Según un informe del Financial Times, durante años se puso en marcha un plan de espías israelís para monitorear los movimientos del fallecido líder supremo de Irán

Por: Rodrigo Chillitupa Tantas 

Un nuevo detalle revelador surge en torno a cómo es que se gestó el plan para acabar con la vida del ayatolá  Alí Jamenei. Un informe del medio Financial Times reveló que espías israelís hackearon durante bastantes años las cámaras de tránsito de Irán con el fin de monitorear todos los movimientos del fallecido líder supremo.

Esta operación de inteligencia permitió a los agentes externos observar en tiempo real los movimientos de unidades de protección de élite, conductores y personal de seguridad vinculados al entorno de Alí Jamenei.

El objetivo central de la intervención fue el establecimiento de patrones de vida mediante el análisis de imágenes captadas incluso en los perímetros de la residencia personal del ayatolá. Los datos obtenidos eran cifrados y remitidos a servidores de procesamiento en Tel Aviv para su evaluación táctica.

Otro detalle es que se logró colocar una cámara infiltrada frente a la residencia del ayatolá para verificar en dónde ponían los guardias sus vehículos.

El ayatolá Alí Jamenei fue abatido el último sábado en Irán.

“Conocíamos Teherán como conocemos Jerusalén”, declaró al periódico un funcionario actual de la inteligencia israelí. “Y cuando conoces [un lugar] tan bien como conoces la calle donde creciste, notas cualquier cosa que esté fuera de lugar”.

Plan a largo plazo

Meses fue lo que duró organizar el plan para matar al ayatolá Jamenei. No obstante, todo se hizo más fácil cuando se conoció que el desaparecido líder de Irán acudió en persona a una reunión en su residencia.

El día del asesinato, las cámaras de tráfico hackeadas entraron en acción. En paralelo, funcionarios israelís estimaban que la reunión de Jamenei seguía con normalidad y eso les daba margen para poder actuar. Esto con el fin de maximizar el efecto sorpresa ante el golpe que se planeaba contra el ayatola.

«El servicio de telefonía móvil y las redes de comunicación se interrumpieron con el objetivo de dejar a Irán “aturdido y confundido”, según declaró el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto.

“Las operaciones coordinadas en el ámbito espacial y cibernético interrumpieron de manera efectiva las comunicaciones y las redes de sensores en toda el área de responsabilidad. Como resultado, el adversario quedó sin capacidad de ver, coordinar o responder con eficacia”, afirmó.

Tras la muerte del ayatolá Ali Jamenei, quien ocuparía su cargo en Irán es su hijo Mojtaba Jamenei. Sin embargo, Israel ya lanzó la advertencia que acabaría con cualquier sucesor para los próximos años.

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