En la cena que ofreció la reina Elizabeth a Felipe y Letizia, todas las miradas se posaron en ella. Pero la glamorosa amiga de Kate Middleton no es, ni mucho menos, una recién llegada a los royal circles…

Por José María López de Letona

La reciente visita de los reyes Felipe y Letizia de España al Reino Unido dejó varias anécdotas para el recuerdo, más allá del habitual “duelo de estilos” entre Letizia y Kate. En estos tiempos de Brexit, llamó la atención el gran despliegue de medios ofrecido a los reyes de España, que evidencia las buenas relaciones entre los dos países (y entre los monarcas, que son tía y sobrino, pues ambos descienden de la reina Victoria).

Más allá de la política, fue notable el interés que motivó la joven que entró del brazo del príncipe Harry a la cena de gala ofrecida a Felipe y Letizia en el Palacio de Buckingham (y no, no era Meghan Markle). Llamó la atención por tres motivos: por su belleza, por el hecho de acompañar a Harry, y por la tiara que lució, una de las más espectaculares de la noche. Se trata de Rose Hanbury, marquesa de Cholmondeley, que tiene 32 años y es una de las mejores amigas de la duquesa de Cambridge.

Según muchos rumores, ella y Harry tienen algo más que una simple amistad.

Es la esposa de David Rocksavage, séptimo marqués de Cholmondeley (se pronuncia Chum-ley), veintitrés años mayor que ella. Se casaron en junio de 2009 en una ceremonia discreta en la municipalidad de Chelsea, dos días después de anunciar su compromiso y al día siguiente de que la madre de Rose anunciase que esta se encontraba embarazada. Tienen tres hijos, los gemelos Alexander, conde de Rocksavage, y Oliver, lord Cholmondeley, de seis años, y Lady Iris, que tiene un año.

Rose fue modelo –para Storm Models, la agencia que descubrió a Kate Moss– y trabajó brevemente en el parlamento británico con el ministro de Educación, Michael Gove, pero dejó el puesto al poco tiempo de quedar embarazada. Conoció a su esposo en una fiesta de lord Edward Lambton en Villa Cetinale, en Siena.

Con su esposo, David Rocksavage.

David, con casi cincuenta años, era considerado por la prensa el soltero de oro de Inglaterra, y antes de conocer a Rose había salido con la heredera Sabrina Guinness, la actriz Lisa B y la estrella francesa Isabelle Adjani. A los 30 años, David heredó un patrimonio valorado en 112 millones de libras, que incluye el castillo de Cholmondeley, en Cheshire, y la casa familiar, Houghton Hall, en Norfolk. Además, es lord gran chambelán del Parlamento, uno de los cargos (hereditarios) más importantes que puede tener un aristócrata.

Houghton Hall es un imponente palacio construido en 1722 que linda con Anmer Hall, la casa de Kate y William en Norfolk. Es esta cercanía la que ha propiciado su amistad, pues los dos matrimonios suelen salir juntos cuando están en Norfolk. La prensa a menudo se refiere a Rose como el miembro más glamoroso del Círculo de Norfolk, el grupo de parejas que rodean a los Cambridge en este condado.

Rose junto a Kate Middleton, su gran amiga, y el príncipe William.

Sin embargo, no todo es adoración. Hay varios periódicos que la critican por ser ambiciosa y arribista, una trepadora social profesional. Hay quien dice que su madre (la misma que anunció su embarazo al día siguiente de su compromiso) podría darle clases a la mismísima Carole Middleton. Sin embargo, los vínculos de Rose con la realeza no son nuevos, ya que su abuela, lady Rose Lambert, fue una de las damas de honor en la boda de la reina con Felipe de Edimburgo, en 1947.