Donald Trump plantea una salida negociada para líderes cubanos y advierte que aumentará la presión económica y política sobre Cuba si no se produce un cambio de poder.
Por: Luis Mauricio Malaga Fuenzalida
El presidente Donald Trump lanzó un ultimátum al gobierno de Cuba y planteó una salida negociada para líderes cubanos en medio de una creciente presión política y económica desde Estados Unidos.
La propuesta apunta a una transición que permitiría a figuras clave abandonar el poder mientras Washington intensifica su estrategia para forzar cambios en la isla.
El planteamiento se produce en un contexto de tensiones regionales y de nuevas acciones diplomáticas de la Casa Blanca, que busca aumentar la presión sobre el régimen cubano.

Cuba enfrenta creciente presión política y económica de Estados Unidos en medio de negociaciones que podrían redefinir el futuro del régimen en la isla.
La propuesta de salida del poder
El núcleo del plan contempla una salida negociada para líderes cubanos, presentada como una alternativa antes de que la presión política y económica escale.
Entre los nombres mencionados en informes internacionales aparecen integrantes de la familia Castro y el actual presidente Miguel Díaz-Canel, quienes podrían abandonar el poder dentro de un acuerdo político.
La iniciativa ha sido descrita como un “off-ramp” político, es decir, una vía de escape institucional. Washington plantea esta opción en un momento en el que considera tener mayor capacidad de negociación.
Según reportes citados por medios internacionales, el plan también incluiría conversaciones sobre puertos, energía y posibles flexibilizaciones parciales de algunas restricciones económicas.

Raúl Castro, expresidente de Cuba y miembro de la familia Castro, sigue siendo considerado una figura influyente dentro del sistema político de la isla.
Contactos y negociaciones en segundo plano
El informe señala que miembros de la familia Castro habrían sostenido contactos con el secretario de Estado Marco Rubio, político estadounidense de origen cubano. Rubio habría mantenido conversaciones con figuras vinculadas al entorno del poder en la isla. Entre los nombres mencionados figura Raúl Guillermo Rodríguez Castro, cercano al expresidente Raúl Castro.
Los reportes también indican que asesores de Trump han sostenido contacto con otros actores influyentes dentro del sistema político cubano. En ese contexto, la salida negociada para líderes cubanos aparece como una alternativa política frente al aumento de la presión internacional.
Presión económica sobre la isla
La estrategia de Trump incluye advertencias directas sobre el suministro de recursos provenientes de Venezuela, aliado histórico de Cuba. Durante años, Venezuela envió cerca de 35.000 barriles diarios de petróleo a la isla, un flujo clave para el funcionamiento del sistema energético cubano.
La interrupción de ese suministro podría agravar la crisis energética y económica que enfrenta el país, marcada por apagones y dificultades de abastecimiento.

El suministro de petróleo venezolano a Cuba, que durante años ha alcanzado decenas de miles de barriles diarios, se ha convertido en un factor clave en la presión energética y económica sobre la isla.
Respuesta del gobierno cubano
El presidente Miguel Díaz-Canel rechazó las exigencias de Estados Unidos y afirmó que Cuba es una nación soberana que no aceptará presiones externas.
Mientras continúan las tensiones, la propuesta de salida negociada para líderes cubanos se mantiene como uno de los puntos centrales en el enfrentamiento político entre ambos gobiernos.
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