A todos los niños les toman fotos, pero no todos posaban ni lo disfrutaban tanto como Andrea. “Me hacía feliz que me fotografíen”, confiesa. Su primer desfile lo hizo a los 6 años, en Trujillo, ciudad donde vivió varios años. Después seguiría, de cerca y sin pestañear, los bocetos de carteras que dibujaba su mamá, Genoveva Freire. Ella fue modelo y desde hace buen tiempo se dedica al diseño de moda. “Ahora mi mamá tiene el pelo largo, rubio y ondulado. Antes lo tenía corto y pintado de negro. Sus ojos sobresalían: se veían supercelestes. Era y sigue siendo hermosa”, dice Andrea. En su familia materna, la belleza es un asunto que se hereda. Su abuela, Johanna East, también fue modelo y su bisabuela, Carmen Trou, fue Miss Lima.

“Siempre fui la última de la fila”, confiesa Andrea, que tiene planeado vivir en Madrid cuando termine su carrera.

“Siempre fui la última de la fila”, confiesa Andrea, que tiene planeado vivir en Madrid cuando termine su carrera.

Andrea no necesita tacos: mide 1,78, pero quería ser modelo y sabía que para serlo necesitaba apropiarse de ellos. Por eso de adolescente los usaba en casa. Eran inseparables.“Suenan mucho, quítatelos”, le decían sus papás. Pero Andrea, felizmente, no les hizo caso. A los 14 hizo su primer desfile de la mano de Noe Bernacelli. “Sus encajes son hermosos”, asegura. Después, desfilaría con Ana María Guiulfo: “Lo que más me gusta de ella son los colores que usa, sus telas las pinta a mano”; y Claudia Jiménez: “Te pones sus prendas y te quedan bien, es como si estuviesen hechas para ti”, dice. También ha modelado en el extranjero. A inicios de este año viajó con Claudia Jiménez al Mercedes-Benz Fashion Week, en México. Todo esto con solo 18 años.

Admira a Cara Delevingne. “Me gusta cómo posa: está un minuto sonriendo, y al siguiente, molesta. Es increíble”, asegura.

Admira a Cara Delevingne. “Me gusta cómo posa: está un minuto sonriendo, y al siguiente, molesta. Es increíble”, asegura.

Este mes empieza a estudiar Diseño de Modas en Mod’Art. Sabíamos de su potencial como modelo, ahora queríamos conocerla como diseñadora. Quisimos hacer una sesión de fotos más juguetona, e inspirada en las películas para adolescentes de John Hughes –“Breakfast Club” y “Pretty in Pink”–, y Andrea fue nuestra cómplice. Guapa y con chispa.

¿Qué querías ser de chica?
Vendedora de calzones.

¿Cuál es tu película favorita?
“Avatar”.

¿Música favorita?
Reguetón. Me encantan Nicky Jam y Enrique Iglesias.

¿Qué es lo que más te gusta de ti?
Soy alegre y sencilla.

¿Qué es lo que menos te gusta?
Me molesto muy rápido.

¿Qué harías si fuera el último día de tu vida?
Estar con mi familia, con la gente que quiero.

Texto: Ana Carolina Quiñonez
Fotos: Paolo Rally
Estilismo: Karla Schwartzmann                                                                                                                                 Maquillaje y peinado: Olga Soncco
Producción: Andrea Zorrilla y Vanessa Robles
Video: Javier Zea y Jimena Gallarday
Agradecimientos: Titi Lima, Fascino La Galería, Pura López, Malika, Viviane Fiedler, Teatro Canout