Instalado en Fort Lauderdale, Lionel Messi vive en una casa que prioriza la calma y la vida familiar por encima del ruido de Miami. Una residencia amplia, privada y diseñada para que el día a día transcurra puertas adentro, entre entrenamientos, descanso y tiempo con los suyos.

Por: Renzo Espinosa

Lejos de los flashes en los estadios, los eventos sociales y la vida nocturna que ofrece Miami, Lionel Messi lleva una rutina mucho más tranquila de lo que muchos imaginan. Él mismo lo ha dicho en distintas entrevistas: sale poco y pasa la mayor parte del tiempo en su vecindario. Esa decisión de vida se refleja claramente en la casa que eligió para vivir junto a Antonela y sus tres hijos.

No se trata solo de una mansión de alto valor, sino de un espacio pensado para no necesitar demasiado del exterior. La casa funciona como lugar de descanso y centro de operaciones de su vida cotidiana en Florida.

Vista aérea del frente de la propiedad en Fort Lauderdale, donde la residencia se integra al vecindario con discreción, rodeada de áreas verdes y lejos del ruido urbano.

Vista aérea del frente de la propiedad en Fort Lauderdale, donde la residencia se integra al vecindario con discreción, rodeada de áreas verdes y lejos del ruido urbano.

Vista aérea del frente de la propiedad en Fort Lauderdale, donde la residencia se integra al vecindario con discreción, rodeada de áreas verdes y lejos del ruido urbano.

La ubicación frente al canal es clave: salida directa al agua, muelle privado y una vista abierta que refuerza la sensación de calma y aislamiento.

Un refugio frente al agua, pensado para quedarse

Ubicada en Fort Lauderdale, la residencia destaca por su amplitud, privacidad y conexión directa con el agua. El terreno cuenta con salida náutica, muelles privados y una vista abierta que refuerza la sensación de aislamiento y calma. La piscina, las áreas exteriores y los ambientes sociales están pensados para disfrutar en familia o con amigos cercanos, sin exposición ni excesos.

En el interior, los espacios amplios y luminosos permiten una vida cómoda y funcional. Hay zonas destinadas al entrenamiento, al descanso y a la convivencia familiar, lo que convierte a la casa en un lugar donde todo sucede sin necesidad de desplazamientos constantes.

La fachada principal de la casa refleja el espíritu del lugar: líneas limpias, volúmenes amplios y una arquitectura pensada para la privacidad y la vida puertas adentro.

La fachada principal de la casa refleja el espíritu del lugar: líneas limpias, volúmenes amplios y una arquitectura pensada para la privacidad y la vida puertas adentro.

La piscina y las áreas exteriores funcionan como extensión natural de la casa, pensadas para el descanso familiar y reuniones íntimas, sin exposición ni excesos.

La piscina y las áreas exteriores funcionan como extensión natural de la casa, pensadas para el descanso familiar y reuniones íntimas, sin exposición ni excesos.

La distribución prioriza la vida puertas adentro: una cocina amplia de inspiración italiana, áreas comunes abiertas y suites diseñadas como espacios de desconexión total. La habitación principal funciona casi como un departamento independiente, con vestidores generosos, baño tipo spa y vistas que refuerzan la idea de refugio más que de ostentación.

A eso se suman comodidades que acompañan el día a día sin estridencias: gimnasio privado, espacios de bienestar y ambientes pensados para el ocio familiar. Más que impresionar, la casa busca resolverlo todo con naturalidad, reforzando una rutina tranquila donde el lujo aparece como comodidad y no como exhibición.

La sala principal apuesta por contrastes elegantes y mobiliario de líneas suaves, un espacio pensado para compartir en familia y desconectar del exterior.

La sala principal apuesta por contrastes elegantes y mobiliario de líneas suaves, un espacio pensado para compartir en familia y desconectar del exterior.

Un rincón de estar íntimo, con vista al jardín, que refuerza la idea de la casa como refugio cotidiano más que como vitrina de lujo.

Un rincón de estar íntimo, con vista al jardín, que refuerza la idea de la casa como refugio cotidiano más que como vitrina de lujo.

Cerca del fútbol, lejos del ruido

La ubicación no es casual. Vivir en Fort Lauderdale le permite a Messi mantenerse cerca de los entrenamientos y compromisos deportivos con el Inter Miami CF, pero sin asumir el ritmo acelerado de Miami Beach o Downtown. Es una elección que combina logística, tranquilidad y calidad de vida.

Esa cercanía facilita una rutina ordenada: entrenar, volver a casa, compartir tiempo con sus hijos y mantener un perfil bajo, algo que el futbolista valora especialmente en esta etapa de su carrera.

El baño principal, amplio y luminoso, se plantea como un espacio de bienestar, con acabados pulidos y detalles que remiten a un spa privado.

El baño principal, amplio y luminoso, se plantea como un espacio de bienestar, con acabados pulidos y detalles que remiten a un spa privado.

El recibidor marca el tono interior: diseño contemporáneo, piezas decorativas protagonistas y una atmósfera que combina lujo con sobriedad.

El recibidor marca el tono interior: diseño contemporáneo, piezas decorativas protagonistas y una atmósfera que combina lujo con sobriedad.

Un patrimonio que también se construye en casas

La residencia en Florida se suma a una cartera inmobiliaria tan sólida como diversa. A lo largo de los años, Messi ha invertido en propiedades en distintos puntos del mundo: una finca cerca de Barcelona, departamentos de lujo en Miami, un ático en Sunny Isles Beach y una casa en Rosario equipada con gimnasio, sala de cine y un amplio garaje.

Según estimaciones recientes, su patrimonio supera los 730 millones de euros, con ingresos anuales que rondan los 50 millones solo en salario. Cifras que explican el nivel de sus propiedades, pero que no definen el espíritu con el que habita esta casa.

La sala principal apuesta por una paleta neutra y texturas suaves, con mobiliario de diseño y arte contemporáneo.

La sala principal apuesta por una paleta neutra y texturas suaves, con mobiliario de diseño y arte contemporáneo.

La cocina abierta combina madera, líneas limpias y una gran isla central que articula la vida diaria.

Un hogar a la medida de su presente

A los 38 años, Messi parece haber encontrado un equilibrio poco común entre éxito profesional, estabilidad financiera y bienestar familiar. En el sur de Florida no solo asumió un nuevo desafío deportivo, sino que armó un hogar que acompaña su forma de vivir hoy: puertas adentro, sin ruido innecesario y con el foco puesto en los suyos.

Viendo las dimensiones, la ubicación y las comodidades de su casa, se entiende perfectamente por qué no necesita salir demasiado. Todo lo que busca: calma, familia y rutina, ya está ahí.

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