Debutó a los 11 años con la Filarmónica de Nueva York bajo la dirección de Zubin Mehta en la Gala de Año Nuevo. Además, promueve el interés en la música clásica fuera de los principales centros urbanos en los Estados Unidos.
Por: Redacción COSAS
Midori Goto, conocida mundialmente como Midori, es una de las figuras más extraordinarias del violín en las últimas décadas, una artista que ha marcado un antes y un después en el uso del más delicado de los instrumentos de cuerda.

Dueña de una técnica impecable y una profundidad interpretativa poco común, su nombre es sinónimo de excelencia. Este 21 de mayo deleitará al público con su Concierto para violín y orquesta de Piotr Ilich Tchaikovsky, una de las obras más desafiantes del repertorio romántico. Esta pieza exige un dominio técnico absoluto y una gran capacidad expresiva. Su interpretación, reconocida por su intensidad y precisión, ofrece una lectura que equilibra virtuosismo y profundidad musical.

Niña prodigio, Midori debutó a los 11 años con la Filarmónica de Nueva York bajo la dirección de Zubin Mehta, en una presentación que marcó un hito en la historia reciente del violín. Desde entonces, su carrera se ha desarrollado en los escenarios más importantes del mundo. Su trayectoria combina precocidad, rigor y evolución constante, consolidando una presencia artística que trasciende generaciones.

Es ganadora del Avery Fisher Prize, ha recibido el Kennedy Center Honors y ha sido nombrada Mensajera de la Paz de las Naciones Unidas. A ello se suma su labor pedagógica y su compromiso con el acceso a la música, ampliando su influencia más allá del circuito tradicional de conciertos.
Midori estará acompañada por la Filarmónica Teresa Quesada y las entradas están a la venta en Ticketmaster.
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