A modo de celebración por los 80 años de Mario Vargas Llosa, recordamos las 6 portadas que el Premio Nobel de Literatura protagonizó en las revistas del Grupo Editorial COSAS.

COSAS Hombre (abril de 2010)

Meses antes de ser galardonado con el Premio Nobel, Vargas Llosa recibió al crítico literario, y amigo suyo, Fernando Carvallo, en su piso de Barranco para hablar sobre la inminente publicación de su novela “El sueño del celta”, a la que acababa de poner el punto final después de tres años de trabajo.

“¿Cómo es la vida después de haber dedicado tanto tiempo a escribir una novela?

Vivir tres años con unos personajes, unos paisajes, con unos ambientes determinados, con unas preocupaciones y que de pronto todo eso termine… pues te deja un gran vacío, te sientes como extraviado. Mi remedio es ponerme inmediatamente a hacer otra cosa. Aunque al principio la sienta distante, lejana, el trabajo con rutina estricta me permite interesarme poco a poco en lo que comienzo a hacer.

En este caso, ¿se tratará de otra ficción?

No, es un ensayo sobre el que tenía algunas ideas y sobre el que he escrito algunas cosas; un ensayo que podría llamarse “La civilización del espectáculo”.

Un tema sobre el que ya has escrito.

Lo que quiero mostrar es cómo en la cultura de nuestro tiempo la frivolidad ha pasado a tener un rol protagónico. La frivolidad siempre ha formado parte de la cultura, pero yo creo que en nuestra época, mucho más que en ninguna otra, ha pasado a ser el elemento determinante.

Mario, el conquistador (octubre de 2010)

COSAS invitó al ilustrador Cherman para celebrar el Nobel de Vargas Llosa, y encargó al escritor Guillermo Niño de Guzmán algunas líneas sobre las mujeres determinantes de su vida.

“Su matrimonio con Patricia Llosa Urquidi”, escribe Niño de Guzmán en 2010, “ha resistido todos los temporales y se acerca ya a los cincuenta años. Ella no solo es su compañera y madre de sus tres hijos, sino el bastión que protege su vocación, la administradora implacable que ordena su vida y regula su tiempo. Curiosamente, no encaja dentro del molde de mujer sumisa y complaciente. Por el contrario, defiende sus ideas con un ardor semejante al de su consorte. ‘Mario es un hombre complejo, obcecado, a veces muy hermético –admitió en una rara entrevista-. Llegar a comprendernos no fue una tarea fácil; yo tengo un carácter fuerte y él también. Te imaginarás la cantidad de entredichos que han pasado. Por otro lado, es cierto que he tenido muchas satisfacciones, eso es lo más importante, el haber conocido tanta gente y tantos lugares gracias a Mario, eso me hace muy feliz, pero yo sigo siendo Patricia Llosa y él Mario Vargas…”.

En el mismo reportaje, la periodista Paola Ugaz entrevistó a Morgana Vargas Llosa, hija del escritor, quien afirmó: “La mitad del Premio Nobel de Literatura definitivamente es de Patricia Llosa Urquidi, (risas)… mi mamá es la cabeza, los pies, las manos, todo”.