Durante el 2019, la oferta inabarcable de las plataformas de streaming y las cadenas internacionales hizo cada vez más obsoleta a la televisión tradicional. Y todo indica que la tendencia es absolutamente irreversible.

Por Raúl Cachay A.

Aunque la televisión como solíamos conocerla es una especie en franco proceso de extinción, todavía existen muchos peruanos que no tienen otra manera de acceder a información y entretenimiento audiovisual. Los demás, los que tenemos el privilegio de contar con alternativas, debemos sentirnos realmente afortunados. Porque, ¿acaso vale la pena seguir prestándole atención a la enésima variación de la misma fórmula que suele ofrecer Gisela Valcárcel los sábados por la noche, a los cada vez más oxidados imitadores que desfilan por “Yo Soy” o, aún peor, a los insufribles disfuerzos de los modelos e influencers que participan en la perpetua y vacía kermés de los ‘reality’ de competencia?

Si dejamos a un lado los programas informativos o el ocasional acontecimiento político o deportivo, la televisión tradicional en el Perú se ha convertido en un páramo de ideas repetidas y figuras aburguesadas. Paradójicamente, solo TV Perú, la señal del Estado, intentó romper el molde durante el año que se acaba, con producciones originales de incuestionable valor, como “El último bastión” o “Nuestra historia”, además de su ya conocida y siempre atractiva programación cultural y sus noticieros en aymara, quechua y lengua asháninka. Pero ya sabemos qué fue lo que ocurrió después: Hugo Coya, principal responsable de las mejoras en la señal del estado, fue premiado con un despido del que hasta ahora no hemos recibido explicaciones satisfactorias, más allá de la justificadísima salida del tenor Francesco Petrozzi del Ministerio de Cultura.

El cable y las plataformas de streaming, entonces, ya no son válvulas de escape que nos permiten huir de la exasperante oferta de la señal abierta, sino fundamentalmente lo único que tenemos para elegir. Incluso cuando se trata de producción nacional, quizás lo mejor también estuvo en el streaming, con los estrenos en Movistar Play de “Un día eres joven” y, sobre todo, “El día de mi suerte”, una desopilante miniserie cómica dirigida por los hermanos Vega y protagonizada por un excelente Lucho Cáceres.

Vamos a lo que realmente interesa, entonces. ¿Qué nos deparó la televisión durante el último año? La respuesta es mucho, muchísimo, tanto que para cualquier mortal sería absolutamente imposible estar al día con todos los estrenos, relanzamientos y novedades que ofrecen actualmente compañías como Netflix, HBO, Fox Premium, Amazon Prime, Hulu, YouTube Premium y, desde hace apenas algunas semanas, debutantes tan prominentes como Disney+ y Apple TV+. Solo en noviembre pasado, las cadenas y plataformas digitales estrenaron en Estados Unidos más de 60 producciones completamente nuevas, una marca histórica. Y se espera que el ritmo no cese en el futuro cercano, porque la competencia será cada vez más brutal.

Para mantener su lugar de privilegio en este escenario, en el que deberá enfrentarse a las atiborradas bóvedas de Disney, Fox o Sony y demás, Netflix tendrá que seguir recurriendo a las ventajas de su alcance universal (tan solo cuatro países en el mundo no han sido conquistados hasta hoy por la empresa de Reed Hastings y Ted Sarandos, según se puede leer en su web oficial), lo que indirectamente podría beneficiarnos. Si su parrilla ahora empieza a llenarse de producciones originales provenientes de Colombia (“Distrito salvaje”, “Frontera verde”), Brasil (“O Mecanismo”, “Ninguém Tá Olhando”), México (“La casa de las flores”, “Monarca”) o Argentina (“El marginal”, “Apache”), solo es cuestión de tiempo para que se animen a dirigir sus reflectores de manera más decidida hacia otros países de la región, como el nuestro.

Netflix tuvo un año sumamente ajetreado, con muchos éxitos instantáneos (“Russian Doll”, “Sex Education”, “Unbelievable”, “The Dark Crystal: Age of Resistance”, etc.), felices confirmaciones (series como “Bojack Horseman”, “Mindhunter”, “Stranger Things” y “Dark”, entre otras, corroboraron este año todo lo bueno y revelador de sus temporadas previas) y algunos inevitables fiascos (“13 Reasons Why”, “Jessica Jones”, “Chambers”). Días atrás, las producciones originales de Netflix prácticamente se robaron el show en el anuncio de los candidatos al Globo de Oro, lo que anticipa una temporada de premios descollante para la empresa digital.

“Chernobyl”, de HBO, fue una de las grandes sorpresas del año.

Mucho más agitado, todavía, fue el 2019 para HBO, pues tuvo que despedirse de dos de sus principales activos (“Veep”, que en tiempos de Donald Trump ya había empezado a ser derrotada por la realidad en su delirante visión de la política estadounidense;  y “Game of Thrones”, que tuvo un final que decepcionó a los fans más recalcitrantes de la obra de George R.R. Martin, pero que tampoco fue tan desastroso como pretenden hacernos creer), lo que forzó a la cadena a preparar una agenda de estrenos grandes realmente abrumadora durante el 2019, encabezada por la miniserie “Chernobyl” y la serie de acción “Watchmen”, pero que también incluyó producciones notables en géneros como la comedia (“Mrs Fletcher”, protagonizada por la incomparable Kathryn Hahn, una de las grandes sorpresas del año), fantasía (“His Dark Materials”), drama (“Euphoria”) y mucho más (imposible dejar de mencionar la escalofriante serie documental “Leaving Neverland”).

La serie adolescente Euphoria fue de lo mejor de HBO durante esta temporada.

Mientras esperamos que los contenidos originales de Disney+ empiecen a estar disponibles -legalmente, se entiende- en nuestro país (“The Mandalorian”, la primera serie de “Star Wars” con actores de carne y hueso, ha recibido comentarios muy positivos hasta el momento), repasemos otros estrenos destacados del último año: “What We Do in The Shadows”, en Fox Premium, versión extendida del genial largometraje de los neozelandeses Jemaine Clement and Taika Waititi sobre vampiros y hombres lobo; la serie animada “Undone”, en Amazon Prime, a cargo de los mismos creadores de “Bojack Horseman”, aunque con un tono y un estilo radicalmente opuestos; y la comedia española “Vida perfecta”, en Movistar Play, que alterna pasajes ciertamente hilarantes con momentos de absoluta ternura y honestidad.

VEINTE SERIES Y MINISERIES IMPRESCINDIBLES DEL 2019

–       “Chernobyl” – Miniserie (HBO)

–       “Watchmen” – Primera temporada (HBO)

–       “Veep” – Temporada final (HBO)

–       “Ms Fletcher” – Primera temporada (HBO)

–       “Euphoria” – Primera temporada (HBO)

–       “Game of Thrones” – Temporada final

 
–   “Bojack Horseman” – Temporada final, primera parte (Netflix)
 

–       “Sex Education” – Primera temporada (Netflix)

–       “Mindhunter” – Temporada 2 (Netflix)

–       “Monzón” – Miniserie (Netflix)

–       “Russian Doll” – Primera temporada (Netflix)

–       “Unbelievable” – Primera temporada (Netflix)

–       “What We Do in the Shadows” – Primera temporada (Fox Premium)

–       “Better Things” – Temporada 3 (Fox Premium)

–       “Legion” – Temporada 3 (Fox Premium)

–       “Fleabag” – Temporada 2 (Amazon Prime)

–       “Undone” –  Primera temporada (Amazon Prime)

–       “Vida perfecta” – Primera temporada (Movistar Play)

–       “Bob’s Burguers” – Décima temporada (FX)

–       “Rick and Morty” – Temporada 4 (Adult Swim)