La octava edición de “Clase Maestra”, la convención de bartenders más grande de la región, reunió a los agentes de la coctelería en nuestra capital. En el marco de este evento, conversamos con Gustavo Vocke, Regional Brand Ambassador de Jack Daniel’s, y con Karen Seijas, Brand Ambassador de Flor de Caña a nivel nacional.

Aunque con backgrounds y nacionalidades distintas, Gustavo y Karen tienen algo en común: ambos se iniciaron en el mundo de las bebidas alcohólicas por casualidad. Estas son sus historias y sus roles como Brand Ambassador de Jack Daniel’s y Flor de Caña, respectivamente.

GUSTAVO VOCKE (ARGENTINA)

Mientras se encontraba trabajando en moda, apenas con 18 años, a Gustavo se le presentó la oportunidad de trabajar con una empresa argentina de producción y distribución de bebidas alcohólicas. “Al principio, trabajé como bartender; luego, como supervisor y capacitador. Después viajé a México, donde me formé y obtuve mis primeros logros tangibles: vendí recetas mías y fui catalogado como uno de los cuatro bartenders revelación del país”. Después de la experiencia en el país norteamericano, regresó a su natal Argentina para encargarse de la operación de eventos a nivel nacional de la marca para la que trabajaba antes de migrar a México. “Ahí llegamos a ejecutar cerca de 500 eventos en un año, aprendí lo que tenía que hacer para que los eventos funcionaran bien y empecé a entender cuál era el rol del bartender en la industria. Después de eso, empecé a desarrollarme como embajador para diversas marcas a lo largo del tiempo”, un paso lógico dada la experiencia que hasta el momento había adquirido.

Gustavo es muy consciente de la fuerza que ha tomado la figura del bartender en la industria, por lo que procura mantener una gran cercanía con ellos. “El bartender es nuestro principal recomendador”, dice. “Si hay una mala comunicación entre este y el consumidor final, el mensaje de calidad de nuestras marcas no llegará”.

Vocke trabajó mucho tiempo en México, donde fue catalogado como uno de los cuatro bartenders revelación del país.

Cuando Gustavo habla de tendencias, el tema de su ponencia en la última edición de “Clase Maestra”, no se refiere a todo aquello que importamos de Estados Unidos, Europa o Asia, sino a lo que ocurre en nuestra región. “Hoy, Latinoamérica es tendencia”, asegura. “Latinoamérica no es el futuro, es el presente. Y tenemos que empezar a verlo y a valorarlo, a laburar en conjunto para que aumente aún más la calidad de la región en coctelería. Empezar a trabajar en equipo y no a mirar al de al lado como competencia, sino como a nuestro hermano”. Esas fueron algunas claves de la charla que dio para bartenders de Brasil, Chile, Argentina, Perú y Ecuador.

Para conseguir esa meta, otro aspecto clave es volver hacia los orígenes y mirar hacia adentro. “Vayamos a lo básico, fortalezcámonos desde ahora para que esto dure muchos años. Jack Daniel’s es un ejemplo de ello: se bebe hace más de 150 años, y se bebe solo”, dice Gustavo, intentado llamar la atención sobre los beneficios de desarrollar una coctelería simple pero sólida antes de apostar por la experimentación. “Si una bebida es rica sola, es porque es fácil de mezclar. Yo siempre lo digo: en los cocteles clásicos y simples, está la perfección”, afirma el experto, quien, enfundado en su casaca de cuero, personifica el emblemático espíritu de Jack Daniel’s de pies a cabeza.

KAREN SEIJAS (PERÚ)

Tiene apenas un año como Brand Ambassador de Flor de Caña, pero, en el mundo del bar, ya lleva trece. Trujillana de nacimiento, estudió Administración y Servicios Turísticos, impulsada por su vocación de servicio. “Hay mucha gente que no disfruta atender mientras los demás se divierten, y eso es fundamental para esta carrera. Yo sí lo disfruto mucho, así que con eso inició todo”, asegura Karen.

Flor de Caña, producido en Chichigalpa, Nicaragua, es el ron importado más consumido en Perú y el favorito de los bartender.

Su experiencia como fundadora de la primera empresa de catering de open bar especializada en coctelería de Trujillo le permitió acercarse a ese mundo desde otra perspectiva y así convertirse en Brand Ambassador de Flor de Caña, labor que consiste en ser un educador de la marca y generar engagement a través de activaciones y otras actividades, según el mercado. “Tú al cliente final no le puedes pedir que comprenda tu producto y su precio, y que sepa cómo usarlo, si no lo educas”, afirma. “Flor de Caña es el ron importado más consumido en el Perú, por lo que el nacional es un mercado superimportante para la marca. Y es un mercado que está evolucionando”, explica Karen.

Para esta edición de “Clase Maestra”, Flor de Caña tuvo como principal speaker a Antonio Naranjo, jefe de barra del barcelonés Dr. Stravinsky, uno de los cincuenta mejores bares del mundo. Él habló sobre el compromiso social y medioambiental de la marca. “Es el único ron a nivel nacional que cuenta con certificación Fair trade, que, como su nombre lo dice, certifica el trato justo con la comunidad que lo produce: la de Chichigalpa, en Nicaragua. Sus iniciativas sociales van desde la construcción de un hospital hasta la de una escuela solo para los trabajadores y sus familias, quienes, además, reciben bonos de inversión anuales, que utilizan para realizar mejoras en sus casas o en su comunidad”, cuenta Karen.

“Además, nuestra certificación Bon sucro asegura que nuestra caña de azúcar no tiene pesticidas, que en nuestros campos no existe la explotación infantil y que no usamos ni alcohol ni petróleo para producir nuestro ron. De hecho, hemos implementado un sistema de reducción de CO2, gas que se produce a la hora de fermentar el ron. Nosotros capturamos ese CO2 y lo vendemos a empresas de gaseosas y de cerveza”, comenta Karen, orgullosa de la marca a la que representa y de su labor como Brand Ambassador, un trabajo que “buscaba desde hace seis años” y que, en definitiva, es resultado de su expertise y su esfuerzo.