Más de dos semanas entre Lima, Trujillo, Pucallpa y Paracas –del 7 al 22 de noviembre– permitieron al conde de St Andrews conocer el Perú profundo y enamorarse de sus paisajes, su gente y sus tradiciones. Su itinerario incluyó visitas académicas, recorridos por sitios históricos, encuentros culturales y momentos dedicados a explorar la gastronomía local.

Por Redacción COSAS

George Windsor, conde de St Andrews, volvió al Perú casi un año y medio despues de su primera visita, esta vez con una agenda que combinó cultura, educación y vivencias que lo marcaron. «Ha sido una experiencia increíble porque vine al Perú por primera vez el año pasado y pensé que nada podría superar esa vivencia de descubrir un país nuevo y conocer a tanta gente maravillosa”, dijo en exclusiva a COSAS.

El miembro de la familia real británica llegó invitado por la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) para el Congreso Trasciende Perú, donde compartió reflexiones sobre el futuro de Europa y los valores occidentales. Pero también quiso aprovechar la ocasión para acercarse más a la diversidad cultural del país. “Mi visita de este año ha sido igual de especial, quizá incluso mejor. Estoy empezando a conocer el país más profundamente, porque cuando visitas un lugar por primera vez hay muchísimo que absorber y siempre existe un pequeño shock cultural”, contó.

En boca del otorongo. George Windsor en su visita al Parque Natural de Pucallpa.

Ese interés por mirar el país con más detenimiento lo llevó a Pucallpa, donde exploró la selva y su riqueza cultural; a Trujillo, donde visitó la Huaca de la Luna, el Museo de Cao y varias iglesias coloniales; y a Paracas, donde dedicó un fin de semana a recorrer la Reserva Nacional y las islas Ballestas, observando de cerca la biodiversidad del litoral peruano.

En Lima, George Windsor volvió a encontrarse con sus vínculos institucionales. Como patrono del Británico y del Phoenix Club, asistió a reuniones y a un coctel en el Phoenix, donde compartió con directivos y miembros de ambas instituciones. También recorrió la casona del Británico en el Malecón Balta, actualmente en proceso de renovación, mostrando interés por el desarrollo educativo y cultural del país.

El Lord y el chamán, durante un encuentro con personalidades en la selva.

Durante su estadía, recibió además una distinción de la Liga Contra el Cáncer como Socio Honorario. Sobre ese vínculo, comentó: “Ahora me gustaría involucrarme más, porque creo que están haciendo un gran trabajo aquí. Llevan clínicas móviles a algunas de las zonas más pobres de Lima para alcanzar a personas que normalmente no tendrían acceso a este tipo de servicios, y ofrecen pruebas que permiten prevenir el cáncer, lo cual es muchísimo mejor que tener que tratarlo más adelante”.

George St Andrews, Rafael Casado, director de Relaciones Internacionales; y Alban McCoy, decano emérito de St. Edmunds College, Cambridge, en el XI Congreso Trasciende Perú, en la UPC.

El conde también dejó ver un lado más relajado. Un recorrido por el Callao lo llevó a emprender la buscada “Ruta del Pejerrey”. Para ello visitó Don Giuseppe, en La Punta, donde quedó registrada una curiosa foto en la que se le ve parado sobre una silla. Recorrió además el tradicional distrito de Breña, donde visitó La Catedral del Criollismo junto al historiador peruano Fred Rohner, y se acercó a la jarana criolla como parte de su aproximación a la identidad peruana.

No faltó una parada en el mercado de Mendiburu, en Miraflores, donde se encontró con el reconocido Héctor García Ribeyro, de Asados Héctor. Y como era de esperarse, visitó Central, de Virgilio Martínez, donde compartió con distintas personalidades.

Mauricio Novoa, George Windsor y Milagros Morgan, rectora de la UPC.

Consultado sobre lo que más llamó su atención en esta segunda visita, respondió: “Algo que me alegró ver fueron algunos cambios en el Centro Histórico de Lima, que creo que está mejorando y recuperándose de un cierto abandono del pasado. Caminé con un representante de Prolima, y me impresionó el trabajo que están realizando en la renovación urbana y la restauración de edificios como el convento de Santo Domingo. Es alentador y emocionante verlo”.

Gonzalo de Cárdenas, Mariana Leguía, Pierre Montauban, Virgilio Martínez, George St Andrews, Clemencia Ferreyros y Enrique Anderson.

También habló sobre su faceta filantrópica: “En mi última visita, como quizá sabe, vine con la Asociación Peruano Británica y fui con ellos a conocer un proyecto que realizan con una comunidad andina, enseñando inglés para el turismo. Creo que se pueden hacer muchas iniciativas de ese tipo. También me interesa mucho la Amazonía, cómo se desarrollará en el futuro y cómo puedo ayudar a equilibrar la necesidad de desarrollo económico y social con la importancia de preservar la biodiversidad y las tradiciones culturales”.

Cuando se le preguntó si le gustaría quedarse más tiempo en futuras visitas, no dudó: “Me encantaría. Ese es mi sueño. Si pudiera quedarme unos días o más y pasar tiempo en la selva, conociendo el entorno natural y a las comunidades locales, lo disfrutaría enormemente”.

Carlos Pareja, Eduardo Puig de la Bellacasa, secretario general del Instituto de Estudios Americanos, CEU-CEFAS; y George St Andrews, en el XI Congreso Trasciende Perú, en la UPC.

Regresar al Perú fue, según resume, una experiencia renovadora. “Realmente siento que el Perú ya forma parte de mi vida y ocupa un lugar en mi corazón. Es un país fascinante, con una riqueza cultural, histórica y natural inmensa, además de un enorme potencial. Es emocionante”.

“Mi sueño es volver y quedarme más tiempo, especialmente en la Amazonía”, sostuvo George Windsor.

Gonzalo de Cárdenas, gerente general del Británico; George St Andrews; Alban McCoy, decano de St. Edmunds College, Cambridge; y Enrique Anderson, presidente del Británico, en la Rosa Naútica.

George St Andrews y Héctor García Ribeyro, de Asados Héctor, en el mercado de Mendiburu.

George St Andrews visitando la bóveda/archivo de fotografías para nuevas exposiciones de Juan Mulder.

George Windsor y Fred Rohner en la peña La Catedral.

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