En un año atípico debido a la pandemia del coronavirus, el Colegio de la Inmaculada ha demostrado que a pesar de no tener interacción física, es posible ofrecer una formación integral de calidad. La experiencia en el uso de las nuevas tecnologías aunado a la pedagogía ignaciana que parte de la centralidad en la persona, son la clave del éxito.

Desde su llegada al país, en el siglo XVI, la Compañía de Jesús no ha dejado de apostar por la educación de la niñez y la juventud, desde una perspectiva humanista, integral e innovadora. De ahí que este año 2020 el Colegio de la Inmaculada ha seguido reinventándose para seguir brindando una enseñanza de calidad. Y es que, además de potenciar el aspecto cognitivo de sus alumnos, la educación jesuita tiene como objetivo formar personas que asumen los desafíos del entorno para incentivar la construcción de una sociedad más justa.

“La búsqueda de la justicia que brota desde la fe es esencial”, sostiene Cecilia Corzo, subdirectora de Formación. Así, desde el área de Psicología, Inclusión y Pastoral se han organizado diversas acciones para acompañar a los alumnos en este nuevo contexto. “Hemos creado espacios de recreación y diálogo para que los chicos desarrollen al máximo sus habilidades, emitiendo opiniones, aprendiendo e interpretando la realidad personal y global, de forma propositiva y creativa”.

Para lograr sus propósitos educativos, el colegio ha sacado el máximo provecho a las plataformas virtuales aplicadas a la Educación, las mismas que empezó a implementar hace cuatro años a través de su departamento de Innovación Tecnológica. “Gracias a esa incursión en el mundo digital y a que somos una Google Reference School, nuestros maestros y alumnos están familiarizados con la tecnología, y en permanente capacitación, y eso ha facilitado la implementación de la enseñanza remota de inmediato”, afirma Dora Revolledo, subdirectora académica.

Colegio de la Inmaculada Educación Virtual 3

Por otro lado, Jorge Caballero, subdirector de Desarrollo Institucional, añade que la transmisión de información oportuna, transparente y empática a los padres, por diversos medios digitales, ha sido clave en este proceso. “La comunicación nos permite estar presentes y llegar a los estudiantes con diversas actividades virtuales como el deporte, talleres, la Eucaristía semanal, encuentros y actividades recreativas, entre otras”. En esa línea, se desarrollará un campeonato de ajedrez con otras instituciones y para noviembre tienen planeado que los alumnos participen desde casa, en un torneo latinoamericano de gimnasia virtual.

Proyección al 2021

Cabe señalar que, en este periodo del año, el desgaste producto de la pandemia y el confinamiento se hacen evidentes. “Esto nos lleva a replantear estrategias con dinámicas mucho más interactivas para fortalecer la parte relacional”, expresa Revolledo.

Por si fuera poco, el colegio está revisando su plan de estudios de cara al 2021, que contempla diferentes panoramas. Para ello, están intercambiando constantemente experiencias exitosas con escuelas que pertenecen a la Federación Latinoamericana de Colegios Jesuitas, de España y de Estados Unidos, donde se ha retomado la enseñanza presencial y semipresencial. La comunidad educativa del Colegio de la Inmaculada tiene muy claro que: “Así volvamos a las aulas presenciales en el mes de marzo, la educación ya cambió. La virtualidad nos ha demostrado que hay mucho que se puede hacer mediante el e-learning. El reto hoy consiste en responder a los permanentes cambios que nos presenta la realidad, con calidad y de modo innovador, para formar ciudadanos globales, sea desde la virtualidad o presencialidad”. La reinvención es constante.