El presidente de EE. UU. lanzó una advertencia directa al mandatario colombiano, a quien volvió a vincular con el narcotráfico, en medio de la escalada regional tras la operación en Venezuela.

Por: Renzo Espinosa Mangini

Horas después de anunciar la captura de Nicolás Maduro, Donald Trump volvió a mover el tablero regional con un mensaje sin rodeos dirigido a Gustavo Petro. Desde Mar-a-Lago, el presidente de Estados Unidos acusó al mandatario colombiano de permitir la producción y envío de cocaína hacia su país y le lanzó una advertencia que rápidamente dio la vuelta al mundo.

“Tiene fábricas donde hacen cocaína. La producen y la envían a Estados Unidos”, dijo Trump ante la prensa. Luego remató con una frase tan cruda como deliberada: Petro “tiene que cuidar su trasero”. El mensaje llegó tras ser consultado por las declaraciones del presidente colombiano, quien había minimizado las consecuencias del operativo militar estadounidense en Venezuela.

No es la primera vez que Trump apunta contra Petro. Semanas atrás ya lo había calificado de “hostil con Estados Unidos” y había deslizado que podría ser “el siguiente” en la lista de preocupaciones de Washington.

Donald Trump durante la conferencia de prensa en Mar-a-Lago, donde lanzó su advertencia al presidente colombiano.

Donald Trump durante la conferencia de prensa en Mar-a-Lago, donde lanzó su advertencia al presidente colombiano.

La respuesta de Petro fue inmediata, aunque en otro tono. Desde X, el presidente colombiano rechazó el ataque a Venezuela, pidió respeto a la soberanía regional y llamó a la OEA y a la ONU a reunirse de urgencia. “Los conflictos entre los pueblos los resuelven los mismos pueblos, en paz”, escribió, en medio de las primeras horas de confusión tras los bombardeos en Caracas.

El cruce se da en un contexto especialmente tenso. Estados Unidos retiró recientemente a Colombia de la lista de países cooperantes en la lucha antidrogas y sancionó a Petro, a quien Trump llegó a acusar de ser un “líder del narcotráfico”. Bogotá ha rechazado esas medidas y defiende su política antidrogas como la más adecuada.

Mientras tanto, Trump amplió su mensaje a la región. También habló de Cuba, a la que calificó como una “nación fallida”, y su secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que en La Habana “deberían estar preocupados” tras la captura de Maduro. La operación en Venezuela no solo cambió el equilibrio interno de ese país sino que abre un nuevo capítulo de tensión entre Washington y varios gobiernos latinoamericanos.

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