Tras su primer año de carrera de Diseño Gráfico, Itziar tiene claro que lo suyo es la creación artística, sea con un pincel, en una computadora o con una guitarra.

Fotos de Paolo Rally

Lo primero que menciona Itziar en nuestra conversación es que su gran pasión es el arte, y que nunca lo ha dudado. Desde pequeña, dice, cuando su mamá le organizaba tardes de manualidades y pintaba y hacía cajitas de joyas, ya tenía claro que el arte era lo suyo. Su madre, Cecilia Prado, diseñaba para la marca Bugui y la tuvo como inspiración. “Ella me enseñó a pintar. Yo la admiraba, pero me decía a mí misma que nunca podría pintar como ella, pero me convenció de que todo se trataba de la práctica, y al final terminó siendo una de mis grandes pasiones”, señala Itziar.

Finito✌🏼

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Al ver sus obras, no quedan dudas de que es para lo que nació. Me muestra una de una chica saliendo del agua, y me cuesta darme cuenta de que no es una foto, sino la pintura de una joven de diecinueve años. “Me encanta el hiperrealismo, me encanta pintar agua, personas; también me gusta un poco lo surreal… En realidad, estoy experimentando con bastantes estilos, aunque me gusta quedarme siempre en lo realista, retarme a mí misma para ver hasta dónde puedo llegar, y qué tanto puede dar mi potencial”, comenta Itziar.

Las obras de Itziar están en su cuenta de Instagram: @itziarts.

Su cuarto, nos cuenta, es una pequeña galería llena de cuadros. Muchos de ellos parecen fotografías, aunque también pueden verse pinturas que, en efecto, se acercan más a lo surrealista, como el retrato de una chica cuya cara se convierte en un grupo de loros de colores. De hecho, la pintura parece ser el destino de Itziar, por más que ahora esté estudiando Diseño Gráfico. “Estudio lo que siempre he querido estudiar, aunque creo que cuando termine mi carrera –me faltan cuatro años– me gustaría salir del país para hacer una maestría en pintura, quizás en Europa o en Estados Unidos. De verdad, no me veo haciendo otra cosa”, señala Itziar.

Además de la pintura y el diseño gráfico, Itziar también dedica su tiempo a tocar guitarra y cantar. La creatividad, evidentemente, es su fuerte. “Me encanta la música, tocar guitarra, cantar… Me paso tardes enteras tocando guitarra y molesto bastante a los de mi casa (ríe), pero es algo que me nace”, nos cuenta. Y agrega: “Tengo un gusto musical bien retro, mis amigas siempre me dicen que escucho la música de sus papás. Me gusta el rock, la música ochentera, aunque te mentiría si te digo que tengo un género específico favorito; la idea es buscar cosas nuevas que tengan acordes más difíciles para poder mejorar”. Queda claro que Itziar busca siempre evolucionar, progresar y seguir aprendiendo. El futuro pinta muy bien para ella.

“Me gustaría trabajar en una revista, haciendo dirección de arte”, confiesa.