El músico hawaiano se presentará en nuestro país este 2 de noviembre y, antes de su llegada, conversó con COSAS de temas tan diversos como los mitos que rondan su imagen, los motivos por los que hace música, el gobierno de Trump y la legalización de la marihuana.

Por Vania Dale Alvarado

Jack Johnson

Empezó a surfear a los cinco años. Tras sufrir un grave accidente en una competencia a los diecisiete, abandonó el deporte y empezó a dedicarse a la música.

En el video del single “My Mind is for Sale”, Jack Johnson aparece construyendo y derrumbando –una y otra vez– un muro hecho de piezas de madera escritas con fragmentos de la canción. La alegoría es clara. Pero, lejos de querer politizarse o desarrollar un discurso panfletario que le quite la etiqueta de “light” o “naive” que muchos le ponen a su música, él dice que escribe naturalmente sobre los temas que pasan por su mente, y Trump es, inevitablemente, un tópico recurrente en su cabeza. “‘My Mind is for Sale’ ha sido fácilmente catalogada como una canción anti-Trump, pero yo no soy tan superficial de querer atacar solo a una persona”, señala.

Jack Johnson es más que la personificación de un cliché. Ya sea que esté surfeando en las olas de Hawái, de tour por el mundo con su guitarra de palo al hombro o ejerciendo su labor filantrópica y ambientalista en alguna de las varias organizaciones que lidera, el cantautor está comprometido con sus ideas y vive de acuerdo a la filosofía que, en ocasiones, deja ver en las letras de sus canciones, sin que esto comprometa –según aclara– su quehacer artístico.

Jack Johnson

Portada de su sétimo disco “All the Light Above it Too”. Los desechos de plástico que rodean al músico en la foto fueron recolectados de una playa hawaiana en menos de una hora.

La gente buena

¿Por qué haces música?

Me gusta hacer música, sobre todo, porque es divertido. Cuando tenía catorce años, me di cuenta de cómo aprender acordes y juntarlos reunía y acercaba a la gente, y lo disfrutaba mucho. Incluso antes de que pudiera reunir a una audiencia considerable con mi música, lo hacía con mis amigos.

Hablando de eso, de separar tu faceta de músico de quien eres como ser humano, ¿Qué rol ha jugado el ego en tu carrera?

El ego es un tema interesante, es algo de lo que hablamos mucho con la banda. En realidad, creo que, a pesar de que siento que la persona que soy en el escenario es bastante parecida a quien soy en la vida real, no se puede evitar tener un personaje. A lo largo de los años, han exagerado un poco mi personalidad, ¿sabes? Siempre soy proyectado como el muchacho meloso y relajado. Y sí, soy muy relajado y lo que quieras, pero, en realidad, también soy muy competitivo. Mis amigos se ríen, porque cuando jugamos ping-pong o bowling, por ejemplo, me dicen: “Si solo el mundo te viera ahora que tratas de ganar tan desesperadamente…”. Definitivamente, tienes que tener ego para dedicarte a esto. Para pararte sobre el escenario noche tras noche, tienes que creer en tus canciones y en la música que haces. Hay muchas personas a las que no les va a gustar tu música y, si tu ego es muy frágil, es probable que no seas capaz de sobreponerte a eso.

Jack Johnson

En Lima, la cita con Jack Johnson será en el Jockey Club del Perú.

“Cuando Johnson se enfurece, entrega sus mejores trabajos musicales”, ha dicho el crítico de música Allan Raible, respecto a “My Mind is for Sale” (el single de la más reciente producción discográfica de Jack Johnson). ¿Qué opinas tú?

Aprecio ese comentario, creo que es algo positivo. Yo tengo un espectro amplio de tipos de música que me gusta escribir, y hay canciones en las que he trabajado mucho y pienso en ellas como canciones más reales, pero soy más conocido por aquellas más cursis y melosas, que también me gusta escribir; esas son las que normalmente le gustan a la gente, y yo puedo juzgar a las personas, pero a veces solo me conocen por ese tipo de canciones y creen que eso es lo único que sé hacer. Cuando me siento frustrado o molesto con algo que ocurre en el mundo, trato de convertirlo en algo positivo, en una canción, para hacerlo notar. Es fácil decir lo que está mal con el mundo, pero es un desafío hacer algo al respecto.

Tienes una canción sobre fumar marihuana con el músico Willie Nelson. En el Perú, estamos en medio del proceso de lograr su legalización para temas medicinales. ¿Cuál es tu postura al respecto?

Bueno, esa es una conversación larga. Yo veo la marihuana de una manera similar a como veo el vino o la cerveza. No soy alguien que fume demasiada marihuana, mi intención no es promoverla, pero sí tengo muchos amigos que lo hacen de una manera responsable y varios que han estado enfermos de cáncer y a quienes la marihuana les ha ayudado mucho. Una vez, le pregunté a un amigo mío que es doctor en emergencias cuántos de los accidentes que veía a diario estaban relacionados con el consumo desmedido de alcohol, y me contestó un ochenta por ciento, aproximadamente. “¿Y cuántos con marihuana?”, le dije. Lo pensó y me contestó: “Honestamente, nunca he visto a nadie en emergencias por eso”.

¿Ya sabes adónde fue toda la gente buena? (“Where’d all the good people go?” es la pregunta reiterativa que se hace Jack Johnson en el coro de “Good People”, uno de sus temas más famosos).

(Ríe). La veo todo el tiempo, todos los días. Es difícil encontrarla cuando prendes la televisión, es cierto… Pero me han dicho que en el Perú hay mucha, así que la veré pronto.