El tribunal concluyó que la cantante colombiana no pudo ser considerada residente tributaria en 2011, desestimó las acusaciones de fraude
Por: Redacción COSAS
La batalla legal entre Shakira y la Agencia Tributaria española llegó a su fin con una resolución que cambia el rumbo de uno de los casos fiscales más mediáticos de Europa. La Audiencia Nacional determinó este lunes que no existen pruebas suficientes para acreditar que la artista residiera en España durante 2011 el tiempo exigido por ley para asumir obligaciones tributarias, motivo por el cual anuló las liquidaciones fiscales y sanciones impuestas durante el proceso. Además, ordenó la devolución de 60 millones de euros —alrededor de USD 65 millones— retenidos por Hacienda, junto con intereses y el reembolso de las costas judiciales.

El Tribunal obligó a la Agencia Tributaria española a asumir intereses, costes judiciales y gastos derivados de un proceso que se extendió durante ocho años.
La decisión respalda la estrategia de defensa encabezada por José Luis Prada, director de Prada Tax Advisors, quien sostuvo desde el inicio que nunca existió fraude. El fallo también representa un revés para la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT), ya que la Audiencia Nacional decidió imponerle las costas del procedimiento, una medida excepcional que suele aplicarse cuando el tribunal detecta falta de fundamento en la actuación administrativa.
“Después de más de ocho años soportando un señalamiento público brutal, campañas orquestadas para destruir mi reputación y noches enteras sin dormir que terminaron afectando a mi salud y al bienestar de mi familia, por fin la Audiencia Nacional ha puesto las cosas en su sitio. Nunca hubo fraude, y la propia Administración nunca pudo demostrar lo contrario, sencillamente, porque no era cierto”, expresó la cantante tras conocerse la sentencia.
La resolución se centra exclusivamente en el ejercicio fiscal de 2011. Según el tribunal, Hacienda no consiguió demostrar que la intérprete permaneciera en territorio español los 183 días requeridos para establecer residencia fiscal. Los magistrados calcularon que, entre jornadas certificadas y estancias presuntas, la presencia de la artista alcanzó como máximo 163 días.

Shakira llegó a la Audiencia Nacional de Barcelona en 2023 para cerrar el acuerdo fiscal que evitó un juicio prolongado.
Durante ese periodo, la colombiana atravesaba una de las etapas más intensas de su carrera internacional. Su equipo legal recordó que en 2011 realizó una gira mundial con 120 conciertos en 37 países, además de mantener su estructura empresarial fuera de España. El tribunal respaldó esa versión y concluyó que tampoco pudo acreditarse que el núcleo principal de sus actividades económicas estuviera radicado en territorio español.
“Tampoco se acredita que radique en España el núcleo principal o la base de sus actividades o intereses económicos, de forma directa o indirecta. Bien al contrario, el entramado empresarial que se atribuye a la actora radica fuera del territorio nacional, así como el desarrollo mayoritario de su actividad económica”, señala la sentencia.
“Nunca existió fraude y la propia Administración jamás pudo demostrar lo contrario, sencillamente porque no era cierto. Sin embargo, durante casi una década fui tratada como culpable. Cada paso del proceso fue filtrado, distorsionado y amplificado, utilizando mi nombre e imagen pública para enviar un mensaje amenazante al resto de contribuyentes”, señaló la cantante colombiana.

“Nunca hubo fraude”, declaró Shakira tras conocer el fallo que anuló las sanciones tributarias impuestas en España.
La cantante también aseguró que el desenlace busca convertirse en un precedente para otros ciudadanos sometidos a litigios tributarios. “Hoy esa narrativa cae, y lo hace con la fuerza de una sentencia. Mi mayor deseo es que este fallo sienta un precedente para Hacienda y sirva a los miles de ciudadanos anónimos que cada día son abusados y aplastados por un sistema que presume su culpabilidad y los obliga a demostrar su inocencia desde la ruina económica y emocional. A ellos va dedicada esta victoria”.
Ocho años de investigaciones y presión mediática
El origen del conflicto se remonta a 2010, cuando Shakira se instaló en España durante su relación con Gerard Piqué. A partir de entonces, la Agencia Tributaria inició investigaciones para determinar si la cantante debía tributar en el país. La AEAT sostuvo que la artista permaneció más de 183 días anuales en territorio español entre 2011 y 2014 y la acusó de un presunto fraude de 14,5 millones de euros.
La defensa respondió que la residencia de la cantante seguía siendo itinerante debido a sus compromisos internacionales, además de mantener domicilio fiscal y entramado empresarial fuera de España. Esa disputa derivó en un largo proceso judicial acompañado por una intensa cobertura mediática.
En 2023, la artista alcanzó un acuerdo relacionado con los ejercicios fiscales comprendidos entre 2012 y 2014. Reconoció entonces un fraude tributario vinculado a ese periodo, pagó una multa de 7,3 millones de euros y evitó ingresar en prisión, cerrando la vía penal abierta en ese caso.

La relación entre Shakira y Gerard Piqué se convirtió durante doce años en una de las parejas más mediáticas del espectáculo y el fútbol.
Paralelamente, la cantante atravesó la ruptura pública con Gerard Piqué en 2022, después de doce años de relación y dos hijos en común. La separación coincidió con el momento de mayor presión judicial y exposición mediática alrededor del caso.
José Luis Prada celebró ahora el fallo de la Audiencia Nacional y cuestionó la actuación de la administración tributaria durante estos años. “Esta resolución llega tras un calvario de ocho años que ha supuesto un desgaste inaceptable, reflejo de una práctica administrativa poco rigurosa”.
El abogado también remarcó el impacto que este tipo de procesos genera sobre contribuyentes con menos recursos económicos. “Shakira ha tenido la fuerza y los recursos para llegar hasta el final, pero este modus operandi asfixia a muchos contribuyentes anónimos que no disponen de los recursos para defenderse. Por eso, supone un alivio inmenso y un profundo orgullo comprobar el rigor e independencia de nuestros tribunales y nos reconforta constatar que, frente a posiciones administrativas inaceptables, podemos confiar en una Justicia que funciona de verdad y asegura la prevalencia de la ley”.
Desde 2023, la artista reside en Miami junto a sus hijos, ciudad donde mantiene actualmente su residencia fiscal.
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