COSAS entrevista en exclusiva al presidente de Compañía de Minas Buenaventura que brinda su mirada sobre la segunda vuelta, la minería ilegal y la actualidad de la minería formal que se debatirá en el CONAMIN 2026.
Por: Rodrigo Chillitupa Tantas Fotografía: Fabiana Silva
¿Cómo se explica que tengamos una repetición de la segunda vuelta de 2021?
Me sorprende cómo se ha dividido el país en cuanto a regiones. Pareciera que hay mucho antilimeñismo, y eso preocupa. Tenemos al sur más radical y el norte un poco menos. Se debe analizar qué ha pasado. A mí siempre me gusta repetir la frase de Víctor Raúl, a reglón seguido de la frase de Aristóteles: “el hombre es un animal político, y si no es político, se queda en lo primero”. Son las alternativas. Cada quien tiene derecho a escoger, es parte de la libertad.
Pese a que se tuvo un pésimo gobierno del castillismo, se tiene a Roberto Sánchez en el balotaje final. Y va de la mano de Antauro Humala.
No conozco al señor Sánchez ni cuáles habrán sido las leyes que hizo. Y sorprende que el Congreso de la República, del cual se dice está tan desprestigiado, tenga hoy a uno de sus integrantes en la segunda vuelta. Es también algo curioso. Con respecto al señor Humala, tengo que reconocer que no comparto mucho con él y menos la situación que se dio en el sur cuando asesinaron a policías.
No se entiende que la izquierda peruana quiera repetir fórmulas fracasadas de países como Venezuela o Cuba. ¿Qué opina de que Juntos por el Perú reclute otra vez a Pedro Francke?
No hay que irse tan afuera del Perú. A Francke lo he conocido. Él era miembro de la Universidad Católica del Kremlin, como le decíamos en mi época universitaria. Y tiene, pues, sus ideas. No comparto su idea de una república socialista.
Keiko Fujimori se ubica otra vez en la segunda vuelta. ¿El antifujimorismo podría cerrarle el paso por cuarta vez a la presidencia?
La señora Fujimori tiene que escuchar más y tratar de no cometer los errores que puede haber cometido en el pasado. [Reunirse con Pedro Pablo Kuczynski] es un gesto que hay que reconocer. Eso está hablando bien tanto de la señora Fujimori como del señor Kuczynski. Fíjese, la política es el arte de lo posible. Y eso es lo que va a suceder en estas elecciones. Van a tener que escoger entre dos candidatos: el señor Sánchez o la señora Fujimori. No hay más.
Roberto Sánchez y Keiko Fujimori disputan la segunda vuelta presidencial. (Crédito: Andina)
Minería a flote
Es presidente del Congreso Nacional de Minería (CONAMIN) 2026, que se realizará en junio. ¿Cuál es la situación de la cartera de proyectos mineros en el país?
El CONAMIN es organizado por el Colegio de Ingenieros del Perú, entre los que participan los consejos departamentales de Lima y La Libertad. Es un evento también de mucha relevancia, al igual que PERUMIN. Lo que se ha querido hacer desde algunos años es que sea una suerte de contrapeso de PERUMIN, que es la segunda conferencia minera más grande del mundo después de la de Toronto. Yo apoyo muchísimo al CONAMIN, donde soy el presidente del comité organizador, y está tomando vuelo. Hace dos años fue fantástico. Mucho más que hace cuatro años. Y estoy seguro de que este año va a ser muy exitoso. Tía María se va a discutir, por supuesto. La minería informal y el desarrollo de proyectos como el de La Granja, ubicado en el departamento de Cajamarca, también se requieren debatir. Todos los proyectos que están por desarrollarse en el Perú deben ser sujetos a debate.
Diecinueve de los sesenta y siete proyectos de cobre que están identificados en la región se encuentran en el Perú. ¿Qué está fallando para que no salgan adelante?
El Perú se ha burocratizado, y no solamente en la minería. También para los hogares humildes que quieren abrir una pequeña tienda en San Isidro y Miraflores, en el cono norte, en el cono sur, en Cajamarca, en todos lados. Es un vía crucis sacar los permisos municipales. Eso, aplicado a la minería, es tremendo porque toma años. Cuando comencé a trabajar, solo trataba con el Ministerio de Energía. Ahora, se tiene que tratar con el Ministerio de Cultura, el Ministerio del Ambiente, el Ministerio de Agricultura. El Ministerio de Energía y Minas era una institución superprofesional.
¿El gran problema es la tramitología?
Debería flexibilizarse todo ese proceso. Hemos discutido mucho que tenemos que regresar a la ventanilla única y que la maneje la gente más técnica para poder avanzar mucho más rápido los proyectos. No puede ser que un caso como el de San Gabriel, lo hemos sacado adelante en veinte años, un proyecto relativamente pequeño en Moquegua y a 4850 metros de altura. Tenemos compatriotas ahí que necesitan parar la olla. Y entonces, perder esas oportunidades es una cosa insólita.
Tenemos una cartera superior a la de Chile y el Congo, pero está congelada en el papel. ¿Cuántos miles de millones de dólares en inversión se pierden o del crecimiento de PBI no registramos?
Si usamos la cifra del Ministerio de Energías y Minas, se tiene algo así como cincuenta y cinco mil a sesenta mil millones de dólares en proyectos mineros. Eso generaría mucha construcción y crecimiento. Estoy convencido de que tendríamos 3% o 4% de crecimiento del PBI, adicional al 3% que tenemos, ya que nos hemos estancado un poco.
Diecinueve de los sesenta y siete proyectos de cobre que están identificados en la región se encuentran en el Perú. (Crédito: Andina)
Competitividad, minería informal y reforma
¿Cuál es la receta para desmontar las narrativas radicales contra la minería que genera trabajo y crecimiento para el Perú?
Me respaldo en un informe que ha hecho el Instituto Peruano de Economía. La competitividad territorial tiene que ver con el nivel de educación, el ingreso per cápita, la infraestructura con la que cuenta cada región. Sacaron que Moquegua era primero y Lima segunda. Empresas como Southern y Quellaveco han contribuido a la educación en la zona, y eso genera competitividad. Es minería que sí contribuye a las regiones.
Otro punto es también el valor agregado que brinda la actividad.
Me apoyo en Luis Carranza, quien ha sido el mejor ministro de Economía de los últimos años. Él dice que el valor agregado no es solamente la transformación del metal en un producto de consumo, sino también la integración con el resto de la economía. Cuando la industria minera contribuye a que en el Perú, por ejemplo, haya un costo de energía bajísimo comparado con otras partes del mundo, eso es valor agregado. La industria minera contribuye a que la industria manufacturera cada vez más participe en los equipos y en las maquinarias.
Arequipa y Cajamarca tienen realidades distintas en cuanto a inversión minera.
El 54% del Producto Bruto Interno de Arequipa, la segunda región del Perú, depende de Cerro Verde. Es una contribución enorme. Y si vamos a Áncash, con Antamina, también es similar. Cajamarca se ha quedado porque se paralizaron Conga y Michiquillay. Esa es la razón. Pero hay que hacerlo bien hecho, con cuidado del medio ambiente, respeto a las comunidades y, por supuesto, con la contribución económica que no hacen la minería informal ni la minería ilegal.
El lobby de la minería ilegal ha estado presente en este Congreso con la izquierda. Y las constantes ampliaciones del Reinfo son un buen ejemplo.
No sé si es solamente de la izquierda. Hay lobby de derecha e izquierda. Lo digo por la Comisión de Energía y Minas, donde hemos visto que hay intereses. He sugerido que podríamos contratar a la firma McKinsey para que nos diga cómo se ha hecho para formalizar en otras partes del mundo. El Perú tiene un altísimo nivel de informalidad, que es el 70%. Se planteó una ley MAPE en su momento, pero lo que tenemos que hacer es la formalización de la economía en su conjunto. Hay que plantear una ley inteligente. Es evidente que el Reinfo, que tiene más de diez años, no ha formalizado. Solamente el 2%. Me pregunto cómo se financian muchas de estas campañas políticas. No seamos ingenuos. La minería es fundamental para la economía peruana, como lo es la agroindustria.

La minería ilegal gana terreno en varios puntos del Perú ante inacción del Estado.
¿Qué gran reforma se debería adoptar para el Estado?
Perú es uno de los países con mayor cantidad de emprendedores en el mundo. Hay que simplificar el Estado. Reducir el número de instituciones fiscalizadoras y deberíamos ir a una suerte de superministerios. Un gerente, que tenga diecinueve reportes dentro de su organización empresarial, se vuelve loco. Un presidente de la República debería tener cinco personas que le reporten. El Estado peruano debería tener el mejor talento.
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