El mercado de predicciones más grande del mundo ya está apostando por el futuro político peruano. Estas son las tendencias que hoy marcan las elecciones presidenciales y congresales, y por qué vale la pena mirarlas con atención.

Por: Renzo Espinosa 

Las elecciones presidenciales en Perú todavía están a meses de distancia, pero en internet el escenario ya se mueve. No en mítines ni en encuestas tradicionales, sino en Polymarket, una plataforma global donde miles de usuarios ponen dinero sobre la mesa para anticipar qué creen que realmente va a pasar.

Predicciones para las elecciones presidenciales

En el mercado dedicado a la elección presidencial, las probabilidades muestran una ventaja clara para Rafael López Aliaga, quien concentra casi la mitad de las apuestas. El mercado lo coloca muy por delante del resto de competidores, con 47%, marcando una distancia que, por ahora, parece difícil de acortar.

Más atrás aparece Alfonso López Chau, con 15%, seguido de Keiko Fujimori, con 13%, ambos con probabilidades bastante más moderadas, mientras que otros nombres, como Carlos Álvarez, quedan relegados a cifras de un solo dígito (6%).

Las probabilidades del mercado en Polymarket muestran a Rafael López Aliaga como favorito, con una ventaja amplia sobre el resto de candidatos, en una carrera que hoy luce desbalanceada.

Las probabilidades del mercado en Polymarket muestran a Rafael López Aliaga como favorito, con una ventaja amplia sobre el resto de candidatos, en una carrera que hoy luce desbalanceada.

La lectura es interesante no solo por quién va primero, sino por el desbalance: Polymarket no muestra una carrera apretada, sino un escenario donde un candidato concentra expectativas y el resto compite por despegar. No es una predicción definitiva, pero sí una señal de cómo el mercado percibe hoy el tablero político.

Predicciones para las elecciones congresales 

El panorama cambia cuando se mira al Congreso. Aquí no hay un claro favorito, sino una competencia mucho más ajustada. Fuerza Popular (37%) y Renovación Popular (33%) aparecen prácticamente empatados, con una diferencia mínima entre ambos, lo que sugiere un Legislativo fragmentado y disputado voto a voto.

Más atrás, pero todavía con presencia relevante, figuran Alianza para el Progreso (29%) y Acción Popular (22%), completando un escenario donde ninguna fuerza parece tener asegurado el control total.

A diferencia de la presidencial, el escenario congresal aparece más fragmentado: Fuerza Popular lidera, pero Renovación Popular y Alianza para el Progreso disputan de cerca el control del Legislativo.

A diferencia de la presidencial, el escenario congresal aparece más fragmentado: Fuerza Popular lidera, pero Renovación Popular y Alianza para el Progreso disputan de cerca el control del Legislativo.

En este caso, el mercado refleja algo que ya se percibe en la calle: un Congreso que volvería a ser plural, tensionado y con equilibrios frágiles, donde las alianzas serán tan importantes como los resultados individuales.

¿Qué es Polymarket?

Es hoy el mercado de predicciones más grande del mundo. Funciona de manera simple: los usuarios compran y venden participaciones sobre eventos futuros —elecciones, economía, política internacional, deportes— y el precio de cada opción refleja la probabilidad que el mercado le asigna a ese resultado.

Si una opción sube, es porque más personas están apostando a que ocurra. Si baja, es porque el mercado pierde confianza. No hay discursos ni opiniones: hay dinero en juego. Y eso cambia la lógica.

Por esa razón, Polymarket se ha convertido en una herramienta seguida por analistas, periodistas y ciudadanos informados, ya que suele reaccionar rápido a noticias, cambios de clima político y señales que a veces tardan más en aparecer en las encuestas tradicionales.

Las cifras de Polymarket no son un oráculo. Cambian, se mueven y pueden dar giros abruptos. Pero justamente ahí está su valor: muestran el presente en tiempo real. Hoy, ese presente dibuja una elección presidencial con un favorito claro y un Congreso que promete disputa. Mañana, el mercado puede decir otra cosa. Y en política peruana, eso nunca es un detalle menor.

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