A propósito de la muestra “David Bowie: por Brian Rasic”, que se acaba de inaugurar en la Sala Raúl Porras Barrenechea de Miraflores, conversamos con el fotógrafo sobre su trabajo con el músico británico. 

La carrera fotográfica de Brian Rasic comenzó como una extensión de su gusto por la música. Cuando era chico, a mediados de la década del 70, empezó a ir a los pocos conciertos de las bandas que llegaban a su natal Belgrado (ex Yugoslavia): Deep Purple, Jethro Tull, Santana, entre otros. A cada show, el hoy fotógrafo de 64 años llevaba la cámara de su padre, una Kiev 35mm de fabricación rusa.

“Para mí era asombroso tener fotos de los grupos que me gustaban y de la gente que iba a verlos. Las revelaba y se las regalaba a mis amigos”, recuerda hoy, sentado en la Sala Raúl Porras Barrenechea del Centro Cultural Ricardo Palma. Hasta este espacio de Miraflores ha llegado desde Londres, donde ahora vive, para mostrar una parte de su trabajo.

 

Y es que desde aquella época dorada del rock, Rasic continuó capturando los mejores momentos en vivo de este género. A los 19 años, se mudó a Londres, donde se convenció de que quería ser fotógrafo. “En Londres de esa época, a inicio de los 80, habían conciertos todas las noches. Iba a tres por noche”, expresa. Entonces llamó a algunas revistas de música de Belgrado y les propuso venderles imágenes de Led Zeppelin, The Clash y The Rolling Stones. “Por supuesto, me creyeron loco”, se ríe el hoy corresponsal de la agencia Getty. Fue así que comenzó a trabajar no solo con revistas de su país, sino también con medios de Londres, Alemania y Japón.    

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Su lente ha captado la energía de los Rolling Stones (a quienes acompañó en el mítico concierto en Río de Janeiro, al que asistieron dos millones de personas), David Gilmour (ex vocalista de Pink Floyd), Paul McCartney, entre otros grandes. En Lima, la muestra que acaba de inaugurar, y que va hasta el 31 de marzo, está compuesta por 35 fotografías exclusivas que hizo a David Bowie, uno de los músicos a quien siguió en tours, sesiones y fiestas desde la década del 80.

Rasic y el Delgado Duque Blanco

La primera vez que vio al “Delgado Duque Blanco” fue durante una conferencia de prensa en uno de los hoteles más lujosos de Londres. Era marzo de 1983 y Bowie presentaba para el mundo su nuevo disco, Let’s dance. “En esa época, él no estaba bien. Venía recuperándose del abuso de drogas desde finales de los 70.  Además, un asunto con su disquera lo tenía estresado, incómodo”, detalla el fotógrafo.

Bowie vivía rodeado de gente y acceder a él era muy complicado, refiere Rasic. Sin embargo, una vez terminado el encuentro con la prensa, le pidió al representante del cantante que le llevara unas fotos tomadas durante un show. El hombre volvió no solo con las imágenes, sino con el autógrafo del creador de Heroes. “A David le han encantado tus tomas”, le dijo.

A raíz de ese primer contacto, a Rasic lo comenzaron a llamar para cubrir no solo shows de Bowie, sino también para algunas sesiones fotográficas para los discos y fiestas en la década del 90 donde los invitados eran Mick Jagger, Pete Townshend (en la muestra hay una foto de ellos junto a Bowie), Russell Crowe, Meg Ryan, entre otras estrellas de la música y el cine.

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A pesar de que una cláusula en su contrato le impide revelar qué pasaba en esas reuniones, el artista visual refiere que los años más locos ya habían pasado. “Bowie era un tipo muy normal cuando estaba con sus amigos. Inteligente, bromista, seguro de sí mismo. Tenía una voz muy potente: podías saber en qué parte de la fiesta se encontraba con tan solo escuchar su voz desde lejos. Hablaba siempre de arte, era uno de sus temas preferidos”, cuenta.

En algún momento de la noche, Bowie se acercaba a preguntarle si todo estaba bien o si necesitaba hacer una foto. “Entonces, durante lo que duraba hacerle tomas, te prestaba toda su atención. Se sentaba, posaba y también llamaba a sus amigos”, recuerda.

La relación laboral entre Bowie y Rasic duró muchos años más. En el 2006, ambos coincidieron por última vez en el concierto de David Gilmour, donde Bowie fue invitado a cantar el tema Arnold Lane.