El presidente de Estados Unidos aseguró que su gobierno mantiene conversaciones de alto nivel con Cuba y sugirió un cambio político como alternativa ante la crisis que atraviesa la isla.

Por: Luis Mauricio Málaga Fuenzalida

El presidente de Donald Trump afirmó que existe la posibilidad de una toma amistosa de Cuba, en el marco de conversaciones que su administración mantiene con el gobierno de La Habana. Las declaraciones se produjeron el viernes, cuando el mandatario se dirigía a la prensa antes de viajar a Texas para un discurso sobre economía y energía.

Trump indicó que el secretario de Estado Marco Rubio se encuentra liderando negociaciones de alto nivel con autoridades cubanas. Según el presidente, el gobierno de Cuba atraviesa una situación crítica, marcada por la falta de recursos económicos y energéticos.

Durante sus declaraciones frente a la Casa Blanca, Trump sostuvo que La Habana “no tiene dinero, no tiene petróleo, no tiene alimentos” y que el país se encuentra en serias dificultades. En ese contexto, afirmó que Cuba busca ayuda de Estados Unidos y que un cambio profundo podría ser una opción viable.

Donald Trump reafirma una estrategia firme y pragmática hacia Hispanoamérica, con Cuba como eje clave de cambio. (Créditos: Pixabay @geralt)

Conversaciones y visión de la crisis

El mandatario describió a Cuba como una nación fallida que necesita transformaciones estructurales. Señaló que desde su infancia ha escuchado sobre los problemas del país y que ahora ve una oportunidad concreta de intervención política mediante el diálogo.

Trump reiteró que una toma amistosa de Cuba podría materializarse si continúan las conversaciones actuales. Aseguró que Rubio está “encargándose del tema a muy alto nivel” y que los contactos se desarrollan directamente con autoridades cubanas.

Asimismo, el presidente mencionó a la comunidad cubana residente en Estados Unidos. Indicó que muchas personas que emigraron de la isla desean regresar y ven con optimismo la posibilidad de cambios políticos impulsados desde Washington.

Cuba enfrenta una profunda crisis económica y social, con escasez de energía, inflación y debilitamiento de servicios básicos mientras la población se adapta a la falta de recursos y presión internacional. (Créditos: Pixabay @ansalmo_juvaga)

Tensiones recientes y respuesta de La Habana

Las declaraciones de Trump se producen en un contexto de tensiones bilaterales. Esta semana, fuerzas cubanas mataron a cuatro exiliados e hirieron a otros seis tras un enfrentamiento en aguas cubanas con una lancha registrada en Florida. Rubio negó que se tratara de una operación estadounidense y afirmó que ningún personal del gobierno de Estados Unidos estuvo involucrado.

Desde La Habana, las autoridades cubanas rechazaron las afirmaciones sobre negociaciones de alto nivel. El vicecanciller Carlos Fernández de Cossío señaló en redes sociales que Estados Unidos mantiene vigente su embargo de combustible contra Cuba, calificándolo como una forma de castigo colectivo que sigue teniendo impacto en la población.

El gobierno cubano negó oficialmente la existencia de diálogos avanzados, en contraste con lo afirmado por Trump desde Washington, dejando en evidencia versiones opuestas sobre el estado real de las relaciones entre ambos países.