La marca de alfombras CC-Tapis cumple diez años y lo celebra con la campaña “One Night in Milan”, una declaración de amor a la capital del diseño italiano. Diez de sus creaciones más emblemáticas se exhiben en simbólicos hoteles de la ciudad, y muestran cómo se redefinió este producto en el tiempo a punta de ironía, rigor estético y mucha creatividad y arte.

Por Gonzalo Galarza Cerf / Fotos de Piotr Niepsuj / Dirección de arte: Apartamento Studios

CC Tapis

Eyes in Chain, de Federico Pepe, y Stroke 1.0, de Sabine Marcelis.

La primera colección que hicieron fue un fracaso, pero les sirvió para marcar el camino a seguir. CC-Tapis, la marca milanesa de alfombras contemporáneas, había decidido trabajar con el artista callejero Bros. Ensamblaron veinte piezas. Ninguna se vendió. “Para nosotros fue conceptualmente un punto de partida artístico para entender lo que podíamos expresar a través de una alfombra como objeto y un intercambio con creativos y diseñadores, que ahora es la característica distintiva de nuestra marca”, ha dicho Daniele Lora, quien se unió a Nelcya Chamszadeh y Fabrizio Cantoni, la pareja de esposos nacida en Estrasburgo, para lanzar CC-Tapis. De eso ha pasado una década. Diez años que hoy celebran con “One Night in Milan”, la campaña que refleja todos sus lenguajes estéticos con un criterio sencillo y funcional: diez alfombras icónicas exhibidas en los interiores de simbólicos hoteles de la ciudad.

CC Tapis

Visioni A Electric, de Patricia Urquiola, y Super Fake, de Bethan Laura Wood.

Del fracaso inicial de los primeros dos años a conseguir el éxito comercial y artístico, con piezas de creadores exhibidas en museos de diseño, ocurrieron algunas cosas importantes. Daniele, quien había conocido a Fabrizio en el máster en la Scuola Politecnica di Design, contribuyó a definir el estudio de una manera más estructurada. La producción se dividió en un sector comercial con encargos personalizados, y la colección principal e independiente, enfocada en experimentar con diseñadores.

CC Tapis

Bliss, de Mae Engelgeer, y Doodles, modelo Seated Nude, de Faye Toogood.

“Tomé todos los modelos diseñados por Fabrizio e hicimos algunas variaciones de color. Limpiamos la estética inicial, que era muy barroca, trabajando una paleta de colores más moderna, y definimos una cierta idea de estilo, esa estética mid-modern resultante de la investigación de las obras de ciertos diseñadores italianos y arquitectos modernos del siglo XX”, ha explicado Daniele.

CC Tapis

Hello Sonia!, de Studiopepe, y Giudecca, de Zanellato/Bortotto.

El espíritu de la marca, que conjuga decoración y minimalismo, apunta a alcanzar la ligereza como un logro, mantener la ironía y el rigor estético, y conseguir nuevas fórmulas para redefinir su identidad de forma constante. Las piezas están hechas a mano con técnicas milenarias de artesanos tibetanos, que utilizan materias primas seleccionadas –la mejor lana del Himalaya, seda pura y bambú, lino y aloe– y el agua de lluvia para el lavado. El metro cuadrado de una alfombra puede involucrar 233 mil nudos.

CC Tapis

Traces de Savonnerie Full y Mini Infini, ambas de CC-Tapis Design-Lab.

El diálogo entre CC-Tapis y los autores hace que cada alfombra  se vuelva un objeto que transforma la superficie, que determina e influye en la tridimensionalidad del lugar que la alberga. Siempre siguiendo la inspiración e intuición de cada diseñador. “Hemos tenido la suerte de trabajar con diseñadores muy talentosos que no solo querían ver su idea o boceto reproducido tal como estaba, sino que tomamos sus claves de diseño al captar la intención y el concepto detrás de ella”, ha confesado Daniele.

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Fotos: cortesía de CC-Tapis
Artículo publicado en la revista CASAS #294