Jan Mulder, el mayor coleccionista de fotografía en el Perú, abre su archivo personal en la Alianza Francesa. En conversación con COSAS, revela los pormenores de “El Espejo Múltiple”, una muestra que conecta los inicios de la fotografía en Francia con el legado del Estudio Courret en Lima, celebrando doscientos años de una historia compartida.

Por: Daniel Crespo Pizarro 

Este 2026 marca un hito fundamental para la cultura visual contemporánea: el bicentenario de la creación de la fotografía. Se cumplen dos siglos desde que Nicéphore Niépce lograra fijar la primera imagen mecanizada de la historia, un acontecimiento que cambió para siempre nuestra forma de percibir la realidad y de construir la memoria. En este contexto global de celebración, Jan Mulder presenta “El Espejo Múltiple. Estudio Courret y sus Contemporáneos en Francia”, una exposición en la Galería L’Imaginaire, de la Alianza Francesa de Miraflores.

“Es una muestra muy interesante y diferente”, asegura el poseedor de una colección fotográfica de seis mil ejemplares. La muestra representa un rescate histórico de piezas que, hasta hoy, habían permanecido en el ámbito estrictamente privado.

Las obras exhibidas forman parte de la Colección Jan Mulder, iniciada en Lima en 2002.

Las obras exhibidas forman parte de la Colección Jan Mulder, iniciada en Lima en 2002.

Mulder ha decidido poner en diálogo cerca de cincuenta copias originales de la Misión Heliográfica realizadas en Francia con la producción temprana del Estudio Courret en Lima. Se trata de copias originales de época que el coleccionista fue adquiriendo a lo largo de décadas de búsqueda en el extranjero. “Son fotos de hace siglo y medio que están impecables, limpias, correctas. Nunca se las he enseñado a nadie. Yo las conseguía, me las traía; algunas en la maleta y otras, las más grandecitas, pedía que me las mandaran a Lima, a la embajada o por otros medios”, cuenta Mulder.

Jan explica que el mercado de la fotografía histórica requiere una búsqueda constante. “Hay que ir buscando. Hay proveedores, tengo gente en contacto”, señala, subrayando que el coleccionismo es, en gran medida, una labor de persistencia. Gracias a esa tenacidad, hoy Lima puede ser sede de una exhibición que pone frente a frente a los pioneros de la Misión Heliográfica francesa con la producción local de los hermanos Courret.

Soldado peruano y su rabona. Imagen de Eugenio Courret de 1880.

Soldado peruano y su rabona. Imagen de Eugenio Courret de 1880.

Adolfo Dubreuil. Caballero en estudio, fotografía tomada alrededor de 1895.

Adolfo Dubreuil. Caballero en estudio, fotografía tomada alrededor de 1895.

Un puente entre dos mundos

El título de la exposición define con precisión el vínculo entre la fotografía europea y la peruana. Mulder explica que estas imágenes fundacionales funcionan como un reflejo donde ambas culturas se reconocen y se complementan. “Nosotros nos miramos en esas imágenes que construimos en nuestro imaginario como peruanos frente a las imágenes de Courret. Fueron hechas por estos franceses que llegaron a impulsar la fotografía, pero al final del día son parte de nuestro imaginario, son documentos históricos y estéticos”, señala el coleccionista.

La importancia de esta exhibición radica en su carácter inédito y en la calidad de los materiales. Para Mulder, es un hecho insólito que estas piezas vean la luz de forma abierta y gratuita para el público limeño. Estamos ante los “incunables” de la fotografía, realizados en un momento donde la disciplina aún no estaba estandarizada. En aquel entonces, el hacedor de imágenes perseguía el campo estético y también el tecnológico. “Él mismo estaba inventando sus propios procesos para desarrollar lo que hoy conocemos como negativo”, explica Mulder.

La Portada de Maravillas, fotografía de los hermanos Courret.

La Portada de Maravillas, fotografía de los hermanos Courret.

“Flores peruanas”, composición realizada en el Perú alrededor de 1890.

“Flores peruanas”, composición realizada en el Perú alrededor de 1890.

Uno de los avances técnicos más fascinantes que se exploran en la muestra es el uso del negativo de papel encerado, perfeccionado por Gustave Le Gray en Francia. Esta innovación facilitó el trabajo fuera del estudio y permitió que la fotografía saliera a documentar el mundo real: monumentos, paisajes y obras de ingeniería. Aunque estas técnicas tardaron algunos años en cruzar el Atlántico, el Estudio Courret fue de los primeros en adoptarlas sistemáticamente en el Perú, construyendo así la memoria visual más importante de nuestro siglo XIX.

La exposición, que estará abierta del 28 de enero hasta finales de marzo, propone un recorrido didáctico que conecta dos realidades geográficas a través de una misma mirada. El espectador podrá observar desde la documentación de monumentos, paisajes y puentes en Francia, realizados por miembros de la Misión Heliográfica como Édouard Baldus y Charles Nègre, hasta el registro de los

Torre Saint-Jacques. Fotografía de Édouard Baldus tomada en París en 1856.

Torre Saint-Jacques. Fotografía de Édouard Baldus tomada en París en 1856.

Una vida dedicada a la imagen

Aunque Jan Mulder es mundialmente reconocido por custodiar el archivo más grande de copias originales de Martín Chambi –“probablemente la colección de copias originales de Martín Chambi más grande que existe”, asegura con orgullo–, su interés por la imagen comenzó de manera mucho más personal. Recuerda con nitidez una pequeña cámara “box” negra que su padre le regaló a finales de los años cincuenta, una pieza que aún conserva y que simboliza el inicio de su viaje.

A lo largo de los años, su colección ha crecido hasta convertirse en un referente internacional. Mulder recuerda con especial afecto la muestra que montaron en Arles, al sur de Francia, en 2012. “Llevamos ciento ochenta fotos. El Festival de Arles es probablemente el más importante del mundo. El director me llamó para decirme que el proyecto estaba aprobado y nos dieron el Palacio del Arzobispado, la mejor ubicación en la plaza central de Arles”, relata. Fue un hito para el coleccionismo, al ser el primer sudamericano en exponer su obra en este espacio.

The Tugboat, fotografía de Gustave Le Gray tomada en 1857.

Groupe de navires, Sète, Méditerranée. Fotografía de Gustave Le Gray tomada en 1857.

Esa misma vocación de compartir el patrimonio es la que impulsa hoy “El Espejo Múltiple”. La curaduría de Herman Schwarz logra que estas imágenes se presenten como una memoria viva que conecta con el presente y con el público en general. Como actividad central, el propio Jan Mulder junto a Schwarz realizarán una visita guiada el miércoles 18 de febrero a las 7:00 p.m. para el público en general. Es una oportunidad inusual para escuchar las historias detrás de las fotos de la mano de quienes han dedicado su vida a preservarlas.

Para Mulder, la fotografía sigue siendo ese hilo invisible que une las distintas épocas de nuestra historia. En un mundo saturado de imágenes digitales instantáneas, volver a observar estos originales de hace ciento cincuenta años nos obliga a repensar nuestra relación con el tiempo.

En este año de celebraciones por el bicentenario, la exposición en la Alianza Francesa es una invitación a redescubrir el poder de la luz capturada en papel. “Hay que estar al tanto, hay que seguir las cosas y tener una idea de a dónde vamos”, concluye Mulder.

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