Motos, bicimotos y trimotos eléctricas circulan de forma ilegal y alcanzan velocidades de hasta 70 km/h por las vías exclusivas para para ciclistas.
Por: Rodrigo Chillitupa Tantas
La emblemática ciclovía de la avenida Arequipa se ha transformado en un corredor híbrido de alto riesgo para los transeúntes. Según un informe del diario El Comercio, entre las 7 de la mañana y el mediodía en el cruce con la avenida Javier Prado se detectó el tránsito ilegal de más de 200 vehículos eléctricos de gran potencia en apenas cinco horas.
Durante ese lapso de tiempo se constató que las bicicletas tradicionales ahora deben competir por espacio con scooters, bicimotos, motos eléctricas e incluso pesadas trimotos de carga. Muchos de estos vehículos motorizados realizan maniobras temerarias de adelantamiento a velocidades que oscilan entre los 60 y 70 kilómetros por hora, duplicando y hasta triplicando el límite máximo permitido para las ciclovías.
Ante el caos evidente en las calles de Lima, la Asociación Automotriz del Perú (AAP) emitió una advertencia contundente. El gremio automotor aclaró que las motos y trimotos eléctricas no clasifican bajo la categoría de Vehículos de Movilidad Personal (VMP) —cuyo límite legal en ciclovías es de 25 km/h—, sino que constituyen vehículos menores motorizados.
Además, la entidad enfatizó que circular en la vía pública tienen la obligación legal de portar placa de rodaje, contar con SOAT vigente y que sus conductores posean la licencia de conducir correspondiente, debiendo desplazarse estrictamente por la pista y nunca por zonas destinadas a ciclistas o peatones.

Vehículos eléctricos se han apoderado de la avenida Arequipa.
Asimismo, la AAP alertó al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) que cualquier intento de flexibilizar o modificar los criterios técnicos de clasificación técnica no solo afectará la predictibilidad de las fiscalizaciones de los inspectores y de la Policía Nacional, sino que agravará directamente el riesgo de accidentes y atropellos en corredores de alto tránsito peatonal y de ciclistas.
Usuarios que transitan por la avenida Arequipa expresaron su malestar debido a que unidades como las trimotos eléctricas ocupan prácticamente todo el ancho de la calzada exclusiva, obligando a los ciclistas a frenar intempestivamente o a desviarse hacia las veredas.
Mientras la dinámica de transporte alternativo en la capital continúa mutando de manera desordenada, las ciclovías de Lima afrontan una invasión sin precedentes que exige la intervención inmediata de la Municipalidad de Lima y la Autoridad de Transporte Urbano (ATU) para evitar desgracias mayores.
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