El pacto, mediado por Pakistán y ratificado este viernes en Suiza, contempla el cese inmediato de operaciones militares en todos los frentes, incluido Líbano, además de la reapertura del estrecho de Ormuz, ruta por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial
Por: María Sarca
Después de semanas de amenazas cruzadas, ataques militares y tensión global en los mercados energéticos, Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo de paz “completo” para poner fin a la guerra que durante 107 días alteró el equilibrio geopolítico en Medio Oriente. El anuncio llegó este domingo a través del primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, mediador principal de las negociaciones, mientras Washington y Teherán confirmaban de manera paralela el inicio de una nueva etapa diplomática. La firma oficial del documento se realizará el próximo viernes 19 de junio en Suiza.
El pacto contempla la “terminación inmediata y permanente de las operaciones militares” en todos los frentes vinculados al conflicto, incluido el Líbano, escenario de recientes ataques israelíes. Además, establece la reapertura del estrecho de Ormuz, corredor estratégico por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial.
Desde Washington, el presidente Donald Trump celebró el entendimiento con un mensaje publicado en su red social. “El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está completo. ¡Enhorabuena a todos! Por la presente, autorizo plenamente la apertura sin peaje del Estrecho de Ormuz y, simultáneamente, autorizo el levantamiento inmediato del bloqueo naval de Estados Unidos”, escribió.
Minutos después reforzó el tono triunfalista de su anuncio. “¡Buques del mundo, arranquen sus motores! ¡Que fluya el petróleo!”, añadió el mandatario republicano, antes de asegurar que este “gran acuerdo traerá paz y seguridad a toda la región”.
Trump también precisó que la reapertura marítima dependerá de trabajos técnicos posteriores a la firma. “Con la apertura del estrecho tras la firma del acuerdo el viernes, para la retirada de minas, el petróleo volverá a fluir en ambos extremos para la región y el mundo”, sostuvo.
Teherán reivindica una victoria política
En Irán, la narrativa oficial tomó un rumbo distinto. La televisión estatal difundió un mensaje en el que aseguró que la República Islámica “ha obligado a Estados Unidos a ceder para aceptar la paz”, presentando el resultado como una victoria estratégica frente a Occidente.
El viceministro de Asuntos Exteriores, Kazem Gharibabadi, confirmó que las operaciones militares concluirán este lunes y destacó el levantamiento del bloqueo naval. “El segundo acontecimiento, que el presidente de Estados Unidos reconoció (en su mensaje), será el levantamiento y la finalización del bloqueo naval (de Ormuz)”, declaró.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el secretario de Guerra, Pete Hegseth.
El funcionario ratificó además que la reapertura del estrecho ocurrirá después de la rúbrica oficial del documento y adelantó que el gobierno iraní informará “pronto con transparencia” los detalles del acuerdo definitivo.
Gharibabadi defendió la posición negociadora de Teherán con un discurso enfocado en la soberanía regional. “El enemigo, que atacó para llevar a cabo sus siniestros objetivos, sufrió una derrota en todos ellos, y la República Islámica de Irán obtuvo grandes victorias en la guerra. Hemos incluido todas nuestras posiciones importantes en el borrador del acuerdo”, afirmó.
Según la agencia estatal FARS, el borrador determina que el tráfico marítimo en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz será supervisado directamente por Irán en coordinación con el Sultanato de Omán. La medida refuerza el peso político de Teherán sobre una de las rutas comerciales más sensibles del planeta, aunque garantiza la libre navegación internacional.
Sanciones, petróleo y dudas nucleares
El acuerdo también abre la puerta a un alivio económico gradual para Irán. Trump aclaró que Teherán “no recibirá dinero en efectivo” tras la firma, aunque sí accederá a un levantamiento progresivo y condicionado de sanciones estadounidenses.
De acuerdo con la agencia semioficial Mehr, el borrador incluye 60 días de conversaciones sobre el programa nuclear iraní y una eventual suspensión total de las restricciones económicas. El texto, sin embargo, dejaría fuera las negociaciones sobre misiles balísticos y el respaldo iraní a grupos armados regionales.
El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní confirmó que el memorando contempla la suspensión de sanciones vinculadas a la venta de petróleo y productos petroquímicos, un punto clave para la recuperación financiera del país.

Un B-52 USAF reposta durante un vuelo de combate durante la Operación Furia Épica en la guerra entre EEUU e Irán
Pese a la ausencia de detalles oficiales sobre el componente nuclear, la Casa Blanca insistió en que ese aspecto continúa bajo vigilancia. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, declaró este domingo que la República Islámica “nunca tendrá un arma nuclear”.
“Debemos celebrar que podemos afirmar con seguridad, con confianza, que Irán nunca tendrá un arma nuclear. Tenemos mucho trabajo por hacer pero tuvimos una gran victoria esta noche”, señaló durante una entrevista con Fox News.
Vance confirmó además su intención de participar en la ceremonia oficial en Suiza y dejó abierta la posibilidad de que Donald Trump también asista al encuentro que buscará sellar el mayor entendimiento diplomático en Medio Oriente de los últimos años.
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