La noticia que llegó a través de las agencias internacionales nos llenó a todos de orgullo: el científico peruano Fernando Camargo obtuvo un importante premio de la Fundación Vilcek, gracias a las investigaciones que él dirige desde la Universidad de Harvard sobre un nuevo tratamiento contra el cáncer.

“El doctor Camargo es un científico joven y brillante cuyo trabajo revela procesos que regulan el crecimiento de los órganos del cuerpo”, dijo a la agencia EFE Jan Vilcek, creador de la fundación que lleva su apellido. “Él trabaja en el uso de este descubrimiento para aplicaciones clínicas, que incluyen el tratamiento del cáncer y la medicina regenerativa. El doctor Camargo y sus colegas han descubierto la función de una proteína de señalización celular llamada Yap1, que controla el crecimiento de las células y el tamaño de los órganos (del cuerpo)”, especificó Vilcek, quien también es un científico destacado en temas de biomedicina.

En la gala de premiación de la Fundación Vilcek, el doctor Camargo, sus padres Pastor Camargo y Olivia Cárdenas –quienes viajaron hasta Estados Unidos desde su Arequipa natal–, y su esposa Stephanie Dunnagan Camargo, quien trabaja con niños como terapeuta ocupacional.

En la gala de premiación de la Fundación Vilcek, el doctor Camargo, sus padres Pastor Camargo y Olivia Cárdenas –quienes viajaron hasta Estados Unidos desde su Arequipa natal–, y su esposa Stephanie Dunnagan Camargo, quien trabaja con niños como terapeuta ocupacional.

“Yo nací y crecí en Arequipa, y me gradué en el colegio San José, en 1994. Siempre, desde que estaba en segundo y tercero de media, tenía una gran inclinación por la investigación. No sé por qué, pero siempre sentí curiosidad por la ingeniería genética, a pesar de que en el Perú no se podía hacer nada en ese campo. Empecé a estudiar Bioquímica en la Universidad de Arizona gracias a una beca. Eso fue en 1997”, nos dice el doctor Camargo desde Estados Unidos.

¿Cuánto tiempo dura esa carrera?
Usualmente son cuatro años, pero yo terminé en 3 años y medio. Antes de graduarme ya tenía la idea de que quería hacer un PhD., un doctorado, para hacer investigación y eventualmente dirigir mi propio laboratorio. Y cuando estaba en Arizona postulé a un montón de universidades, también. Me aceptaron muchas para hacer el PhD., y fue ahí cuando decidí ir a la Baylor College of Medicine, en Houston. Es una escuela de medicina y posgrado, todo lo que hacen está relacionado con la ciencia biomédica y la medicina. Ahí empecé mi trabajo de doctorado y las cosas me fueron muy bien. Trabajé con células madre y publiqué varios artículos en revistas científicas. Luego pude dirigir mi propio laboratorio en el Whitehead Institute, que pertenece al MIT.

¿Qué edad tenía?
Eso ocurrió en el 2004, cuando yo tenía 26 o 27 años. Varias personas aquí empiezan con su propio laboratorio, su propio espacio, generalmente a los 30. Fue una oportunidad muy especial. Me llevó a un nivel top entre los científicos de aquí, porque me dio una gran visibilidad. Estuve en el MIT entre el 2004 y el 2009, cuando postulé a un puesto permanente, y la Universidad de Harvard me la ofreció. Allí estoy desde el 2009, y la mayoría de los trabajos por los cuales he recibido estos premios son producto de lo que he hecho en la Universidad de Harvard.

Fernando Camargo

El premio de la Fundación Vilcek, obtenido por el científico peruano, consiste en un trofeo y 100 mil dólares. El galardón busca honrar los aportes hechos en ciencias biomédicas, artes y humanidades por los inmigrantes en Estados Unidos.

¿Fue difícil salir del MIT o pudo pasar a Harvard sin problemas?
No hubo ningún problema. Como yo entré tan joven, no hubo inconvenientes. En Boston, mi operación comenzó a crecer un poco más, ya era profesor, empecé a dar clases en la Universidad de Harvard y liderar trabajos de investigación. Hemos descubierto una vía bioquímica, que controla el crecimiento de los órganos o, para decirlo en un lenguaje más genérico, hemos descubierto un grupo de proteínas que funcionan para controlar qué tan grandes crecen los órganos y los tejidos del cuerpo. Digamos que las proteínas que hemos descubierto controlan el crecimiento de tu hígado, de tu intestino, y cosas así…

¿Eso tiene relación con el crecimiento de las células cancerígenas?
Claro. Nuestro interés primario es la biología básica, cómo funcionan las cosas dentro de nuestro organismo. Esos mismos mecanismos que usamos nosotros para dirigir y generar el crecimiento. Las mismas proteínas que hacen que nosotros crezcamos y que nuestros órganos crezcan, en el cáncer son reactivadas por las células cancerígenas.

¿Y dónde se encuentran estas proteínas?
Normalmente, se expresan en nuestras células, que crecen; y en nuestros órganos, que también crecen. Por ejemplo, cuando nacemos, esas proteínas se expresan a niveles muy altos. Pero cuando las personas ya son adultas y maduras, pues esta proteína ya no está activa; o sea, solo se encuentra activa cuando necesitas el crecimiento. Lo importante es que hemos descubierto que, idealmente, este grupo de proteínas puede ser manipulado para evitar el crecimiento del cáncer. Este conocimiento ha sido parte de nuestro trabajo, y lo que estamos haciendo ahora es generar fármacos que una persona pueda tomar para, específicamente, vivir, alterar, manipular esta proteína que se llama Yap1.

Por Elizabeth Dulanto de Miró Quesada