A un día de la segunda vuelta electoral, los datos de la primera jornada muestran que Miraflores registró el mayor porcentaje de ausentismo en Lima. San Isidro ocupa el segundo lugar, seguido por Pachacámac y Lince.
Por: Redacción COSAS
A pocas horas de que los peruanos vuelvan a las urnas para elegir al próximo presidente de la República, una consulta elaborada por Wiñaq pone el foco en un fenómeno que marcó la primera vuelta electoral: el ausentismo. El estudio identifica a los distritos de Lima donde una mayor proporción de ciudadanos decidió no acudir a votar el pasado 12 de abril.
Según los datos, Miraflores encabezó la lista con un 26,5 % de ausentismo, convirtiéndose en el distrito con la menor participación electoral de la capital. Le siguió San Isidro con 25,8 %, mientras que Pachacámac (22,6 %), Lince (22,5 %) y Cercado de Lima (22,4 %) completan los primeros lugares del ranking.

Miraflores y San Isidro registraron los mayores niveles de ausentismo en Lima durante la primera vuelta de las Elecciones 2026, según una consulta elaborada por Wiñaq.
La relación continúa con San Borja (22,4 %), Santiago de Surco (22,3 %), Barranco (22,2 %), Jesús María (21,8 %) y Lurín (21,6 %). En todos estos distritos, más de uno de cada cinco electores habilitados no acudió a las urnas durante la primera jornada electoral.
Las cifras llaman la atención porque varios de los distritos que aparecen en la lista concentran importantes niveles de desarrollo urbano, acceso a servicios y conectividad. Aun así, registraron porcentajes de ausentismo superiores a los observados en otros sectores de la ciudad, reflejando que la participación electoral responde a factores diversos que van más allá de las condiciones materiales.

Más del 25 % de los electores de Miraflores y San Isidro no acudió a votar en la primera vuelta. El ranking también incluye a Pachacámac, Lince y Cercado de Lima.
Especialistas han señalado en distintos procesos electorales que el desgaste de la clase política, la desconfianza en las instituciones y la percepción de que los candidatos no representan adecuadamente las demandas ciudadanas suelen influir en la decisión de no votar. En una elección especialmente fragmentada como la de este año, esos factores han vuelto a formar parte del debate público.
Con la segunda vuelta programada para este domingo 7 de junio, la atención estará puesta en si estos distritos logran revertir la tendencia observada en abril. El nivel de participación podría convertirse en un elemento decisivo en una contienda que se perfila ajustada y que definirá quién conducirá el país durante los próximos cinco años.
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