los trabajos avanzan de manera progresiva y requieren equipos especializados para retirar cada una de las piezas metálicas que conforman la estructura.

Las labores se realizan principalmente durante la noche y la madrugada, una situación que también ha generado algunas molestias por el ruido de maquinaria, soldaduras y vehículos utilizados para el desmontaje.

Aun así, los residentes consideran que el retiro representa una respuesta favorable a sus preocupaciones. El caso ha reabierto además una discusión sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de información y participación ciudadana cuando se evalúan proyectos que pueden transformar el entorno urbano de un barrio.

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