El hijo de Mette Marit ya no es el adorable niño que enamoró a su pueblo cuando su madre se casó con el príncipe Haakon de Noruega. Ahora, es un joven de veinte años que elige una vida lejos de los flashes.

Por José López de Letona

La historia tiene todos los ingredientes de una película: un príncipe conoce a una chica rebelde que es madre de un niño pequeño; se enamora de ella; el príncipe se enfrenta a las presiones y convenciones sociales, y, finalmente, se casan y los tres son felices para siempre… hasta cierto punto. Hoy Marius Høiby, el hijo de esa princesa rebelde que se casó con el príncipe Haakon de Noruega en 2001, tiene veinte años, mide casi dos metros y ha decidido vivir una vida anónima fuera de palacio. Acaba de marcharse con su novia, Linn Helena Nilsen, a estudiar a Estados Unidos.

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La princesa Mette Marit, su madre, escribió una carta abierta en la página web de la Casa Real, donde anunció que Marius ya no llevará a cabo ninguna función oficial, y solicitó respeto para la decisión de su hijo, quien anhela vivir una vida normal. Solicitó comprensión para la difícil situación del joven, que recibe muchísima atención mediática. Es considerado el soltero de oro de Noruega y se le exige una conducta intachable, pese a que, en sentido estricto, no es miembro de la familia real.

La boda de los príncipes Haakon y Mette Marit, en agosto de 2001, fue ciertamente atípica. Quién no recuerda a ‘Lille (pequeño) Marius’, el rubísimo hijo de Mette Marit que Haakon acogió como un hijo propio. Para los reyes Harald V y Sonia de Noruega, Marius fue como su primer nieto y siempre lo trataron como un miembro más de la familia real. De hecho, él los llama ‘beste’ (abuelos) y aparece con ellos en todas las fotografías oficiales. Sin embargo, hace unos meses, trascendió que, a medida que Marius crecía y se hacía consciente de las diferencias entre él y sus hermanos –los príncipes Ingrid Alexandra y Sverre Magnus, que sí son de sangre real–, comenzó a cuestionarse su papel, y las relaciones entre Marius y su padrastro se deterioraron. Algo evidente por las continuas ausencias del joven en los eventos reales.

Marius acaba de marcharse con su novia, Linn Helena Nilsen, a estudiar a Estados Unidos.

Pese a ello, durante los festejos por el 25 aniversario de reinado del rey Harald  V, el año pasado, se le fotografió charlando con el príncipe Haakon, a quien siempre estuvo muy unido (se comenta que ambos son muy deportistas y que Marius le asesora sobre grupos de música). Parece que la intervención de la princesa Mette Marit dio sus frutos. Ahora, aunque no tienen la misma relación que antaño, se llevan bien y eso llena de felicidad a la princesa, pues según la prensa noruega, “no le gustaba nada la situación que tenía en casa”. Y es que Marius siempre estuvo entre dos aguas: miembro de la familia real como hijo de la futura reina de Noruega, “príncipe” de hecho, pero sin sangre real. Muchas obligaciones, pero ningún derecho.

Esta posición de responsabilidad no ha sido fácil para Marius. El año pasado, por ejemplo, puso a la venta en un portal de internet ciertos objetos suyos de gran valor, como un reloj, una lancha Zodiac o una bolsa de viaje de la marca Louis Vuitton. Lo que realmente llamó la atención –más allá de las críticas por poseer esos artículos de lujo– es que Marius no marcó la casilla para que su dirección no fuera visible, y así todo aquel que miraba la web descubrió que la persona que vendía los objetos vivía en Slotlsplassen, 1, la dirección del palacio real.

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Ante el revuelo que se armó, tuvo que salir en televisión una portavoz de la Casa Real para declarar: “Marius Borg Høiby tiene su dirección en el palacio, y todo el correo de los reyes y de la familia del heredero se recibe allí por una cuestión de transparencia”. En otras palabras: no puede comportarse como un joven normal, aunque lo intenta. El año pasado debutó en televisión, donde hizo un cameo en la segunda temporada de la serie Skam. Ambientada en una escuela secundaria de Oslo, la serie tiene muchos seguidores; entre ellos, Mette Marit.

Una vida nueva

La chica que viaja con él hasta California se llama Linn Helena Nilsson, también tiene veinte años y vive en Oslo. Tanto Marius como ella son muy activos en Instagram, donde él cuenta con más de 55 mil seguidores. Pero en las redes sociales apenas hay imágenes de ellos juntos. Marius tuvo una novia anterior, Mari Holst-Jaeger, cuyo romance fue muy publicitado en Instagram. Un periódico advirtió que el joven ponía en peligro la seguridad de la Casa Real al etiquetar el lugar de cada una de sus fotos. Entonces, fue obligado a cerrar todas sus redes sociales. Pero ahora, lejos de Noruega, es libre de actuar como quiera, y las fotos que sube desde Los Ángeles, donde aparece corriendo tabla, haciendo snowboard, bebiendo cerveza o escuchando música, así lo demuestran.