Si en octubre no pruebas un turrón de Doña Pepa, te perderás la oportunidad de disfrutar uno de los tradicionales postres peruanos que solo se preparan en el ‘mes morado’. Aquí te presentamos algunas opciones, clásicas y contemporáneas, que no pueden faltar en tu check list. 

La creación del turrón de Doña Pepa esconde cierta mística detrás. Según cuenta la historia sobre este postre, la esclava Josefa Marmanillo lo preparó en honor al Cristo de Pachacamilla. Al ser diagnosticada con un parálisis en los brazos, Marmanillo fue liberada de la esclavitud pero, al mismo tiempo, se quedó sin trabajo. Por ello, viajó desde el valle de Cañete hasta Lima para ver al Señor de los Milagros y, fue tal su devoción, que logró recuperarse de su enfermedad. Se dice que el origen de este postre nace en agradecimiento a su fe.

El turrón de Doña Pepa tradicional no es difícil de identificar: lleva una cobertura de grajeas de todo tipo de color, forma y tamaño; y su masa está preparada con harina, anís tostado y ajonjolí -cubierta por capas de miel de chancaca-. Si bien hay ingredientes clásicos que no pueden faltar en este postre, cada restaurante prepara un turrón con esencia propia. Estas son nuestras recomendaciones. 

Tanta

Cada año, Tanta recibe el mes de octubre con su tradicional turrón artesanal. La masa quebradiza de este delicioso postre está hecha a base de manteca vegetal, mantequilla, achiote, ajonjolí y anís. 

La miel -también hecha en casa- lleva azúcar, chancaca, y está aromatizada con membrillos, piña, duraznos, naranjas, higos -en fruta y hojas-, manzanas, anís, clavo de olor y canela. Para el toque final, no faltan los confites y las grajeas. 
¿Dónde? El turrón se puede adquirir por caja o por porción en los locales de Tanta.

La Mora

El turrón clásico de La Mora se prepara diariamente de forma artesanal, siguiendo la tradición de armar la masa con palitos de textura suave. Su receta lleva miel de fruta fresca a base de membrillo, mandarina, piña y el toque secreto de la cafetería y pastelería. 

¿Dónde? La presentación del turrón se vende por medio kilo y se encuentra en los locales de San Isidro, Miraflores, y Surco de La Mora. 

El Señorio de Sulco

El chef Flavio Solórzano está detrás de esta creativa propuesta exclusivamente preparada para el mes de octubre. El turrón de Doña Pepa del Señorio de Sulco tiene una masa saborizada con zapallo, anís y ajonjolí; una miel a base de pura fruta -con membrillo, manzana, naranja y azúcar-; y una decoración de guindones y guindas en almíbar con pecanas caramelizadas.

A diferencia de otros turrones, este este se caracteriza por ser un postre aromático y de textura suave. ¿Dónde? Se puede adquirir en una caja de 350 gr. o en una versión de 500 gr. en el restaurante (Malecón Cisneros 1470, Miraflores) o llamando al 441-0183.

 4D

Ana María Bugosen, la maestra heladera de 4D, coloca cada año en vitrina un particular postre con los mismos ingredientes del tradicional turrón de Doña Pepa en un helado. 

“El helado Turrón de Doña Pepa es 100% artesanal, lo elaboro con miel de higos frescos, muy irresistible al paladar. El toque especial  lo dan las grajeas, que caracterizan a este reconocido dulce peruano”, señala Ana María.

Bugosen explica, además, que los insumos son tratados de manera diferente, ya que el producto debe soportar bajas temperaturas y conservar una presentación impecable. ¿Dónde? En los locales de 4d en Lima y Arequipa. 

La Principal

Esta cafetería y bistró abrió en el 2016 y, desde su apertura, sus creativas propuestas han conquistado el corazón de Lima. Uno de los postre emblema del local son las cookies ice cream, galletas artesanales rellenas de helado. Esta vez, y para homenajear el mes morado, han lanzado una innovadora propuesta, la cookie ice cream de turrón de Doña Pepa con helado de miel y grajeas. 

El Taller Pâtisserie

En esta pastelería fina celebran con esmero el mes morado ofreciendo un macaron muy particular: reúne los ingredientes clásicos del turrón de Doña Pepa y los combina con los aromas del ajonjolí y el anís. ¿Su relleno? Ganache con esencia de naranja. 

El sello particular en este producto es que busca recrear el tradicional postre limeño en una galleta -emblema de la cocina francesa- elaborada de forma artesanal con insumos de alta calidad. ¿Dónde? En los locales de Lince y Surco de El Taller