El director mexicano, flamante ganador del Globo de Oro a Mejor Director por “The Shape of Water” ya se prepara para la entrega de los Premios Oscar, en los que sin duda será uno de los grandes favoritos. La cinta ya triunfó, también, en el pasado Festival de Cine de Venecia.

Por Yenny Nun

Guillermo del Toro cuenta que desde pequeño le fascinaron los monstruos. El director recuerda que a los dos años se horrorizó al ver el episodio Mutante de la serie The Outer Limits. Tras descubrir hormigas verdes en su clóset, Del Toro se prometió que dedicaría su vida a los monstruos, con la condición de que no lo atacaran en su habitación.

Creció haciendo películas de criaturas con su cámara Super 8 y usando efectos especiales con botellas de ketchup. Más tarde, trabajó en una compañía de efectos especiales, hasta que fundó su propia empresa, Necropia, en los años ochenta. La película que lo lanzó al éxito en 1992 fue Cronos, un clásico de vampiros y su primera colaboración con el actor Ron Perlman, con quien trabajaría en cinco proyectos más.

“The Shape of Water” se estrenará en las salas peruanas el 22 de febrero.

¿Cómo describirías The Shape of Water?

Es extraño, hace veinticinco años que hago películas y creo que este filme es la suma de todos las anteriores. Mi mentor en México me dijo: “Finalmente exhalaste (risas). Durante veinticinco años te has mostrado contenido, inhalando e inhalando, reteniendo, y ahora, finalmente, estás dejando que todo salga hacia afuera”, y encuentro que tiene razón. Aunque parezca que esta cinta se hizo sin esfuerzo, contiene mucha energía, es mucho más precisa que mis otras películas.

¿Dirías que para ti esta cinta representa un nuevo comienzo?

No lo sé, pero es algo nuevo. A la edad de cincuenta y dos, me detuve y me pregunté: “¿Qué haré en ‘The Shape of Water’ que aún no he hecho?” Y, conscientemente, me dije que deseaba realizar algo diferente. Creo que, cuando la ves, la sientes como la suma de todo mi trabajo anterior, pero es a la vez algo diferente. Mis primeras nueve películas fueron una proyección de mi mitología infantil, pero esta es la primera vez que hablo como un adulto sobre los temas de nuestra identidad, la empatía, el sexo y el significado del amor.

¿Qué simboliza el agua?

Si vuelves a ver el filme, notarás que cada dos minutos aparece una escena relacionada con el agua. La cinta es una especie de cuento de hadas, un sueño, y todas las escenas tienen movimiento. Cuando comienza la película, la protagonista está soñando con el agua, se despierta y hierve huevos en agua, se masturba en la tina, lustra sus zapatos y parte a su trabajo. El agua es omnipresente. La usé simbólicamente en el filme porque para mí el agua es la representación del amor: la forma del agua es la forma del amor. No conoce forma alguna y toma la forma de lo que se necesita, rompe las barreras, es gentil y flexible. Y el verdadero amor es así.

¿Qué representa la criatura?

No es un animal ni una especie; es un dios, un dios elemental que viene del río y que le recuerda a la protagonista su propia esencia. La relación entre ella y la criatura es bella, increíblemente natural, es hermoso ver cómo ambos se enamoran y lo que ocurre, porque no hay un ingrediente perverso. The Shape of Water está diciendo lo mismo que Buda, Jesús y The Beatles: “Todo lo que necesitas es amor” (risas).

Del Toro junto a Octavia Spencer y la británica Sally Hawkins, las protagonistas de “The Shape of Water”.

¿Cuándo se te ocurrió esta idea?

Comenzó en mi niñez, pero, como todo, evolucionó y cambió. Cuando cumplí seis años vi “La criatura de la laguna negra”, protagonizada por la actriz Julie Adams. En una escena, ella nada sobre el monstruo, una imagen muy hermosa que se me quedó grabada para siempre. Me mareé frente a tanta belleza y pensé: “Ojalá sigan juntos”. Pero se separan en la mitad de la cinta y, para mí, la criatura fue la víctima. Cuando crecí, vi a estos seres como símbolos muy espirituales, representando al otro, entes casi sagrados y perfectos. Generalmente, estas historias se cuentan desde el punto de vista del macho o del superhéroe, pero en esta oportunidad decidí entrar por la puerta de servicio y relatar la historia desde el punto de vista de la gente que limpia los baños y bota la basura, los individuos capaces de sentir empatía por la criatura, algo totalmente distinto a lo que se había visto en el cine tradicional.

¿Cuál es el mensaje de la película?

Este es un relato de aceptación, que creo que es lo que se necesita ahora, es una historia que sana. En mi vida personal, varias veces las películas me han salvado la vida. Cuando estuve muy, muy deprimido, sintiendo que nada valía la pena y veía una película impactante, mi perspectiva cambiaba. Y no me refiero a un filme importante, podía tratarse de una comedia tonta de domingo. Creo que esta cinta puede ayudar a muchas personas.

Lee la entrevista completa en la edición 634 de Cosas.