Días después del vigésimo aniversario de la muerte de la princesa de Gales, una fecha en la que el mundo entero recordó el imborrable legado dejado por una mujer que marcó un antes y un después con su carisma y su indesmayable trabajo solidario, el Palacio de Kensington compartió la buena nueva: Kate Middleton y el príncipe William, el primogénito de Diana, esperan a su tercer hijo, quien será el sexto bisnieto de la reina Elizabeth II. La noticia, no obstante, tuvo un ángulo preocupante: como en sus dos embarazos anteriores, la duquesa de Cambridge padece de una dolencia llamada hiperémesis gravídica.

En lo que solo podría calificarse como una coincidencia feliz, el destino quiso que apenas cuatro días después del vigésimo aniversario del episodio más luctuoso y trágico que le tocó experimentar a la familia real británica –el terrible accidente automovilístico que acabó en París con la vida de la princesa Diana de Gales, el 31 de agosto de 1997–, se hiciera un anuncio oficial lleno de esperanza: William y Kate, los duques de Cambridge, padres de los príncipes George y Charlotte, esperan su tercer hijo, que será el sexto bisnieto de la reina Elizabeth II de Inglaterra, de 91 años.

“Sus altezas reales los duques de Cambridge están encantados de anunciar que la duquesa espera a su tercer hijo. La reina y los miembros de ambas familias se encuentran felices con la noticia”, señaló el comunicado difundido por el Palacio de Kensington el lunes 4 de setiembre. El tercer hijo de los duques será quinto en la línea de sucesión a la Corona Británica, por detrás del príncipe Charles; su padre, el príncipe William, y sus hermanos George y Charlotte.

Durante un viaje a Polonia en julio, Kate Middleton hizo una broma sobre la posibilidad de dar a luz a un tercer hijo tras recibir un oso de peluche como regalo. “Tendremos que tener más bebés”, dijo.

El palacio comunicó el embarazo después de que la duquesa se viese obligada a cancelar el mismo lunes un compromiso oficial en Londres debido a que padece hiperémesis gravídica, el mismo proceso de malestar y náuseas que experimentó en los primeros meses de gestación de sus dos hijos. La esposa del príncipe William, que es atendida en su residencia oficial del Palacio de Kensington, tenía previsto visitar un centro infantil en el norte de Londres. El comunicado no indica cuántas semanas de embarazo tiene la duquesa. Se espera que el nacimiento tenga una gran atención mediática, como ocurrió con el nacimiento de los anteriores royal babies: George, en 2013; y Charlotte, en 2015, ambos en la capital británica.

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El embarazo coincide con la nueva vida que han iniciado los duques en Londres, donde tienen desde este mes de setiembre la residencia permanente, para que el príncipe William pueda dedicarse de lleno a sus compromisos como segundo en la línea de sucesión al trono. Esta semana, además, el príncipe George empieza sus clases preescolares en el colegio privado Thomas’s Battersea, en el sur de Londres.

Los duques de Cambridge con los príncipes George (que esta semana empieza el preescolar) y Charlotte.

El nuevo integrante de la familia real será el sexto bisnieto de  Elizabeth II, ya que, además de los dos hijos del príncipe William, es bisabuela de los dos hijos de su nieto Peter Philips –Isla y Savannah Phillips– y uno de su nieta Zarah Phillips –Mia Tindall–.

Según los comentaristas de los asuntos monárquicos en Inglaterra, se esperaba que los duques de Cambridge optaran por tener al menos tres hijos, ya que la duquesa, que tiene dos hermanos –Pippa y James–, siempre habló de haber pasado una infancia feliz con ellos dos. Además, los duques siguen la tradición de la reina Elizabeth II y el duque de Edimburgo, quienes también decidieron tener una familia más numerosa al ser padres de cuatro hijos: los príncipes Charles, Andrew y Edward, y la princesa Anne.

La histórica boda real de los duques de Cambridge se celebró en la abadía de Westminster el 29 de abril de 2011.​

Durante un reciente viaje a Polonia en julio, Kate Middleton hizo una broma sobre la posibilidad de dar a luz a un tercer hijo tras recibir un oso de peluche. Al recibir este regalo, la duquesa se dirigió a su marido y, riéndose, dijo: “Tendremos que tener más bebés”.

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En caso de que la duquesa tenga un varón, este no podrá pasar por encima de su hermana Charlotte en la línea sucesoria al regir una nueva ley para los bebés reales nacidos después de 2011. Hasta entonces, la línea de sucesión daba prioridad a los varones, pero el ex primer ministro británico David Cameron decidió modificarla tras la boda de los duques en 2011. La noticia del embarazo coincidió con un acto de la reina Elizabeth II en Escocia, donde el mismo lunes inauguró el puente Queensferry Crossing.

William y Harry: el legado 

Justo cuando se cumplen dos décadas de la muerte de Diana de Gales en un accidente automovilístico en París, sus hijos, los príncipes William y Harry, dan claros signos de que la memoria de su madre no solo sigue viva en sus corazones, sino que, además, las lecciones que les dejó la llamada ‘Princesa del Pueblo’ fueron bien aprendidas.

Como en un tácito acuerdo, los príncipes han hecho un esfuerzo especial en las últimas semanas para cumplir su rol de la manera más cercana, cálida y empática posible, tal como lo hizo Diana, visitando enfermos, jugando con niños en el parque, creando una conexión natural con quien encuentren en su camino. Es su modo más sincero de rendirle homenaje.

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