El complejo de viviendas sociales en Londres se corona como el mejor edificio del año en el Reino Unido por su diseño innovador destinado a erradicar la soledad en personas mayores de 65 años.
Por: Redacción COSAS
El complejo residencial Appleby Blue, ubicado en Southwark, al sur de Londres, fue galardonado este jueves con el prestigioso Premio Stirling, otorgado por el Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA) al mejor edificio nuevo del país británico.

El edificio fue elogiado por sus espacios que evocan un «ambiente de oasis boscoso».
El proyecto, diseñado por la firma Witherford Watson Mann, se impuso a competidores de alto perfil —como la restauración de la torre del Big Ben— gracias a una propuesta que prioriza la dignidad y la conexión humana. El jurado destacó que el edificio no solo es una pieza arquitectónica excepcional, sino también un “modelo ambicioso” para el futuro del cuidado de los adultos mayores.

A pesar de su diseño moderno, el ladrillo y las ventanas evocan el estilo tradicional de los hospicios de antaño.
Un diseño contra el aislamiento
A diferencia de las instituciones tradicionales, el diseño de Appleby Blue fue concebido como un espacio abierto y vibrante. Sus 59 apartamentos se organizan alrededor de elementos pensados para fomentar la comunidad. El corazón del proyecto es un patio central con un sistema de riego que crea un “ambiente de oasis boscoso”, complementado por espacios de encuentro como una cocina comunitaria, un jardín en la azotea y un salón de doble altura enchapado en madera que invita a la convivencia.

Los espacios comunales son una de las características destacadas del edificio.
Esta estética aspiracional se refleja también en pasillos amplios con luz natural y pisos de terracota, logrando una atmósfera que se aleja del frío clima institucional asociado habitualmente a las residencias para personas mayores.
Arquitectura con propósito social
Ingrid Schroder, directora de la Escuela de Arquitectura de la Architectural Association y miembro del jurado, calificó la obra como una “respuesta esperanzadora” ante la epidemia de soledad. Según explicó, el diseño logra integrar a los residentes con la comunidad circundante a través de la naturaleza y los espacios compartidos.

El jardín ofrece otro agradable espacio comunal para los residentes.
El edificio ocupa el lugar de un antiguo hogar de ancianos abandonado, reinterpretando el concepto medieval de “hospicio” —viviendas caritativas creadas desde la Edad Media para albergar a personas necesitadas— para el siglo XXI. Aunque su fachada de ladrillo rojo y sus ventanas en voladizo rinden homenaje a la tradición, el interior apuesta por una arquitectura contemporánea.
Una victoria frente a grandes finalistas
Con este triunfo, el estudio Witherford Watson Mann suma su segundo Premio Stirling, tras haberlo ganado hace 12 años por la transformación del Castillo Astley.

El campus universidatio de la Escuela de Moda Nueva en Londres fue uno de los diseños finalistas.
Para alzarse con el galardón, Appleby Blue superó a otros proyectos destacados, entre ellos la restauración de la torre del Big Ben, un nuevo campus de la Escuela de Moda de Londres y un laboratorio científico, todos finalistas del premio este año.
Appleby Blue se une así a una selecta lista de ganadores históricos, como la Línea Elizabeth del metro de Londres, consolidándose como un referente de cómo el diseño puede mejorar directamente la calidad de vida de los sectores más vulnerables de la sociedad.
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