Comedia de sinsabores

“Toni Erdmann”, largometraje germano-austriaco nominado al Oscar como Mejor Película de Habla No Inglesa.

La película cuenta la historia de una hija que se rebela contra su padre. Lo curioso es que el padre es un incomprendido: un profesor de piano amante de los detalles sencillos y absurdos de la existencia. De modo que contradecir al padre significa triunfar en el sistema como una ejecutiva feroz. Todo en clave de humor.

El padre, Winfried Conradi (Peter Simonischek), sospecha que la vida exitosa de su hija Ines (Sandra Hüller) es solitaria y miserable, y decide hacer un viaje sorpresa de Alemania a Rumanía, donde ella vive por motivos de trabajo. El plan es pasar tiempo de calidad con Ines, a quien normalmente solo ve en reuniones familiares, como si fuera una silueta vestida con blazer que habla por celular en los rincones.

Ines lo recibe a regañadientes. No está dispuesta a que la presencia de su padre altere su agenda. De manera que se ve obligada a llevarlo a sus compromisos, esos cocteles que son más trabajo que el trabajo mismo. En esa masa homogénea de yuppies resalta la frescura del padre, que se atreve a bromear con el hombre poderoso que todos adulan. Y al hombre poderoso esto le causa gracia, e invita al padre a unirse al grupo más exclusivo. Asistimos a una de las escenas más tensas: una hermandad de hombres cuya conversación de negocios revela una mirada de desprecio frente a los “otros” ciudadanos europeos y las mujeres. Ines no es la única mujer presente. También está la esposa-trofeo del pez gordo, pero digamos que Ines es la única con competencias para percibir la hostilidad.
Después del fiasco, el padre adelanta su viaje de regreso a Alemania. Cuando parece que todo se empieza a reacomodar, Toni Erdmann, un álter ego del padre, irrumpe en la vida de Ines. Lleva una peluca marrón y, de lejos, se parece a Kusturica. Arranca el tour de force para ella, quien debe convivir con situaciones delirantes y las burlas y miradas condescendientes de sus amigos y conocidos sobre el incombustible Toni.

El cine ya ha indagado en la relación padre-hija en filmes como “Meet Me in St. Louis”, “To Kill a Mockingbird”, “The Man in the Moon” o “Million Dollar Baby”. Pero nunca con la extraña combinación de lucidez, melancolía y desenfado que corre por debajo de “Toni Erdmann”.

Mis otros yo

M. Night Shyamalan vuelve con un éxito de taquilla

El director de “The Sixth Sense” y “Signs” estrena “Split”, una cinta sobre dos personajes torturados, Kevin (James McAvoy) y Casey (Anya Taylor-Joy). Dentro de Kevin coexisten veintitrés personalidades distintas (entre otras, la de un niño de 9 años, la de un diseñador, la de una mujer hiperfemenina y controladora y la de un maníaco de la limpieza). Una de ellas secuestra a tres adolescentes. La más introvertida y observadora es Casey, quien carga con un gran dolor interior. Cuando las chicas descubren que su captor no es un criminal estándar, se desconciertan y empiezan a tomar decisiones desesperadas. “Split” es la consolidación del talento interpretativo de McAvoy, a quien aprendimos a querer por “Atonement”, y de la sutileza de Anya Taylor-Joy, actriz argentina-británica de 20 años que capturó nuestra atención en “The Witch”.

Fecha de estreno: 23 de febrero

“Lion”, en busca de los orígenes

Garth Davies, reputado director australiano de publicidad, acaba de estrenar una película que promete conmover por su historia y deslumbrar por su belleza visual: “Lion”. La cinta trata sobre un adulto indio criado en Australia por una familia acomodada que emprende un viaje ambicioso por la India para descubrir su lugar en el mundo. El crítico español Javier Ocaña ha alabado la primera mitad de la película, que se desarrolla en la India, donde se crean atmósferas que cuentan una historia casi sin necesidad de palabras. “Lion” está basada en la novela de no-ficción “A Long Way Home”, de Saroo Brierley, y cuenta con seis nominaciones a los premios Oscar, entre ellas, la primera de Dev Patel (a Mejor Actor de Reparto), quien a los 18 años protagonizó la premiada “Slumdog Millionaire”.

Por Ana Carolina Quiñonez