Psicóloga, conferencista, columnista y autora chilena de libros como “¡Viva la diferencia!”, “No quiero crecer” o “Lecciones de seducción”. Madre de Cristián y Nicole. Pilar Sordo llegará a Lima para un encuentro con las “Mujeres de hoy” este 9 de agosto en el Auditorio del Colegio Santa Úrsula, donde las asistentes participarán de un bloque denominado “Compartiendo sabiduría”.

Existe un dicho popular que expresa que “el peor enemigo de una mujer es otra mujer”. ¿Concuerdas con él?

No, no estoy de acuerdo con esa frase. Creo que perpetúa algo que al modelo patriarcal le conviene mucho desarrollar, que es hacer que las mujeres nos sintamos como enemigas. Pienso que las mujeres podemos formar redes de sororidad profundas y absolutamente positivas.

¿Cuál dirías que es, o ha sido, tu mayor adicción?

Me encanta la ropa, la estética, la decoración, los accesorios, y es en lo poco que puedo gastar porque ahora tengo muchas deudas por compromisos económicos del año pasado. Pero no sé si la palabra es “adicción”; diría que es mi gusto en la vida.

¿Recuerdas qué sentiste la primera vez que te presentaste ante un auditorio?

No, porque no hubo una primera vez marcada. Siempre la gente me pidió contar lo que estaba estudiando; que transmitiera lo que iba observando. Y siempre ha sido igual: me pongo nerviosa y le pido a Dios que me acompañe. Siempre siento que puede ser la última conferencia.

¿Alguna vez te ha provocado dejar tu profesión y dedicarte a algo totalmente distinto?

No, nunca. Probablemente en algún momento voy a dejar de viajar con tanta frecuencia, pero mi misión es escuchar, sembrar, estar en contacto con la gente, descubrir realidades nuevas, ir tomando el pulso social de América Latina. Eso es intrínseco en mí.

Si no fueras psicóloga, hubieras sido…

…Periodista, que es más o menos lo mismo, en términos de lo que hago y de investigar. A lo mejor me hubiera gustado estudiar actuación, pero eso lo fui descubriendo de más vieja.

¿Qué es lo que más te reconforta de ser una “profesional exitosa”?

No me siento una profesional exitosa; me siento una trabajadora que ama lo que hace, y muy querida por la gente que aprende a valorar este trabajo arduo, solitario; pero no lo asocio con el éxito. El éxito y el fracaso son dos palabras que no me gusta usar; no creo que existan en términos reales.

¿Qué es lo más maravilloso y lo más difícil que te ha tocado vivir?

Acompañar a mi pareja en su proceso de cáncer y haberla ayudado a partir. Ha sido lo más maravilloso y doloroso, al mismo tiempo, de mi vida, sin duda. Y, como algo puramente maravilloso, el nacimiento de mis dos hijos.

¿De qué logro te sientes más orgullosa?

De ser mamá. Creo que formé dos seres humanos preciosos, más por méritos de ellos que míos. Él con sus 27 años y ella con sus 25 están buscando su camino, sus sueños, sus libertades propias. Y también de mi esfuerzo por investigar, financiarme los estudios, escribir libros, ser honesta con la gente frente a la cual me paro para transmitir alguna de mis caminatas.

¿Qué recuerdo te ha marcado?

Mis partos y tener a Óscar (su exesposo) en mis brazos en el momento en el que se fue.

¿Qué es lo que más disfrutas de tu interacción en las redes sociales?

El poder saber lo que a la gente le está pasando. Es un buen pulso social. Contesto a todas las personas que me escriben por Instagram. Me encanta la sensación de ayudar sin ver las caras. Me parece que es una forma de devolver a la vida algo que me ha entregado de manera gratuita y generosa.

¿Cuál es tu característica más acentuada?

Pienso que mi generosidad, mi perseverancia, mi bondad. Creo que soy una mujer noble.

¿Qué cambiarías de ti misma?

Mi ansiedad y mi autoexigencia. Me gustaría andar más relajada por la vida.

¿Qué habilidad que te falta te gustaría tener?

Me encantaría aprender a cocinar. Es algo que en algún momento de mi vida sé que tengo que hacer.

¿Un placer culposo?

Ya no tengo placeres culposos. Tengo placeres nomás.

¿Qué te hace completamente feliz?

Estar en mi casa, en paz, en silencio, con la gente que amo.

¿Cuán importante es el dinero para lograr que las cosas sucedan?

Es importante en la medida en que es un medio y no un fin. Permite acceder a cosas que te hacen ser mejor persona, disfrutar, estar en paz. Sin embargo, creo que es más importante no necesitar cosas que tenerlas.