El cofundador del movimiento artístico alemán continúa trabajando bajo los principios de luz y estructura que definieron su trayectoria en la vanguardia europea
Por: Rodrigo Chillitupa Tantas
Heinz Mack, figura fundamental de la vanguardia europea, mantiene una actividad creativa incesante desde su residencia en Ibiza. A sus 95 años, el artista alemán supervisa personalmente su jardín de esculturas, una antigua cantera donde se despliegan aproximadamente 50 piezas, incluyendo columnas de acero y agrupaciones de mármol y granito.
En el ingreso al recinto se ubica König, una versión en bronce de una de sus primeras obras, realizada a los 20 años durante su formación en la Kunstakademie Düsseldorf.
A pesar de su extensa trayectoria, el artista enfoca su labor en el presente. «Esculturas como esta se hicieron famosas hace muchísimo tiempo. Para mí, es muy difícil pensar en el pasado. Prefiero mirar solo hacia adelante», señaló Mack al describir sus piezas cinéticas de acero inoxidable.
El movimiento Zero y evolución artística
La carrera de Mack está marcada por la fundación del movimiento Zero en 1957 junto a Otto Piene. Surgido en un contexto de posguerra, el grupo buscaba establecer «una zona de silencio y de puras posibilidades para un nuevo comienzo en el arte», según definió Piene.

Su obra aún sin título, Constelación cromática de gran formato, de Heinz Mack hecho en el 2025.
Para Mack, la iniciativa respondió a la necesidad de llenar el vacío intelectual y cultural de la Alemania de la época. Y una etapa en la que colaboró con figuras como Günther Uecker, Jean Tinguely, Yves Klein y Lucio Fontana.
El desarrollo creativo de Mack se divide en cuatro periodos definidos: la formación académica en arte y filosofía, el periodo Zero, la producción de paneles en relieve en metal, piedra y cerámica, regreso a la pintura y al uso del color.
Conceptos transversales como la luz y la estructura han guiado proyectos que van desde las instalaciones en el desierto del Proyecto Sahara hasta la estructura monumental The Sky Over Nine Columns, exhibida en la Bienal de Venecia de 2014.
Residencia y arquitectura en Ibiza
Establecido en la isla desde la década de 1960, Mack destaca la arquitectura tradicional local, a la que denomina «cubismo arquitectónico». En 1988, adquirió junto a su esposa Ute una finca del siglo XVIII en Santa Gertrudis, cuya rehabilitación tomó diez años para preservar elementos históricos y su estructura original.

El estudio de pintura de Heinz Mack, donde pasa seis horas del día.
Aunque el artista diseñó espacios como la piscina de granito y mobiliario específico, rechaza la etiqueta de diseñador. Su interés por el espacio se extiende a la arquitectura moderna, manifestando su afinidad por el trabajo de Richard Neutra.
Mack mantiene una disciplina de trabajo estricta de seis horas diarias. Para gestionar su patrimonio, que incluye miles de lienzos de la serie Constelaciones Cromáticas, esculturas y archivos documentales, el artista constituyó en 2024 la Fundación Mack.
Esta entidad se suma a la Fundación Zero de Düsseldorf en la tarea de preservar una obra que, en palabras de su hija Valeria, continúa siendo muy dinámica a pesar de la longevidad del autor.
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