Hacía mucho tiempo que no entrevistábamos a Brad Pitt –desde el año 2014–, no porque no estuviera trabajando, sino quizá porque, a raíz de su agitada vida privada, optó por mantenerse alejado de los medios. Hoy, después de haber pasado por una oscura tormenta que culminó con un megadivorcio de su segunda esposa, Angelina Jolie, finalmente accede a conversar con la prensa. Sin embargo, su publicista nos advierte evitar las preguntas de índole personal.

Por Yenny Nun, corresponsal en Los Ángeles

Amor y odio

Se nota que el actor de 55 años aún está reticente, ya que debemos esperarlo durante más de una hora. Finalmente aparece, dispuesto a conversar acerca de su más reciente película, “Once Upon a Time in Hollywood”, dirigida y escrita por el genial Quentin Tarantino. Se trata de una versión personal del Hollywood de 1969, con el trasfondo del asesinato de Sharon Tate y sus amigos en su casa de Cielo Drive, a manos de un grupo hippie liderado por Charles Manson. En el elenco también se destacan Leonardo DiCaprio como un actor de westerns venido a menos y Margot Robbie como Sharon Tate, quien estaba casada con el cineasta Roman Polanski. Al Pacino, por su parte, aparece en un papel de reparto.

La cinta se estrena en salas peruanas este 15 de agosto. Es la primera película que reúne a Pitt con DiCaprio. Al lado: Brad junto al director del filme, Quentin Tarantino.

Ha sido un largo camino para Brad Pitt, quien nació en Shawnee, Oklahoma, el 18 de diciembre de 1963, en el seno de una devota familia bautista. Su padre, William Pitt, era gerente de una compañía de transporte; y su madre, orientadora en un colegio. La pareja tuvo dos hijos más, Doug y Julie.
Se trasladaron a Springfield, Missouri, lugar en el cual Brad asistió a la escuela, y posteriormente él ingresó a la Universidad de Missouri, donde estudió Periodismo. Pero, dos semanas antes de su graduación, optó por partir en su Datsun maltrecho con 300 dólares en la billetera a probar suerte en Hollywood, y estudió Actuación durante seis años con Roy London.

Después de hacer pequeños roles en la TV, logró ser reconocido mundialmente en 1991 como un símbolo sexual gracias a su inolvidable papel en “Thelma & Louise”. Entre sus roles más destacados, se cuentan aquellos que tuvo en “Legends of the Fall”, “Fight Club”, “Snatch”, “Troy”, “Babel” e “Inglourious Basterds”. Además, junto a su primera esposa, la actriz Jennifer Aniston, creó la productora Plan B, mediante la cual produjo películas de prestigio que fueron nominadas al Oscar y al Globo de Oro, como “12 Years a Slave” y “The Big Short”.

Esta es la segunda película en la que Pitt trabaja junto con Tarantino. La primera vez se dio con “Inglorious Basterds” (2009).

En paralelo a su carrera profesional, el apuesto Pitt, a quien muchos compararon con un joven Robert Redford, logró mantenerse en primera plana a raíz de sus mediáticas relaciones románticas. Entre las más conocidas se cuentan sus idilios con Juliette Lewis, Gwyneth Paltrow, su matrimonio de cinco años con Jennifer Aniston y su relación con Angelina Jolie, un enlace conocido como Brangelina que nació cuando la pareja se conoció durante el rodaje de “Mr. & Mrs. Smith” en 2005 y Pitt aún estaba casado con Aniston. Al comienzo, Angelina quedó como “la mala de la película” por haber destrozado un matrimonio feliz, pero la realidad era que Aniston y Pitt ya tenían problemas serios en su relación.

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Brad y Angelina vivieron juntos varios años, y viajaron por diferentes países del mundo junto a su prole, hasta que finalmente celebraron un matrimonio íntimo en el Château Miraval, en la costa francesa, rodeados de sus seis hijos. Maddox, adoptado en Camboya por la actriz en 2002 y posteriormente por Pitt en 2006; Zahara, adoptada en Etiopía por Angelina y Brad en 2006; Shiloh, hija natural de la pareja, nacida en 2006 en Namibia; Pax, adoptado a los 3 años de un orfanato vietnamita en 2007; y los mellizos Knox y Vivienne, nacidos en Francia el 12 de julio de 2008.

En “Inglourious Basterds” (2009), su anterior trabajo junto a Tarantino, Pitt interpreta a un teniente del ejército estadounidense que se dedica a cazar nazis.

Posteriormente no todo fue color de rosa. Primero vino la mastectomía de Angelina, seguida por una extirpación de su útero para prevenir un futuro cáncer genético que ya había afectado a Marcheline, madre de la actriz, su abuela, una tía y otros familiares que fallecieron a consecuencia de la enfermedad. Ante la conmoción mundial, Angelina declaró que “no le quedaba otra opción que seguir ese camino”. Pero la verdadera explosión se produjo en 2016, con el anuncio de que la pareja se separaba; y su divorcio culminó en 2019.

Angelina acusó a su exmarido de maltrato y alcoholismo, y se generó una batalla campal por la custodia de los seis hijos, conflicto que recién se está solucionando. Finalmente, Brad Pitt, quien se mudo cerca de la nueva casa de su exmujer, en el barrio Los Feliz de Los Ángeles, tiene permiso para estar con sus hijos, aunque siempre bajo la supervisión de una visitadora social. Y este verano pasó varios meses seguidos junto a ellos, mientras Angelina filmaba su última película en Europa.

Brad Pitt y Hollywood

Brad llega sonriente a la entrevista en el hotel Four Seasons, algo desgarbado, vestido muy deportivamente con un gorro y jean. Al comienzo se nota algo incómodo, pero poco a poco se va relajando a medida que avanza la conversación.

Esta película muestra a Hollywood en 1969. ¿Todo sigue igual?

Ayer vi la película: Leo (DiCaprio), Margot (Robbie) y yo en la pantalla, más un gran elenco y alrededor de 300 personas detrás de cámaras trabajando en este proyecto. A través de mi personaje, Cliff, Quentin Tarantino mostró lo que continúa sucediendo en esta ciudad cuando termina algún rodaje. Immediatamente es necesario encontrar otro trabajo, lo que a veces es muy difícil. Pero lo que ocurre hoy, a diferencia de lo que ocurría en el 69, es que gracias al streaming muchas personas talentosas, incluyendo guionistas, directores, actores y técnicos, tienen oportunidad de trabajar, algo que no sucedía antes. Hoy estamos siendo testigos de una gran explosión de talento al más alto nivel. Siempre ha existido, pero ahora realmente se abrió la puerta.

Cuando escuchas la palabra “Hollywood”, ¿qué se te viene a la mente?

Bueno, vivo en Hollywood, es mi lugar favorito. Y mi casa está muy cerca del letrero, lo puedo ver desde mi jardín. Hollywood para mí es el lugar donde se cuentan historias y donde partes de nosotros se revelan. Donde nacen historias que nos hacen reír, que nos muestran cómo somos, un microscopio de la naturaleza humana. Eso es Holywood para mí. Y después viene todo el flash y el glamour, un aspecto que nunca me ha atraído.

“Once Upon a Time in Hollywood” también cuenta con la participación de Al Pacino en un rol secundario.

En el filme, personificas a un doble que tiene una gran amistad con el actor de westerns interpretado por Leonardo DiCaprio. En la vida real, ¿has vivido una relación similar?

Siento un gran respeto por los dobles. Me gustan porque ellos hacen el trabajo difícil, mientras yo descanso en mi tráiler (risas). Soy lo opuesto a mi amigo Tom (Cruise, quien insiste en realizar la mayoría de sus propios doblajes). Pero hoy las cosas han cambiado. Durante los años sesenta, duplas como la de Steve McQueen y Bud Ekins eran combinaciones históricas, dúos que duraban toda una carrera. Como el salto de Bud Ekins en “The Great Escape”. Tanto el director como el actor se apoyaban mucho más en el doble. Hoy dependemos en gran parte de los coordinadores de dobles, algo distinto; es una relación mucho más transitoria, ya que los coordinadores tienen su propio equipo. Pero lo que perdura es la amistad, como mis amigos sentados aquí escuchando esta entrevista, amigos de hace treinta años, que llenan mis tiempos ociosos haciéndolos más llevaderos, mejores. Amigos íntimos a los cuales no es necesario decirles nada. Ese mismo tipo de camaradería es la que Leo y yo entendimos para nuestros personajes.

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¿Era la primera vez que trabajabas con DiCaprio?

Sí, es un gran tipo y siento mucho respeto por él. Basta mencionar la marca que ha dejado en el cine; su contribución ha sido extraordinaria. Trabajar con él fue una gran responsabilidad. Cuando tienes a tu lado a alguien de su calibre, te aseguras de que el nivel de la película será muy alto, lo que es un alivio. Ambos somos más o menos de la misma época, crecimos en el mismo ecosistema del cine, y ambos tuvimos que saber negociar para sobrevivirlo. Cuando digo sobrevivirlo, me refiero a que es una industria que te puede comer vivo y escupir bastante rápido. Realmente respeto las elecciones de Leo y, gracias a esto, tenemos un punto de referencia en común instantáneo. Ambos perdimos la libertad que nos da la privacidad: podemos relacionarnos muy fácilmente. Entendimos la camaradería entre nuestros personajes, quienes trabajan en una industria que amamos, odiamos y que finalmente adoramos, en una ciudad que también amamos y odiamos. Fue muy cómodo estar junto a Leo desde el primer día, y eso se nota en la película.

Esta es la primera vez que Leonardo DiCaprio y Brad Pitt trabajan juntos.

¿Tres cosas de la era del 69 que te gustan?

La música, la ropa, los automóviles y también las películas. Fue una era fascinante.

¿Quiénes son tus amigos hoy?

No voy a dar nombres: tengo la suerte de haberlos tenido durante treinta años. Los conocí a comienzos de mi carrera y han sido muy valiosos. Es un verdadero amor recíproco; estoy muy agradecido. Tengo que respetar su privacidad y su libertad (ellos lo miran inmutables).

Un crimen terrible

Una de las escenas de mayor suspenso en la cinta ocurre cuando tu personaje llega al rancho liderado por Charles Manson…

Fue un momento horrible en la historia. Todos conocemos los detalles y cómo este crimen impactó a tal grado que dio un golpe de gracia al movimiento hippie. Por eso, cuando llegamos a este momento en “Once Upon a Time in Hollywood”, la historia está a punto de estallar, cualquier cosa puede ocurrir y generar peligro. Estar en ese lugar fue muy extraño; la locación se encontraba al lado de Spahn Ranch, el verdadero rancho donde ocurrieron los hechos y que posteriormente se destruyó en un incendio. En el set había un ambiente maligno, no sé si quizá yo lo estaba proyectando a raíz de esta pesadilla histórica, pero sentía escalofríos. Fue espeluznante estar allí; me sentí aliviado cuando nos fuimos.

Pitt interpreta a Cliff Booth, el doble de acción de Rick Dalton (Leonardo DiCaprio).

¿Eres una persona miedosa?

¿Te refieres a algo como escalar el Everest o tirarme de un bungee? Esas cosas ya no me interesan. Lo que me da miedo es hablar, abrirme, contar mis intimidades… Aún estoy tratando de vencerlo. Soy opuesto a mi personaje Cliff, con su filosofía de “esperar lo mejor de las personas, pero sorprenderse con lo peor”. A él no le importa si algunas personas prefieren cavar su propia tumba. Teníamos un dicho en mi casa: “Dales suficiente soga para que ellos mismos se cuelguen”.

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Cuando comenzó tu carrera, ¿sufriste algún tipo de acoso?

Conocí a un par de personas predatorias. Si eres muy vulnerable, por ejemplo, si aún no has trabajado en Hollywood, eres también más susceptible de ser embaucado. Especialmente si recién te mudaste del campo, de un lugar remoto de Missouri, y no tienes idea de cómo funcionan las cosas en esta ciudad. Y estas personas te aseguran que así es como “funcionan”.

“Thelma & Louise” (1991), de Ridley Scott, fue una de las película que llevó a Pitt a la fama.

¿Cómo lograste salvarte del mal camino?

Realmente no lo sé. Solo digo que en esa época la vibración ya existía. Pero, en mi caso, me acerqué a gente muy buena, personas más inteligentes que yo respecto a esta industria y más sabias que yo respecto a la vida. Y eso marcó la diferencia.

Continuar trabajando

¿Crees que uno de los mensajes del filme es qué es difícil envejecer en Hollywood?

Pienso que lo que “Once Upon a Time in Hollywood” se pregunta es cuál es el valor de una persona. Margot, Leo y mi personaje, o sea, Sharon, Rick y Cliff, conforman a un ser humano completo. Ella representa la esperanza, mira hacia el futuro. Leo sufre de una baja autoestima, se enfoca en no desaparecer en lugar de en desarrollar su verdadero ser. Y Cliff, mi personaje, se encuentra en un lugar de autoaceptación, intenta hacer lo mejor con lo que tiene. Para mí, más que envejecer, lo importante es ser un buen ser humano, saber dónde encontrar nuestra autoestima, especialmente en esta industria, en la que muchas veces buscamos nuestra identidad donde aterrizan las cosas o por lo que representa un lugar verdaderamente vacío, en lugar de enfocarnos en lo que cuenta, en nuestras relaciones, en lo que ocurre en el día a día.

¿Es verdad que estás pensando en retirarte como actor?

No es verdad. Realmente lo disfruto y no tengo planes de jubilarme. Alguien me preguntó si lo anuncié en Australia y le contesté: “Estuve allí, pero no dije nada por el estilo”. Solo estaba explicando que requiere un gran esfuerzo dejar a la familia por largos periodos de tiempo; una película puede tomar entre tres y seis meses, y a veces trabajas catorce horas diarias. Lo que estaba tratando de decir es que es un trabajo más apto para personas jóvenes. A medida que envejecemos, los roles son igualmente importantes, pero ya nos ofrecen menos y no tan seguidos. Pero espero continuar en esto mientras me lo permitan.

El actor y Jennifer Aniston empezaron a salir en 1998 y, dos años después, se casaron. La relación terminó en 2005.

¿Aún disfrutas de actuar?

¡Absolutamente! Y también disfruto de las personas con las que trabajo. Si vamos a pasar tiempo juntos, es importante que nos caigamos bien.

¿Qué crees que es lo que más importa al final del camino?

Tengo un amigo que trabaja en un asilo de ancianos y me contó que las personas, durante sus últimos momentos, no hablan de lo que lograron, de sus éxitos, sus trofeos, del libro que escribieron, sino que solo se refieren a sus seres queridos y hablan de lo que se arrepienten. Eso es lo importante.

Entre las exparejas de Brad Pitt se encuentra Angelina Jolie (con quien estuvo casado entre 2014 y 2019),

¿Piensas que elegimos lo que hacemos o nuestras vidas están determinadas por el destino?

Creo que es acerca de elecciones. Comparto la idea de la película acerca de que, cuando encontramos el amor, este crecerá si se desarrolla entre dos individuos que ya son maduros y que deciden conscientemente estar juntos. En cambio, no resultará cuando la relación es codependiente y la persona solo se siente completa si está junto a su pareja.